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Enamórame… sin retenerme. 

 

“Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.”

(Federico García Lorca)

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(Web “Desmotivaciones.es”)

Consígueme sin doblegarme
Lléname sin ahogarme
Escríbeme sin marcarme
Corrígeme sin borrarme
Enamórame sin retenerme…

(JMPA Pink Panzer still in Love)

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ENAMÓRAME

Así, como en llamas
las manos llenas de fuego
para quemar libros viejos
en la furia y por la pasión
de amores tan complejos
como así son los nuestros
paseando por brutales
resquicios prohibidos
entre muros de sangre
carne y vino añejos.


Así, en llamas, mi oración
busca todos los umbrales
en tu piel de rosa, mi diosa
la llave perfecta que libera
las ideas de mis cadenas
y las colma de caricias
con los versos de tus dedos…


Así, como en llamas
la mente presa del fuego
para quemar sueños viejos
sin miedos ni complejos
sin miedo a las palabras
que abrasan mis labios
y los tuyos al devorarme
ahogando mis lamentos
rompiendo velas y tablas
de mi velero fantasma
varado en tus tierras.


Así, como en llamas
seré la luz que atraviesa
el cristal de tu ventana
llenando de sombras
el volcán de tu ombligo
y así, como en llamas
quemaremos este infierno
saboreando el sonido
de un te amo estallando
en nuestras gargantas…


Si, amor, así, como en llamas
yo vuelo en ti, y tú lo harás
de nuevo, en mis palabras
y temblaremos juntos
el miedo eterno a partir
a separar nuestro vivir
entre universos oscuros
y paraísos eternos
de los que huir, así,
los dos, una vez más,
como en llamas.

(©JMPA Pink Panzer still in love)

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Después de vivir ciertos infiernos, ya no me quema cualquier demonio…

(Pink Panzer Yorch, parafraseando una buena idea de autor desconocido)

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Volveré… Eres grande, amor…

“Me gusta el sabor de la vida, cuando pasa a través de tus labios”

(JMPA Pink Panzer in love)

Title Love is the answer! E. Rose by Starla E. Rose .jpg

Imposible

Volveré, aquí, año tras año
séptimo mes, al quinto día
al borde de este acantilado
alejando al sol de mi vida
tramando la huida a su lado.
Si, volveré, hasta que un día
en mí se produzca el milagro.

(JMPAPink Panzer in love)

Carole King Tapestry.jpg

∼ Música conservando recuerdos… ∼

 ¿Has conseguido despertar esta mañana con una sonrisa en tu cara, y mostrarle al mundo todo el amor que hay en tu corazón?… Entonces la gente te tratará mejor. Descubrirá, sí lo hará, que eres tan grande como te sientes.

(Carole King)

El masajista fiel… La decisión de Sophie, 2ª parte.

“El amor es para el niño lo que el sol para las flores; no le basta el pan: necesita caricias para ser bueno y fuerte”

(Concepción Arenal)

Pink Panzer in Korps… Para entender la Historia de Sophie (aquí la Primera parte).

   Piero era, o más bien sigue siendo, un italiano. En cierta época de su vida, tuvo la suerte de aterrizar en una de estas islas, tan cálidas como acogedoras. Siete bellas, fieras, y volcánicas islas con tal sobredosis de turismo llegando a sus costas que, resulta de lo más normal ver como numerosos visitantes, se quedan prendados de Canarias y deciden quedarse a vivir, algunos de ellos para siempre. Piero se quedó prendado, si, pero no de las tierras isleñas, que se la traían muy al pairo.Mujer sobre luna

   Piero, Pedro, Petrus, piedra, firme como una roca… El que se inventó los significados de los nombres no acertó ni una con este italiano a medio cocer, digno de venir a nuestra tierra dentro de un bote de plastilina marrón, muy marrón. Y pronto no tuve ninguna duda de que este hombre tan marrón, era el origen de todos aquellos nudos y toda aquella tensión acumulada en la musculatura de Sophie, y también en su alma.

   Si, es verdad. Palabra por palabra lo recuerdo todo… “Sophie, ahora debes de ayudarme a seguir. Soy tu masajista y debo saber donde están los límites, tus límites, para que no te sientas violenta conmigo…” Estúpidamente, sentí asombro y sorpresa cuando él me habló de respeto. Respetar mi cuerpo, mi intimidad, para no hacerme sentir violenta… pero, maldita sea, mi mente me trajo de golpe la imagen del traidor de Piero y su odiosa carta de despedida. Creo que  allí mismo tomé la decisión más importante de mi vida.

