Archivos

El masajista fiel… La decisión de Sophie.

   Massage Toalla aceitesSu amiga Greta se lo había recomendado en incontables ocasiones pero Sophie, una experta creadora de campañas publicitarias, también era una especialista en pergeñar todo tipo de escusas creíbles e increíbles, para evitar enfrentarse a sus miedos y algunos retos aún sin alcanzar. No era el mejor momento vital para Sophie. Saliendo adelante sola, después de que su pareja la abandonara con una simple carta de despedida, confiar en otro hombre no figuraba en su lista de sus prioridades.

   Greta es una deportista de élite. Muchas, muchas horas, en interminables días de entrenamientos en solitario remando a bordo de su K1, la han convertido en una fiel clienta de mis manos. El masaje en el deporte es como afinar un buen piano. La tensión justa, ni mas ni menos, en todas y cada una de sus cuerdas transformarán en sublimes las notas más modestas. Greta era en aquellos días y aún sigue siendo, una perfecta sinfonía de músculos persiguiendo la gloria y aceptando, cuando llega, también la derrota.

   Allí estaba yo, segundos después de pulsar el timbre de su puerta, acordándome de Greta, a punto de salir disparada, escaleras abajo, leyendo como una tonta hasta siete veces seguidas el letrero de la puerta, “Pink Panzer Korps. Masajista Deportivo”… Y de pronto, sin el sonido delator de sus pasos, la puerta de su galaxia se abrió ante mi nave espacial, flotando en el descansillo sin luz, sin palabras, casi tartamudeando torpemente mi nombre, con la mirada clavada en sus pies descalzos…


Greta me había llamado la semana pasada para reservar una buena hora para su amiga. Ayer mismo, el Telegram de Greta atronaba mi teléfono con sus mensajes. Me aseguró que aunque tuviera que llevarla a rastras, se ocuparía personalmente de que Sophie acudiera a la cita. Cualquiera que viera los brazos y espalda de Greta, no tendrían dudas de su compromiso.

   Pink Panzer manus bnFaltaban unos minutos para las siete de la tarde cuando, de forma muy breve, casi como un quejido, el timbre de mi puerta anunció su tímida presencia. Me gusta la gente puntual y para mi, eso ya es un buen comienzo. Abrí la puerta y allí estaba Sophie, como una joven estudiante de bachillerato, a punto de hacer novillos en su clase de latín. Tras unos instantes de desconcierto, las presentaciones rompieron el suficiente hielo para que nuestros pies no resbalaran por el pasillo, camino de la sala de masaje. Los primeros veinte minutos los dedicamos a charlar plácidamente sobre su salud, dolencias, costumbres, hábitos en el trabajo… Conocer a tu cliente es tan importante como tu propia habilidad y técnica para el masaje. Sophie se fue relajando, ganando confianza en si misma y algo menos en su masajista. Tras un par de consejos básicos, la dejé a solas, para que se preparara para la sesión que, por razones obvias, se hace con la menor cantidad de ropa puesta. Esta fue su primera gran decisión del día…

   Cuando conseguí levantar la mirada, él ya me estaba cogiendo suavemente mi mano derecha. “Buenas tardes, soy George, tu masajista”. Creo que ya intuía que yo estaba a punto de echar a correr. Si no fuera por su mano sujetando la mía, ya estaría volando escaleras abajo, con el corazón en la garganta. Su voz me sonó excesivamente bien. Lo achaco a la excelente acústica del descansillo, muy perecida a la de mi ducha, en mis domésticas sesiones de húmedo Karaoke. El caso es que cuando me quise dar cuenta, estaba tranquilamente sentada frente a él, hablando de mis cosas, mis dolores y a punto de confesarle mis penas más profundas.

