Una noche más… madurez adolescente.

Hay imposibles que son simplemente invisibles.

(JMPA Pink Panzer Korps – De voluntades doblando destinos.)

Su Huella
Cada grano de vida a su lado
en la arena de mi vida con ella
añora, sueña con sentir la huella
irrepetible de sus pies descalzos.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Poesía para ELLA)

Madurez adolescente de Pink y de Panzer Korps…

«Le meilleur de la vie se passe à dire «Il est trop tôt», puis «Il est trop tard»«

«Lo mejor de la vida se pasa diciendo es demasiado pronto y después es demasiado tarde

A Gustave Flaubert, autor de esta maravillosa frase lo conocí leyendo su novela Madame Bovary. Llevo muchos años poniendo en práctica el profundo pero evidente mensaje de esta frase. La verguenza, el pudor, miedo, temor, timidez… sentimientos casi siempre aprendidos, incrustados a fuego en la niñez y que solo nos hacen PERDER OPORTUNIDADES DE VIVIR, NOS HACEN DEJAR ATRÁS LO MEJOR DE NUESTRAS VIDAS.
Gustave Flaubert destacó por su incansable y perfeccionista búsqueda de le mot juste (la palabra exacta), un estilo que marcó toda su obra y puso sobre railes a mi desbocado afán por escribir, por vivir… esta madurez adolescente y bipolar que cuenta mucho de quien soy y como es mi forma de pensar y actuar. No doy consejos; cuento cosas y dejo que quien me lea, saque sus conclusiones. Abrazos, besos y rosas. 🌹🌹🌹

(JMPA Pink Panzer Yorch – Madurez adolescente – La palabra exacta.)

Como cuando éramos niños… Spanish City.

   Al final del túnel, el agua vertía sus palabras de aliento, serpenteando entre las losas del suelo repitiendo… «Soy piedra mojada por años de espera, piedra mojada por tus lágrimas de amor, jugando a ser niños entre besos y nubes de algodón
(JMPA Pink Panzer Yorch – Agua de Poeta.) 
 
El silencio que hace daño... viajando en tus alas.
And girl it looks so pretty to me like it always did
like the spanish city to me when we were kids
girl it looks so pretty to me like it always did
like the spanish city to me when we were kids
«»Y nena, me parece tan bonito, como siempre,
como spanish city cuando éramos niños.
Oh nena, me parece tan bonito, como siempre,
como spanish city (ver nota al pie) cuando éramos niños.»»

– CULPABLE –

El miedo, por la vida o la muerte, me empuja a marchar.
El amor por mi tierra, mi alma entera, me frena, me alienta a seguir y permanecer.
Si tu silencio me obliga a elegir, quizás deberías sentirte culpable por dejar morir las palabras en tu boca, por enterrar versos en vida, por matar a esos dos poetas que tanto de molestan, el que te escribe y a ese otro que llevas dentro.
(JMPA Pink Panzer Korps – Agua de Poeta.)

Mano de Pink
(Manos de Pink, sombras de Panzer.)

Dale marcha al cuerpo antes de que el cuerpo se marche.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Pinkerfrases lápiz-darias)

Nota de Pink, palabra de Panzer: El «Spanish City» al que se hace mención en la canción, no es una ciudad española, sino un parque de atracciones en Whitley Bay, Newcastle, la ciudad de la que proviene el grupo.

Nocturno deseo… Interminable.

Deja que la sangre derpierte tu alma adormecida, quizás descuidada, aletargada en la normalidad al final del día. Deja que la sangre te despierte jadeando sobre mi piel brillante, transpirando pasión con mi carne asomada al brocal de tu sexo.

(JMPA Pink Panzer Yorch. Extracto de El Brocal de tu sexo.)

Ma peau la plus secrète.

– Fuego frío –

Despacio, disfrutar del tiempo
juntos, no temas al recuerdo
no vengo a ponerte a prueba
pues hoy seré para tu piel
caricia, sirviente y esclavo

fuego frío de cayena y miel
el tiempo en mi voz varado.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Sentir la voz del tiempo.)

