Cuando no estoy… vuelo, quiero, doy.


   Pensativa, sentada en la cafetería de aquel coqueto hotel de Montmartre, Triana evocaba el romántico encuentro de la noche anterior, imborrable y cálido, como el aroma del pan recién hecho.  Mientras tanto, la tinta derramada, surcaba caprichosa el papel secante sobre su carta de despedida, de brillante blanco nieve, aún sin la huella de una sola palabra.

   Inevitables son los recuerdos, el sabor del vino en sus labios, el mutuo tremor en la penumbra de la habitación o el aroma de esa pequeña pastilla de jabón, que tímida se esconde dentro de su bolso.

   Un día lejano, de nuevo su aroma, sabrá contar su historia.

(JMPA Pink Panzer)

Café (1949). Leonard Tsuguharu Foujita (Japanese, 1886-1962)

Triana

Cuando no te estoy leyendo,

vuelo hacia tus versos

Cuando no estoy contigo,

estoy yendo hacia ti.

Cuando no estoy

vuelo,    

      quiero,

algo de mi muriendo

muy dentro

de ti.

(JMPA Pink Panzer)

IMG_348863080734895

… Pinker Soul …

Dedicado a todos aquellos que, como yo, guardan recuerdos más allá de los cuarenta.

La inspiración está en todas partes, en la vida cotidiana, en ti mismo, en lo que percibes de los demás, lo que sientes, lo que crees que sienten otros…

(Pedro Guerra)

Anuncios

41 pensamientos en “Cuando no estoy… vuelo, quiero, doy.

  1. El Pinker WordPressAward?? Suena de maravilla!!! Ya me dirás en qué consiste dicho premio jejeje. Gracias a ti por venir a mi blog y a mi casa de la playa. Por llevarme a través del tuyo a recorrer lugares en mi que no recordaba. Y por conducirme leyendo el mío a rincones olvidados. Por el poema y el relato. Y por muchas cosas mas.
    Sigo leyéndote, no lo olvides.
    Besos agradecidos.

    Le gusta a 1 persona

    • La pintura es de Tsuguharu Foujita, un japonés de nacionalidad francesa que le encantaba crear enigmas con sus cuadros, incluso creando versiones del mismo cuadro, años después de pintar el original. El recurso del papel de carta, el sobre, el tintero… todo se repite en otras escenas con idéntica disposición. La pintura esconde multitud de interrogantes para quien disfrute de la investigación muy al estilo CSI.
      Tras la cristalera, el Cafe Petit Madeleine existió en el París de los años 30. La mujer, elegantemente peinada y vestida, con su bolso a juego en el color de su vestido, extrañamente no lleva ninguna joya, bisutería o adorno. Bajo su copa, hay dos platillos, lo que indica que era su segunda copa… y muchos detalles mas que dejo en manos de tu curiosidad.
      ¿Que fue lo que imaginaste al ver la imagen?
      Me encanta tu blog y me inspira para crear cosas nuevas.
      Gracias por tus visitas y comentarios. Un fuerte abrazo.

      Le gusta a 1 persona

      • Me pareció una gran infuencia de Auguste Renoir , sus chicas de los bistros de Paris también siempre estan vestidas de negro y estan pintadas de la misma postura… Lo ví de primera vista que no era de Renoir pero tampoco conoci este nombre Foujita. Gracias por la información, voy a ver más sobre el. Pero la historia que surgió en mi mente, al ver el cuadro,es la misma que tuya….El desayuno después de la noche en el hotel.Me gusta mucho lo que escribes. y sobre todo coincidimos en la afición…pintura. Encantada de conocerte..un poco ,supongo que hay más por conocer.

        Le gusta a 2 personas

        • Durante sus periodos de residencia en Paris, conoció incluso hasta forjar amistad con Picasso, Juan Gris, Matisse, Modigliani…vaya compañía para un buen coctel de oleos y acuarelas. Tienes razón en resaltar el parecido con las pinturas de Renoir, su debilidad por retratar la figura femenina, aunque sus vidas apenas se cruzaron por nacer Foujita mucho después. Su obra seguro que influyó, como en otros muchos. Un abrazo.

          Le gusta a 2 personas

          • Además de un genial y magnífico post que emociona y despierta los sentidos… Los comentarios tanto tuyos como los de tus fans, tampoco dejan indiferente. Didácticos y divertidos.
            Hasta ahora había leído tus post sin profundizar en los postres. Pero creo que desde hoy me tendrás escribiendo en ellos.
            Mil besitos cuando no estás.

            Le gusta a 2 personas

            • Muchas gracias por tu generoso comentario. Me encanta esa metáfora con los postres y he visto que, derrochando una más que descriptiva imaginación, eres un postre habitual en muchas de la “Reflexiones” de Ana Fernández y otros muchos blogs donde encuentro tus siempre agudos comentarios.
              Mil versos buscando besos.

              Le gusta a 2 personas

  2. Pingback: POESÍA | Reflexiones al borde de los cuarenta

  3. Esta entrada tuya tiene un sabor a la Belle Epoque….Utilizas las palabras de un modo muy dulce y con sutileza, aunque al final te llevan a reflexionar mucho. Estoy encantada de haberte encontrado y poder leerte.

    Le gusta a 2 personas

  4. Me encanta la pintura!! Y tú poema también, por supuesto. Después de observar detenidamente, lo que más me llama la atención es la mirada de ensoñación de la dama. Está pensando qué palabras utilizará para despertar y acrecentar el amor de su amante, al que está a punto de responder después de leer una y mil veces su vieja y manoseada carta. Está completa y perdidamente enamorada. De modo que las palabras, las expresiones, los giros, los modos…todo tiene que ser preciso y precioso para que fluya en esa dirección.
    Saludos

    Le gusta a 2 personas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s