   El aroma de aquellos aceites tropicales era sumamente agradable. En la sala, muy amplia pero acogedora, predominaba el blanco en las toallas y sábanas. Un ligero y sorprendente tono rosado se extendía por las paredes, cuadros y en la madera teñida de algunos muebles. El suelo era de madera noble, de amplios listones de roble sobre los que destacaban sus pies descalzos…

     El protocolo con mis clientes siempre es el mismo, aunque en el caso de Sophie, siendo su primer masaje, me esforcé en hacerla sentir como en su casa y para eso no hay nada mejor que empezar por su música preferida; ¿Mi elección? Yiruma. (información cortesía de Greta, naturellement…). Desnudarse ante un extraño no es fácil y yo soy el primero en entenderlo. ” Aquí le dejo todo lo que necesita. A la derecha tiene un armario con perchas para su ropa. Yo la espero, no hay prisa. Cuando se sienta cómoda, me avisa y comenzamos…”

   Llegó el momento. Soy un manojo de nervios. Él espera tras la puerta. Se que escucha mi corazón acelerado mano+derecha+David+de+Miguel+%C3%81ngelgolpeando contra el estampado de mi blusa. Me acuerdo otra vez de Greta e imagino mis manos alrededor de su cuello… Reflexiono; Soy una mujer adulta, con una buena profesión, tomo decisiones importantes cada día, mi trabajo se puede ver en revistas y televisión y aquí estoy, con el bolso aún sin colgar en la percha de ese precioso armario rosa pálido…

   Tomo aire y empiezo a desvestirme, con rapidez, para no pensar. En apenas lo que dura un spot en la radio, ya estoy en braguita y sujetador, el conjunto más bonito que tenía, mi favorito y de inmediato me sentí como una completa boba. A donde iba yo, “super-sexy”, como si de una cita de amor se tratase. El tiempo se detiene para mí, con una aromática toalla blanca estrujada contra mi pecho, recordando sola, otra vez sola, incapaz de desnudarme, dudando y pensando que así como estoy, ya es suficiente… Cuando más indecisa estaba, por el hilo musical empezaron a caer, como reconfortantes copos de nieve, las notas claras, inconfundibles, de un piano muy familiar… River Flows in you.!!! No podía creérmelo…!!! Y un río de energía se liberó dentro de mí. El conjunto de Woman Secret voló hacia el armario y mi última y crítica decisión, boca arriba o boca abajo, la tomé de un salto, al mismo tiempo que, desde mis labios escapaba como un disparo, un sonoro “ya estoy lista”…

   Sophie se tomó su tiempo. Yo sabía que lo necesitaba y Yiruma también. Dos discos en el cargadMassage en futuras mamásor de Cd,s me daban la seguridad de haber acertado con el ambiente musical. Si la banda sonora puede arruinar o llevar a la gloria a una buena película, en una sesión de masaje relajante se convierte en una decisión de vital importancia. Reconfortar cuerpo y mente son, al mismo tiempo, el objetivo único e inseparable que existe para un masajista. Quien olvida esta norma, o no es masajista o no merece serlo.   “Ya estoy lista” escuché tras la puerta, con una entonación claramente más fuerte y decidida. Siete pasos mas tarde, mis manos se posaban, como gotas de lluvia sobre su espléndida madurez…

   Desnuda si, pero boca abajo. Mis reservas de valentía no daban para más. Como una niña pequeña, escondida bajo aquella bendita sábana, me sentía protegida, nada malo me podía pasar.

   Solo sé que no lo vi llegar. La puerta se cerró tras él y a pesar de que mis cinco sentidos estaban en alerta máxima, sus manos me sorprendieron sutilmente descubriendo mi espalda, dejando la sábana recogida sobre mis nalgas, o eso creo, pues un relámpago recorrió mil caminos por mi piel, al sentir sus dedos rozarme la nuca.

   Por el hueco de la cómoda camilla, mis ojos solo acertaban a ver su pantalón, de blanco inmaculado, dejando asomar sus tobillos y nuevamente, sus pies desnudos, impecablemente limpios, pedicura perfecta, sin vello que los afease. Tenía claro que, al terminar, le pediría el teléfono de quién cuidaba de sus pies con tanto esmero, si conseguía acordarme, claro.

   Pronto sus manos empezaron a desarmar mis recelos. Mis ojos se cerraban concentrándome en el recorrido de sus dedos. Me olvidé de mis piernas, dejé de cerrarlas como una posesa defendiendo “mi tesoro”. Literalmente dejaron de existir mientras mi espalda era la dueña de aquel universo de sensaciones nuevas.