«Avant cinquante ans on est jeune et beau. Après on est beau.»
(Jacques Higelin)

Traducción by Pink Panzer: Antes de los cincuenta, eres joven y hermosa. Después de eso eres hermosa.
Explicación by Yorch: Juntos hemos llegado a esta estación de los sesenta y me haces inmensamente feliz, me llenas de calma.

Te doy permiso… mi mano es nostalgia.

Nostalgia… Los cuatro pronunciamos ese nombre con nuestras miradas cruzando el tapete rosa y negro de la mesa camilla. Tras varios años sin vernos, los abrazos fueron posibles en este nómada Septiembre de azul cielo, lluvias de Selva Negra y toneladas de deseo dulcemente moldeable. Hambre atrasada, hambre de aromas, de café intenso y nucas erizadas, olor a ducha reciente, cabello húmedo e incienso ardiendo consumiéndose en el hogar, entre la acogedora leña de nuestro ansiado reencuentro.

Nostalgia… Más de tres años encerrada, con nuestros secretos en su torre de Babel esperando ser liberados. Después de tanto tiempo, su evocadora presencia en aquel rincón, triste y olvidada, quiso convertir aquella velada en la noche de nuestro más privado recreo.

El juego. La nuca se eriza con solo evocarlo. Una única regla da nombre a este «pasatiempo» tan personal y tan nuestro; Te doy permiso. Se pronuncia lento y mirando a los ojos. Primero hundes los dedos en la nostalgia para luego tocar con ellos la piel que la suerte ha querido que se cruce en tu camino y luego esperas, esperas y desesperas sujetando las riendas de tu ansiedad desbocada a que ese «permiso» se deslice desde su boca… directamente a tus labios.

Te entiendo, me lees y quieres saberlo todo, que te lo explique, que te aclare aún más ese extraño procedimiento de la nostalgia, pero esa ansiedad tan cálida y sensual que ahora te quema, es hermana de la que pudimos sentir nosotros cuatro en aquellos días… porque no fue tan solo un día. Sujeta tus riendas durante algún párrafo más, ya falta poco.

Nostalgia Pink

En el gran salón principal de la casa, la hermosa chimenea estilo regencia crepita intensamente ofreciéndonos el calor que nace de su pequeño infierno de leños, mármol y barro. El suelo frente a ella se ha transformado en nuestra sala de juegos. Unos simples toallones de playa cubren y protegen la gruesa alfombra frente al hogar y es precisamente su fuego palpitante la única fuente de luz que ilumina nuestros cuerpos.

De rodillas unos y otros recostados, nuestras pieles desnudas brillan y se ocultan entre sombras de manera hipnótica. A un lado del círculo mágico que forman nuestros cuerpos, sobre una bandeja de acero pulido, nuestra querida «nostalgia» burbujea en su idioma el mantra secreto que da inicio al ritual…

Intenso como el primer beso de un reencuentro, el aroma a cacao salvaje invade la estancia y nos incita a estar aún más alerta. Nada de lo que ocurra será ni siquiera parecido a cualquier experiencia antes vivida, aunque el inicio fue siempre el mismo, los caminos a explorar siempre siempre nos sorprendían y esta vez no iba a ser diferente.

El concursante que empieza a pedir permiso, desde la perfumada primavera del primer juego, se decide mirándonos a los ojos. Entre nosotros cuatro, solo las tres palabras del «Te doy permiso» eran llave suficiente para abrir todos nuestros candados, tres palabras acompañadas por el sonido de un gran dado azul golpeando la bandeja de acero con cada turno. Impar a la izquierda y par a la derecha para contar tantas pieles como números indique el dado.

Las miradas ardían como hogueras en San Juan pero unos ojos en especial nos pedían clemencia. Es la democracia de las miradas. Elsa, si la memoria no nos fallaba, era la única que no había inaugurado «Los juegos de la nostalgia» en todos los años en los que pudimos reunirnos. Elsa a mi izquierda, Ella a mi derecha, Walter de frente esperando su momento y el primer movimiento no se hizo esperar. Las miradas no mentían y Elsa bajó delicada su mano para tomar y soltar el dado sobre la bandeja.

«Tres…» Resonó el dado anunciando el comienzo. Cuando lo deseas es fácil contar y sin demora, con dos dedos de su mano derecha toma un poco de chocolate de nuestra fuente de la nostalgia. Con eléctrica delicadeza trazó una «J» en la piel de mi cuello, muy cerca de la clavícula… «Te doy permiso» le dije y al momento cerré los ojos para sentir sus labios, su boca y su lengua borrar todo rastro de aquel chocolate, tan puro como pecador

Pequemos pues y confesemos también nuestras debilidades. La carne es débil, sí, aunque por momentos se me torne dura como el mármol de una estatua. Es sumamente difícil disimular tus emociones más pasionales cuando tienes una «antena» que está continuamente «buscando WiFi» a la más mínima oportunidad y/o estímulo que se le presenta, no se si me explico… El caso es que si yo sintonizo WiFi de forma digamos «satisfactoria», Walter la pilla con matrícula de honor, como el periscopio de un submarino, el mismísimo rey de bastos, imposible ocultarlo.

Walter descubrió el binomio oculto de su luna unos años atrás en Tenerife, cuando en plena refriega de raso y piel en la casa de la playa, un irrefrenable impulso pasional le llevó a agarrar el micro e interpretar un solo memorable en clave de «Pink» mientras los muslos de Elsa acariciaban mis mejillas y con mi lengua juguetona arrancaba de sus cuerdas vocales el punto final en aquella obra maestra de pasión y explosiones coordinadas. Memorable e inolvidable.

Aquí voy a introducir unos de mis conocidos «intermedios» para ilustrar con una nota histórica y ejemplarizante sobre el origen de mi discurso narrativo en aquel concreto momento de nuestras entretenidas vidas.
El salto más difícil de cualquier paracaidista no es el primero. Si no lo saben ya se lo digo yo, es el maldito segundo salto al vacío el que más te aterra, porque recuerdas todas las sensaciones del primero, la velocidad a la que caes y las preguntas que te haces mientras caes… El día del juego de la nostalgia sería también el segundo salto, casi un asalto a esa «normalidad» que tanto ahoga a la audacia, fuente indiscutible de creatividad. Transgredir lo que tu entorno considera «normal» exige, a lo largo de tu vida cierta dosis de coherencia en tus actos, aunque te lleve por donde otros tuercen la mirada.

¡¡¡Por la oreja de Árvak, Seis!!! – Resonó la voz de Walter como un trueno mientras yo me afanaba en contar rápidamente y ¡¡¡Sí, por todos los diablos, seis… uno, dos, tres… Yorch!!!

En esos momentos de lúdica zozobra recordé la lengua de Ella lamiendo mis ingles y lo que en ellas se recostaba, o mis labios liberando de su prisión de chocolate al lunar del pecho izquierdo de Elsa, casualmente adyacente a un hierático pezón, duro en boca como piedra de esfinge. Y pude ver la mirada sedienta, vivaz y cristalina de Walter que ya hundía sus dedos en el chocolate con lúbrica y reveladora sonrisa… y supe que el segundo salto al vacío estaba a escasos segundos de suceder.

¿Recuerdan lo de ser coherente en el discurrir de mi vida? Pueden cambiar las personas, los lugares o la circunstancias pero hay convicciones que deben permanecer inalterables para no perecer diluido entre tanta «normalidad» impuesta.

Con tu mirada provocarás su sed
hasta que su cuerpo suplique beber de tu boca…

(El manual del Arte de la Caricia por Pink Panzer Korps.)