   Por breves momentos, en medio de aquella tormenta eléctrica, abría los ojos y veía aquellos pies descalzos bailando a mi alrededor y me sentía en paz, una paz que alguien me robó con una carta y de la que no había disfrutado en mucho tiempo. Masaje intenso una vez, caricia a la siguiente. Me costaba distinguirlos pues sus dos manos parecían no seguir el mismo patrón. Ya no quería que se detuviera… Y el piano de Yiruma envolviéndolo todo, era simplemente perfecto.

   Sophie tenía cuarenta y tres años cuando llegó a mi casa. Sumamente tímida de palabra y sinVientre gotas blanco y negro embargo, en cuanto alzaba los ojos, su mirada te cautivaba como un agujero negro atrayendo cualquier luz a su alcance. Amante del deporte como su amiga Greta, mantenía una bellísima y cuidada figura. Como masajista, cientos de cuerpos pasan necesariamente por mis manos y siempre debes de mostrar el máximo respeto por el pudor ante la desnudez de tu cliente. Una prueba de fuego que, en algunos casos, puede significar que tu cliente, no regrese nunca más.

   Cuando entré en la habitación, ella estaba boca abajo, graciosamente enroscada en la sábana que le entregué para que se cubriera. Tan solo asomaban la punta de sus pies por un extremo y por el lado opuesto su abundante cabello rubio claro natural, recogido en una cola de caballo que caía sobre su cara, ocultando su mejilla izquierda. Normalmente, mis masajes empiezan en posición decúbito supino (recostado sobre su espalda) y la segunda parte se dedica a la zona dorsal (espalda), más relajante y adecuada para finalizar un masaje de cuerpo entero. A Sophie no le dije nada. No era el momento de complicarle aún más aquella tarde de julio. Dejé que ella eligiera como empezar su masaje y me adapté a su decisión final. Mas adelante, ya habría tiempo para cambiar.

   Retiré lentamente la sábana, descubriendo su espalda hasta el final de su zona lumbar. Tomé un pocManos espaldao de crema, templándola en mis manos y pude sentir como su espalda se estremecía en nuestro primer contacto. Nuca, cuello, escalenos, trapecios, dorsales, lumbares, hombros, brazos, manos… Dos horas por delante te permiten no dejar nada atrás, ni en manos del azar. Dedicar el tiempo necesario a la mente y al cuerpo de tu cliente es un regalo para los sentidos, de ambos, pues si no trasmites amor, cariño y ternura a través de tus manos, solo serás una máquina. Y tu cliente, necesita personas y no máquinas para tomar sus decisiones

   “Gracias Greta, gracias”. Me lo repetía mentalmente mientras dejaba que mis brazos, levitando completamente en sus manos, fueran suyos por unos minutos. Finalmente, se aplicó con los dedos de mis manos, uno por uno y regresó de nuevo a mi espalda y lumbares por unos minutos más para luego detenerse lentamente, aún con sus cálidas manos sin dejar de tocar mi espalda. Recuerdo sus palabras en aquel crucial momento. “Sophie, ahora debes de ayudarme a seguir. Soy tu masajista y debo saber donde están los límites, tus límites, para que no te sientas violenta conmigo. Los glúteos y otras partes del cuerpo son músculos al fin y al cabo, pero podemos saltarnos ese capítulo e ir directamente con las piernas”.   Si, es verdad, palabra por palabra lo recuerdo todo, pero creo que mi decisión ya estaba tomada, incluso antes de quitarme la ropa.

   Sophie pronto abandonó cualquier atisbo de resistencia. De forma deliberada, alargué aquella primera fase del masaje para darle tiempo a su mente de liberarse de sus cargas, quizás debería decir penas, profundamente marcadas en su voz, cuando la escuchaba en nuestra entrevista.