El simple azar llevaba algo más de media hora alejando a Walter de mi parada. Todos teníamos ya marcas de chocolate repartidas por nuestros cuerpos y él mismo pudo sentir como el «mango de su sartén» desaparecía dulcemente entre los labios de Ella y de Elsa hasta dejarlo reluciente como una bola de navidad… a punto de estallar. Esta vez Walter tomó tanto chocolate con sus dedos que, adivinen, mi «herramienta del amor» debajo de aquella excitante catarata de caliente chocolate parecía Darth Vader con capa y todo…
– Te doy permiso, Walter y que alguien apague a «la nostalgia» que creo que ya no la necesitamos…

Walter y Elsa se inclinaron sobre mi vientre mientras yo me dejaba caer de espaldas en la alfombra aceptando que mi destino esa noche era ser devorado por las fieras. Mis manos buscaron y encontraron grietas por explorar con mis dedos y, afortunado de mí, mi boca se reencontró con la dulce perla de Ella, exquisito manjar que unos húmedos labios apenas conseguían ocultar. No hay nada mejor para el cuidado del cutis que el calor de unos buenos muslos tremiendo de placer…

Y hasta aquí puedo contar de esta historia, obviamente inventada, pura ficción destilada de esta mente rosa durante estos meses de intenso viaje por carretera con el concurso del único alucinógeno que me permito… la pasión. Aquí les dejo parte de mi alma enferma, enferma de poesía y, a veces, prosa.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Septiembre – Mi mano es nostalgia.)

– NO –
Tal vez no has entendido
maldito humano engreído
que yo soy un ciprés y
NO, no voy a ir contigo.

(JMPA Pink Panzer Korps – Cuando un No es NO.)

Arena negra… Molinillo rosa.

Abrasaba el sol en aquella luminosa mañana de mayo, el mes de los lirios según marca la tradición. Los Alisios soplaban en todo su esplendor poniendo en jaque a los pocos visitantes de nuestra apartada playa, visitantes que soportábamos estoicamente aquel vendaval con tal de disfrutar del sol y el mar con total libertad. En una de tantas y feroces rachas de viento, una sombrilla salía disparada dando tumbos de forma tan peligrosa como descontrolada. En un arranque de empatía solidaria, salgo disparado cual guepardo detrás de la gacela y «oh my god», ¿les dije ya que estaba en una playa nudista? Pues tengo que puntualizar que, salvo diversos juegos de pelota/pala a los que soy muy aficionado, jamás me había puesto a velocidad del rayo en plena playa y sin más atuendo que el tatuaje de mi brazo.

Bueno, hecha ya esta pequeña puntualización, regreso al punto narrativo del «oh my god» y continúo, en plena carrera ya, con un descriptivo «muslo, muslo, ombligo, molinillo, molinillo…» y todas sus posibles variaciones de tres elementos tomados de tres en tres (ah, benditas matemáticas). El caso es que alcancé a la sombrilla después de unos buenos 50 o 60 metros de excelente aceleración (según puntuaciones de los jueces de toalla) deslizándome por la negra arena volcánica mientras «My little Pink and balls» intentaban salir centrifugadas de mi cuerpo como la bolita saltarina en una ruleta de casino enloquecida.

Regresé con mi trofeo plegado debajo del brazo y después de entregárselo a una agradecida y simpática pareja de colorados viejecitos de algún país del frío norte europeo, me acerco a las toallas donde me esperan con lágrimas en los ojos mis «despelotados» amigos Elsa, Walter y mi preciosa y muy morena compañera de vida y sueños… Ella.

Walter, me importa un rábano lo creyente que seas. Ese dios tuyo tan sabio y todopoderoso se tuvo que fumar siete «petas» jamaicanos de los gordos antes de coger la bola de barro y moldear al «tontolculo» del Adán… ¡¡¡estamos muy mal diseñados!!!

Aun se reían a carcajadas cuando les di la espalda recuperando mi dignidad perdida y me encaminé hacia el mar para refrescarme el cuerpo después de semejante «sprint» detrás de la sombrilla. Al regresar junto a ellos, las risas se había tornado en miradas cómplices con un extra de picardía que reconocí al instante en los ojos de Ella.

– ¿Qué estáis tramando, chicos? . Elsa me contesta rápidamente con una gran sonrisa y me dice:
Mientras nadabas, se nos ha ocurrido que hace mucho tiempo que no hacemos una fiesta del chocolate
Y podíamos jugar al «Te doy permiso» para celebrar que volvemos a estar juntos… por lo menos hace dos años que no nos reunimos… – añadió mi amigo Walter.-
– Y Ella, sin poder aguantar las risas, añade: «Ufff, pues tendremos que comprar bastante chocolate, chicos…»
– ¿Esta noche? Les pregunté leyendo ya las respuestas en sus ojos…

Aquella noche hubo chocolate caliente, mucho, claro que sí, y regresó el juego a la casa de la playa y por supuesto, allí regreso también la «Nostalgia», tan inseparable al chocolate como imprescindible era su presencia para saborearlo… y hasta aquí puedo contar de esta historia, obviamente inventada, pura ficción destilada de esta mente rosa, enferma de poesía y, a veces, prosa.

(JMPA Pink Panzer Yorch – El molinillo rosa. )

«NO PODÍA SALIR Y, SIN EMBARGO, NADIE ME HABÍA ENCERRADO«

(Pierre Reverdy)

«Quizás me pierda en los mil trazos
que dibujas con tu luz en el mar
Quizás me pierda en tus abrazos
y convierta tu pecho en mi hogar»

Estos cuatro versos que me preceden jamás hubieran nacido si antes, este ser llamado Pink no se alimentara con la lectura del precioso poema de Estrella que, semanas atrás publicó en su blog. Estos cuatros versos se los dejé en un comentario minutos después de que «Libre» entrara en mi corazón.
Con «Libre» recordé casi de forma automática la frase que arriba os dejo de Pierre Reverdy, uno de mis poetas franceses favoritos y su mensaje (que hago mio) creo que no necesita más explicación.
Tierra, semillas, agua… Olas y olas, no importa su altura, unas detrás de otras, incansables, van dejando su cargamento de arena. Granito a granito, así es como se forman inmensas playas y este es mi granito de arena, una historia de playa, de amor, de risas e intensas experiencias que generan más risas, más amor, más vida. Escribir nos mantiene vivos pero sobre todo, íntimamente conectados entre todos, con la poesía como el más firme e indestructible hilo conductor.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Cartas a los amigos.)

Désobéissance… Mi carne, mi cuerpo.

Hay palabras que restañan heridas, acarician pieles como lluvia sobre cuerpos desnudos… así lo he sentido desde niño. Hoy reflexiono sobre las heridas del alma y la forma de sanarlas con la palabra, luchar contra la ofensa, el desprecio, la opresión de la mujer solo por ser y sentir como mujer. Luchar con una voz, tu voz, con la suficiente entereza y confianza para no girar la cabeza y comprobar cuantos son los que te siguen… ¿acaso eso importa?. Luchar con el verso y reverso de un poema, con el aroma de una flor impregnando tus manos inquietas por ayudar… y no desfallecer. No habrá ni debería existir nunca el deseo de victoria o revancha pero, algún día, sabemos que llegará el tiempo de la cordura, la razón y el respeto a lo diferente, no como un derecho si no como una costumbre, con sus raíces bebiendo directa y profundamente del amor.
(by JMPA Pink Panzer Korps).

«Y para ofrecer a tu piel tienes otros recuerdos, amor, respeto, besos, deseo…»
(Barbara Pravi en su canción «Chair -ver nota al pié-» donde cuenta la historia, real y personal de su aborto a los 17 años.)