   Llegó el momento de continuar con mi protocolo de masaje. De forma habitual, los glúteos son para mí un grupo de músculos, nada más. Massage Aceite aroma espaldaEn muchísimos deportes son muy castigados, siendo fuente de diversas molestias, incluso reflejándose su dolor en la espalda. Hace muchos años que dejé de ver culos, para centrarme en ser un buen profesional; Glúteos y punto. Lo mismo ocurre con lesiones o contracturas de abductores, que requieren masajes específicos que incluyen llegar con tus manos a su ingle correspondiente, línea fronteriza con esas tierras de sal y fuego que no se deben traspasar. Lo realmente difícil es convencer a tu cliente de que eres un profesional, y esas fronteras son sagradas para ti.   “Sophie, ahora debes de ayudarme a seguir…”. Mis palabras estaban medidas al milímetro y si eres mujer, tú que ahora me estás leyendo, sabrás muy bien el por qué de mi preocupación. Ella, que hasta ese momento mantenía oculta su cara en el hueco de mi camilla, se giró hacía mí, elevando ligeramente el cuerpo sobre sus brazos. Lo que me dijo me sorprendió como nunca antes me había ocurrido con ninguno de mis clientes. Y no me sorprendió por su decisión, pues se trataba de un simple desenlace a cara o cruz que obviamente yo esperaba. No, y siete veces NO. Sophie era mucho más que la cara o cruz de un cuerpo perfecto. Su mente, acostumbrada al estrés de su exigente trabajo, supo encontrar la solución perfecta, incluso cuando mas indefensa y desnuda se encontraba. No fue su decisión, que de por si ya era la opción que menos me esperaba, al contrario, fueron las palabras que eligió para decírmelo, abrumadoramente inesperadas, sinceras y directas, sin el más leve tartamudeo o vacilación. La decisión de Sophie ya estaba tomada y cambió mi vida, la suya y la de muchas personas más…

∼ (JMPA Pink Panzer Yorch . julio de un año del que no puedo acordarme) ∼

∼∼∼

 Pink Panzer Yorch  Mil gracias a VERÓNICA, por seguir mi blog y ofrecerme con ello la oportunidad de visitar el suyo, y leer su entrada “Cuídese mucho”, dándome la inspiración para este cóctel de vivencias reales mezcladas con este maravilloso océano de Blogs de amigos, a veces tan personales e íntimos, que llegan para quedarse para siempre en mi alma. Gracias por seguirme, a todas y todos.

   Por descontado, cuento con el permiso de sus protagonistas, con nombres casi irreales y que solo ellas sabrán descifrar en esta historia que, por supuesto, les pertenece mucho más que a mí.

   Que un hombre te abandone a través de una mísera carta, empieza a ser demasiado vulgar y merece su castigo… Y hasta aquí puedo contar, por ahora. Tal vez más adelante me anime a terminar esta historia, con vuestra ayuda, la de sus protagonistas, la de mis lectores, este Océano de Bloggers en el que me pierdo muchas horas, de muchas noches, de tantos días.

   Por supuesto, cualquier parecido con mi realidad, será vuestra pura coincidencia. Nombres y lugares se han cambiado, y mi lista de clientes, tan solo es un secreto más, fruto de mi disparatada imaginación.

(JMPA Pink Panzer)

Sentimientos tras las murallas… Tan extraño como TÚ.

Frida-Kahlo-2

«Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.»

(Escrito por la excepcional Frida Kahlo)

Frida Kahlo

Mereces un amor que te quiera despeinada,
con todo y las razones que te levantan de prisa,
con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos,
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.

Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión,
el café y la poesía.

Frida Kahlo Murallas contra sentimientos

   Desde muy pequeño me enseñaron a aceptar las diferencias. Que lo extraño no es necesariamente malo, que la belleza no es igual para todos y que el desprecio envenena a la infantil curiosidad y el asombro que todos llevamos dentro.

   Despreciar cierra puertas, quebranta corazones y ahoga oportunidades de crecer, conocer, vivir. Incontables son los caminos que se han retorcido bajo mis pies para llegar hasta tu casa.  Alguien tenía que decírtelo; no estas sola, no estás solo, un extraño está pensando en ti…

Amigos, bienvenidos a este blog sin murallas… aquí estoy, tan extraño como tú.

(JMPA Pink Panzer)

Extraña Honestidad… Una palabra solitaria.

   Los idiomas, en nuestro caótico mundo, son como universos paralelos. Multitud de vidas y obras discurren paralelas a la nuestra sin el más leve contacto. A veces, tan solo necesitamos un mínimo esfuerzo para “tocar” el mensaje que busca su destinatario, viajando en cualquiera de las innumerables formas de comunicación que tenemos los seres humanos.