Abril, Viento Fuerte

No, no me quieras tanto
amor, cede, viento fuerte
que doblegas mis canas
y al mar le creas escalones
que a tu cielo me elevan
entre nubes y pasiones…


Si subes, sienten
Si bajas, duelen

Sí, duelen,
en este abril de lluvia
de amor empapados
amaina, viento fuerte
que a tu cielo me llevas
en esta duda perenne…

Si subo, tenerte
Si bajo, perderte

Sí, perderte
y el tiempo por mis venas
al destino lo equivoca
y se extingue entre besos
en la espera de tu boca.

Amor, cede viento fuerte
y no, no me quieras tanto
mientras que al tiempo, piano
mi abril sonríe a su suerte.

(JMPA Pink Panzer Yorch. Viento de abril. )


En la ducha, el agua se siente tan gélida que los poros de mi piel se cierran como las escotillas de un viejo submarino nuclear, fondeado en el baño de mi áspera habitación.
Frío, siento frío ante el espejo donde mi imagen se hiela, tiembla, se estremece casi hasta vencerme, abandonarme en el olvido en plena desobediencia ante el instinto de sobrevivir…

¿Por quien soy lo que soy?
Rózame hoy con el calor de tu alma, solo eso te pido.

(JMPA Pink Panzer Yorch – El reflejo de abril.)

Ma chair, mon corps, ma chair, mon corps…

«Ella es un verso de amoret j’adore leerlo todas las mañanas…»

(JMPA Pink Panzer Yorch – Ella y el amor… mi carne, mi cuerpo)

Nota de Pink, palabra de Panzer: «CHAIR» La letra de la canción es intensa en el recuerdo íntimo y personal. Si os ha gustado y buscáis traducciones, desafortunadamente encontraréis que muchas de ellas son producto de traductores automáticos… máquinas, no personas. La palabra «CHAIR» se traduce erróneamente en muchos sitios como silla, sillón, trono y otras muchas acepciones muy lejos del sentido original de la autora de la canciónCARNE (Google lo traduce correctamente), «Mi carne, mi cuerpo, mi carne, mi cuerpo…» una reivindicación más que justa y a la que, desde aquí, le muestro mi total y humilde apoyo.

Panzerbär… Pink au revoir.

No abandono el blog pero les dejaré por una larga temporada.
Les Veo, les Verso, les Quiero.

Der Panzerbär

(El Oso Blindado de azul)

Cuenta la leyenda que un buen humano ve a otro ahogarse en el gran océano Romántico de Korps. La natural bondad que en él existe le empuja a tirarse al agua y sin más, lo salva. Fin de la historia pagana en el Reino de Korps.
En el tenebroso reverso de esta moneda, en un planeta llamado Tierra, un religioso ve a un humano inmerso en el mismo y acuático trance de ahogamiento y nadando con vigorosa y angelical brazada, llega hasta él y le dice:
– Gracias a «mi dios» que te he visto.
– Será por Alá que has venido (le contesta el húmedo interfecto entre pataleos y buches de agua)
– Disculpa, pero te estás ahogando en aguas sagradas cristianas, así que no me vayas a decir tú a mí cual es el dios que me ilumina y la mano divina que te salva en este funesto trance de tu vida.
– Disculpa tú que sea la voluntad de Alá que yo me ahogue en estas aguas donde el profeta se bañaba mucho antes de que llegarais vosotros con la cruz flotando y el clavo dando…
En poco tiempo (recuerden que tenemos a un tipo ahogándose) llegó mucha más ayuda. Hay quien cae en la cuenta que es día 13 y ahogarse en día 13 trae muy mala suerte. Otro buen samaritano de ojos rasgados, desde la seguridad de su barca amarilla, le orienta la cabeza hacia el norte para tener un mejor Feng Shui cuando el agua inunde sus pulmones. Llegaron incontables barcos de una y otra ideología midiendo el largo de sus cañones. Llegaron también barcos de la TONTU intentando con sus cascos azules poner orden, paz y cordura entre tantos representantes de la divina autoridad en este planeta y, sobre todo, que el pobre hombre pudiera ahogarse sin ver sus celestiales derechos conculcados… y claro, termina ahogándose creando un conflicto internacional por los derechos televisivos de su entierro. Finalmente acuerdan repartirse al muerto en raciones de quinientos gramos exactos y que cada cual lo entierre donde le parezca y plazca o bien transforme su pírrica porción en mojama de santo para veneración de sus fieles.
La humanidad sigue creciendo imparable en número… somos la octava y última plaga no escrita del Apocalipsis y cientos de religiones, tan  inútiles como diferentes la contemplan en su espléndida destrucción.

(JMPA Pink Panzer Korps – Au revoir 2020-2021 El oso blindado)

En realidad no eres nadie hasta que
aparece alguien que te odia sin ninguna
buena razón aparente o te aman intensamente
simplemente porque existes.

(Anil Dash y yo mismo, porque el amor no sabe de religiones.)

En recuerdo de compañeros que vivieron y compartieron su aventura africana y acabaron su historia en Canarias.

«Mi libertad me insiste con lo que no me atrevo.
Mi libertad me quiere con lo que llevo puesto.
Mi libertad me absuelve si alguna vez la pierdo
por cosas de la vida que a comprender no acierto»

(Horacio Ferrer)

«Inéstimable»… Los doce ancianos.

«Se llamaba Inés, y todo el mundo la engañaba.»

(JMPA Pink Panzer Yorch – Inestimable inocencia)

Cuantas veces una broma sin aparentes consecuencias acaba en imperdonable crueldad

(JMPA Pink Panzer Yorch – Crónicas de rosas y sombras )

En mi pared colgado.

A ratos me siento aguja y otras, el completo y complejo reloj que cadencia mi destino. El tiempo es el mismo, moviéndose implacable entre las ruedas dentadas que muerden mi humano mecanismo. Marco los ritmos de los que me miran, me rodean, y me siento aguja con el odio de la prisa en sus fugaces ocasiones y otras reloj completo, con la terca sabiduría del círculo de los doce ancianos a los que señalo sin rubor con el dedo… Doce simas del saber que asentados entre mis manos, a ratos parecen agujas empuñadas por enemigos en armas y otras veces, relojes completos, casi hermanos en la calidez de un abrazo siempre deseado.
Por momentos, en lo alto de mi pared colgado, reflexiono y me asalta la duda sobre la luz al otro lado… ¿quien me da la vida tensando en mis tripas la espiral de mi fleje acerado?.

Sí, lo admito, a ratos soy torrente de montaña y otras, el manso recodo de un río lamiendo tu valle rosado… antes de marchar. Tic tac, tic tac, las doce en el reino de la luna; hora de dormir, contigo a mi lado.

(JMPA Pink Panzer Korps – Agujas y espinas – La rosa erizada en el reino de la luna.)


“Quando o sol ia acabando
 e as águas mal se moviam,
 tudo que era meu chorava
 da mesma melancolia”.
(Cecília Meireles, Distância, trecho).

"Cuando el sol se estaba acabando y las aguas apenas se movían,
todo lo que era mío lloraba de la misma melancolía".

Dejaré mi piel en tu madrugada, para que sea la pasión la que elija los caminos del alma y con las manos enlazadas, derramarnos en sentimientos hasta que el alba rompa su silencio amaneciendo en nuestra garganta…

(JMPA Pink Panzer Yorch – El silencio derramado)


Cecilia Meirelles. Sus poemas en portugués llegaron a mis manos casi al mismo tiempo de los de Rosalía de Castro en gallego. El gallego fue la puerta de entrada hacía un musical y familiar portugués que me enamoró. Su técnica en los poemas, con versos cortos, directos, de frases comprimidas e intenso mensaje humano dejaron huella y moldearon mi incipiente alma de poeta en aquellos años de mi infancia. De esta hermosa fuente bebí y así son mis versos ahora.🌹🌹🌹

El abrazo del colibrí… Luz de poesía.