   Con la música sucede algo extraño. Cuando sus notas envuelven versos en un idioma que desconocemos, la melodía intenta traernos su mensaje, mientras nosotros cerramos la mente a las palabras, que son las que, en verdad, nos cuentan la realidad de su historia… Honestidad, una palabra solitaria en mi universo paralelo.

Un acuerdo para un extraño.

Romperé las cadenas,

de acuerdo,

pero serán las tuyas,

las que te mantienen prisionera

entre dos calles llenas

de amor y desconcierto.

Romperé, las reglas,

de acuerdo

pero serán las tuyas,

tus reglas

con tus cartas escondidas

y tu alma en juego.

Romperé en llanto

llanto eterno

por tu vida

en mi verbo conjugada

por tu esencia

en mi obra desenfocada.

Romperé, sin orden

tu recuerdo

en mil palabras

huérfanas, desordenadas

en tu alcoba

escondidas, condenadas.

Romperé tu ausencia

aún sin quererlo

porque me quiebras

me haces daño

mujer,

por tu voz

clavada en mi ser,

por tu ser

rompiendo el silencio

que se niega a beber

de un extraño.

De acuerdo, de acuerdo

moriré…

pero no me hagas más daño.

(JMPA Pink Panzer)

Café.París.André Kertèsz.

Manliéve… Aquí dejo en mi mano.

M a n l i é v e

Dejó en su mano, encerrado el engaño.

Un corazón de piedra, un diamante de arena

y un amor, joven, recién olvidado.

Dejó el corazón en su mano

buscando un lugar nuevo

un refugio, más cálido

una señal, más fuerte

y una noche más oscura

donde los rostros se pierden

 borrando sus huellas,

sin dejar rastro.

Suyo es el baile

la danza más bella

enreda la hiedra

mas incontenible,

perfecto escribano

del juego de su vida.

Dejó cruel su engaño,

ciego y desvalido

encerrado en su mano

maldiciendo su suerte

en ladrón transmutado.

Dejó un simple papel arrugado.

Un mapa del tesoro

el poema de una culpa,

tinta de una senda oculta

a un paraíso perdido.

Apenas un papel magullado

a golpes manuscrito

levemente sus versos esbozados

mientras huían los recuerdos

al refugio por ellos soñado.

Dejó Manliéve, confeso, un engaño

encerrado, ya ves,

aquí mismo… en mi mano.

(JMPA Pink Panzer)

Escritos

El engaño que se hace, dejando en poder de alguno una cosa cerrada, dándole a entender que tiene dentro alguna joya, siendo en realidad tierra, piedras u otra cosa de poco valor.

Be Brick… corazón de arena.

Pink Panzer Yorch Be BrickResulta inevitable. Unas veces es una frase, un sonido, un aroma que de inmediato dispara el resorte del recuerdo. Y un recuerdo llama a otro y cuando te quieres dar cuenta, ya has perdido tu enésima batalla en la guerra del olvido…

.

.

BRICK

Y el corazón de piedra,

por no sufrir,

se hizo arena.

(JMPA Pink Panzer)

El RITUAL del café. Cerrando puertas.

Apenas un poeta... otro ladrillo en el muro.
Cerrando Puertas
Llueve tras mis ventanas
empapando los recuerdos
que llaman a mi puerta.
 (JMPA Pink Panzer)
 …·:·…
.

.

Un sabio dijo:

Lo que no se pueda arreglar tomando un café, no tiene arreglo.
(Leído en tuitter: @seanthorthon)
.
.
.
 
.

El ritual del café, cobra su importancia por la intensidad del momento que lo rodea, por las personas que lo hacen especial, disfrutando del aroma de su compañía.
(JMPA Pink Panzer) 
 …·:·…

Dos Corazones… Dos Razones para perder el alma.