Un diciembre de abrazos perdidos que trae recuerdos de otros diciembres más placenteros y que nos ayudan a poner en valor a esas cosas a las que nunca se les concede ni mérito ni valía. Hoy vivo un diciembre que anuncia muchos cambios importantes en mi vida en el próximo año y que ya reclaman su espacio y mi atención. Les pido disculpas de antemano si ven que dejo el blog más abandonado que de costumbre.

Como le dije a una buena amiga y poeta de otro blog que suelo leer de madrugada, los amigos están para guardar la copia de seguridad de los buenos recuerdos… y hace mucho tiempo que, leyendo comentarios en el blog de Estrella, pude ver que la felicitaban por su cumpleaños un diecinueve de diciembre de hace años, en los comienzos de su blog. Y me encanta enlazar unas cosas con otras. Igual estoy equivocado con la fecha, mi memoria a veces me falla pero un regalo tampoco necesita fechas para hacer que, en estos días tan amargos, nazca de nuevo un abrazo.

Hoy sábado, de madrugada aún en la isla, quiero felicitarla con un pequeño regalo, un regalo tan pequeño como las alas de un colibrí.

Otros diciembres de Pink...

El abrazo del colibrí.

Ella piensa que su vida pesa como el vuelo de un colibrí, pero yo soy la rosa, su rosa, y en la tierra fértil de sus letras, con cada palabra de cada verso, mis raíces de poeta en ella hundí.
Ella piensa que su vida pesa como el vuelo de un colibrí, pero con cada pregunta de mis versos, hallé respuesta en el afecto de sus besos y abiertas las heridas en sus pies de niña descalzos, supe de su amor inmenso dulcemente acurrucado en los secretos de su regazo.
Ella piensa que su vida pesa como el vuelo de un colibrí, pero cuando ella escribe, su fuerza todo lo eclipsa y no hay nada, ni ser ni cosa más hermosa que su humilde sonrisa… y eso, todo eso, aleteando frente a esta mi virtual cornisa, todo eso que imaginas lo eres para mí.

Feliz Cumpleaños, querida Estrella, amiga, poeta y buena persona.

«No hay mejor momento que el otoño para empezar a olvidar las cosas que nos molestan. Dejar que se suelten de nosotros como las hojas secas, pensar en volver a bailar, disfrutar de cada momento de sol, que todavía calienta, calentar el cuerpo y el espíritu con sus rayos, antes de que se vaya a dormir y se convierta en una débil bombilla en el cielo.«
( Paulo Coelho )

Riptide… Poema perdido.

El trato es que yo acaricio tus crines mientras me permites volar a lomos de tu acero, acelerando la realidad que persigue mis sueños.
El trato es que tú me lleves lejos, como siempre, adivinando mis deseos, mi pensamiento, con el pulso preciso de un arquero, con el negro del asfalto ocultando el color del miedo… de este salvaje torrente de vida que pugna por mantenerse dentro del camino correcto.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Yorch are Ready to Race)


POEMA PERDIDO

Fui poema, en mi vieja libreta escrito. Fui poema, en hoja arrancada en vuelo por el viento perdido. Fui poema, por ti rescatado y en tu mano prendido, acabé en tu pecho acurrucado, en el bolsillo de tu blusa dormido, encadenado a la dulzura de tu latido con el mío enlazado en un solo sonido. Fui poesía desde aquel día en que, de mi alma tu mano arrancó un poema, oculto, en mi libreta perdido.

(JMPA Pink Panzer Yorch – La libreta de Pink – Para Ella.)


No eres, no fuiste una más. No eres mueble favorito ni flor cortada en jarrón de cristal. Tú eres la realidad del fuego que crepita en la chimenea rosa de mi hogar, abrasando en llamas de amor, a este mi corazón perdido…

(JMPA Pink Panzer Yorch – Flor de amor y fuego)