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
(Alphonse de Lamartine -1790-1869- Historiador, político y poeta francés)
 
 
 
Confusión
   Dos corazones… El número realmente ya no importa. Cuatro caminos, diez manos, doce amigos, mil extraños a la misma mesa sentados.
  Dos corazones desordenados. Volcán rugiente de intenciones cruzadas. Dos palabras audaces en cuatro tímidos lazos anudadas, y diez perdones pronunciados, entre muros extraviados
  Dos razones para perder, cuatro almas, ocho sillas, diez espadas, doce copas en vino bañadas, en la misma mesa olvidadas, entre miradas perdidas y ausencias anunciadas.
   Razones para perder, aunque se desee creer en la bondad de lo contrario, esperando amanecer en el abrazo que nunca llega.
(JMPA Pink Panzer)
 
 
Miradas perdidas… deseando encontrarse.
 
 
 

Trazos de acero… Acero en el pecho.

Mal te perdonarán a ti las horas:
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.

(Luís de Góngora y Argote)

Trazos de mujer…
      Parece que el tiempo no pasa… pero no es verdad. Más de tres años han transcurrido desde que escribí los “Trazos” que hoy rescato en esta entrada del blog. Regresan desde el fondo oscuro de mi ordenador donde los dejé olvidados un caluroso día de julio. La distancia en el tiempo nos brinda una perspectiva diferente de las cosas, ni mejor ni peor, solo diferente.
   La reflexión de hoy es que la poesía, aún olvidada… evoluciona en el silencio. Los versos cobran vida y significado en tu interior. Entran como relámpagos por tus ojos, reaccionando con tus propios sentimientos y provocando otros nuevos. Ya no soy el mismo que era hace tres años y al leer mis propios versos, me doy cuenta que los fríos recuerdos han sustituido a las emociones más sinceras. Ahora los trazos son distintos, sin ningún valor, sin destino que los encadene con su clave. Quizás nunca lo fueron… de nadie.
 

(al segundo… TRAZOS  …siguiente) 

Desde mi joven horizonte
entre briznas de yerba
observo las formas donde
construir segura mi puerta.

Aprendo a entenderme
con mis ángulos agudos
que me hacen diferente
tan solo unos segundos.

Y al segundo siguiente
elevo decidida,
lentamente,
mi trazo…

Dibujando elipses perfectas
que alejan mis nubes negras,
imagino puertas abiertas,
rompiendo miedos y reglas.

Y en mi viaje,
un ángel me sigue
con dos corazones.
Uno fuerte que late por ella
y el otro que vive
justo pegado al mío,
cuando desfallece
y cansado se detiene,
si no encuentra su camino.

              Y al segundo siguiente
cruzando mi puerta
cerrando la herida,
elevo decidida
nuevamente,
mi trazo…
(JMPA Pink Panzer)
9.1.1 / 9.2.1 / 11.2.1 / 11.2.2 / 28.1.2 / 28.1.3

Bien podéis salir desnudo
pues mi llanto no os ablanda;
que tenéis de acero el pecho

y no habéis menester armas.

Las horas frágiles… El reencuentro.

Es imposible, nadie puede regresar al pasado.
“Ahora que está lloviendo más que nunca,
se que nos tenemos el uno al otro
Puedes quedarte bajo mi paraguas…”

 

 Las horas Frágiles
Protegimos el momento            
             bajo nuestro paraguas
Como algodón de azúcar,             
                              en dulce reencuentro.                

Pero llovieron furiosos
los imposibles,
rompiendo las amarras
en nuestras horas frágiles.
Furiosos imposibles
de amigos en armas
y palabras que cargan
sus armas invisibles.
(JMPA Pink Panzer)

“El amor no tiene edad; siempre está naciendo.”
(Blaise Pascal)
  

La vida es corta… Hazme sonreir.

La sonrisa es la línea curva que endereza las cosas…
   El tema de Amy Winehouse Rehab ganó tres Premios Grammy en el año 2008 en las categorías de “Mejor Grabación del año”, “Canción del año” y “Mejor Interpretación Vocal Pop Femenina”
  Sin embargo, su excelente canción, tocada o “trastocada” por la varita mágica de un sorprendente grupo jamaicano… me fascina y sobretodo, me hace sonreír. Creo que le darás al “Play” más de una vez.
La vida es corta. Juega desnudo… ríe, disfruta, vive.