   Masajear glúteos, si, masajear glúteos, no… Yo pensaba que Sophie, apoyándose ligeramente sobre sus codos, estaría en ese momento deshojando la virtual margarita de su trasero, pero una vez más, en lugar de contestar a mi pregunta, ella me sorprendió con una avalancha de brutal sinceridad, inundando aquel momento con su sola presencia. Era el alma de Sophie, absolutamente desbocada.

   Yorch… Hace algo más de un año que ningún hombre me ha tocado. A nadie le he permitido nada más allá del saludo o estrechar mi mano, ni siquiera un simple beso en la mejilla. Yo sé que Greta te cuenta cosas y por eso aún me avergüenzo más de mi misma. Me avergüenza hasta dolerme en lo más hondo el haberme dejado manosear y llenarme de babas, noche tras noche durante los peores tres años de mi vida. Sentía vergüenza de mi misma, por la forma en que me dejé tratar y lo sucia que a veces me sentía. Y rozando lo absurdo e incomprensible, incluso me sentí mal y culpable cuando Piero me dejó… ¡¡Joder..!! ¡perdóname…! vaya clienta que te ha tocado hoy, ¿verdad? Tienes todo mi permiso, de verdad, no me siento violenta en tus manos. Te confieso que es una liberación para mí volver a Massage Toalla aceitesconfiar, relajarme y por primera vez en mucho tiempo, sentirme en calma, Yorch, y ahora mismo me siento bien, no quiero poner límites a nada.

    Sophie se fue incorporando lentamente hasta quedarse sentada en la camilla frente a mí, arrugando con su brazo izquierdo la sabana que cubría sus piernas y apretándola sobre su pecho. Greta me había contado algunos capítulos sueltos sobre la relación de Sophie con Piero, su exnovio, pero lo que ahora estaba escuchando era algo mucho mas personal. Su voz llegó a entrecortarse cuando elevó la mirada y se cruzó con la mía:

   – Perdóname, vaya clienta que te ha tocado hoy…-  me dijo, con sus labios temblando y los ojos a punto de reventar en lágrimas. Tuve que hacer verdaderos esfuerzos para no romper a llorar con ella, por controlar mi empatía y evitar darle el abrazo que un amigo le daría allí mismo… pero, no lo hice, era mi clienta y ella me demostró que aún era más fuerte de lo que yo pensaba.

   – Me siento en calma, Yorch, y ahora mismo no quiero poner límites a nada –  Y sus manos dejaron caer suavemente la sábana al suelo, mientras volvía a tumbarse boca abajo e intentaba con su pelo, ocultar las lágrimas que ya no pudo contener.

    En aquel momento lo tuve absolutamente claro. Fue como una revelación. Allí mismo, sentada en la camilla frente a mi fiel masajista, decidí darle un vuelco a mi vida y casi todo lo que necesitaba lo tenía a un paso de aquella acogedora camilla de masaje, con aquellas manos triturando poco después mis glúteos, en una mezcla perfecta de placer y dolor sabiamente controlado y adormecido, mimada entre aquella música de Yiruma y los aromas, aquellos aromas que ya nunca olvidaría… Dos ideas, como dos explosiones acudieron a mi cabeza cuando sentí que mis muslos ya pertenecían a sus manos…

Quad massage

   Del calentador de toallas, cogí una rápidamente para cubrir la espalda de Sophie, que estaba empezando a dar muestras de quedarse fría. No recuerdo ninguna ocasión en la que mi mente estuviera tan ocupada con pensamientos ajenos al masaje. Ni siquiera los espléndidos glúteos de Sophie conseguían hacerme olvidar la profunda pena que vi en sus ojos, apenas quince minutos antes. Y estaba visto que aún quedaban sorpresas que pasar por delante de aquella camilla.

   Cuando estaba ya trabajando profundamente en sus isquiotibiales y gemelos, ella me da un avance de lo que estaba bullendo en su cabeza…

    – Yorch – le dije intentando controlar el timbre de mi voz que se me estremecía entre placenteros calambrazos… – Cuando termines con mi masaje, ¿podríamos tomar juntos una cerveza y hablar de negocios? Tengo una propuesta que hacerte.- Creo que fue la única vez que escuché a Yorch vacilar en una de sus contestaciones. Mientras ajustaba mis tobillos como un relojero suizo, su voz temblaba cuando, quizás por lo imprevisto de mi proposición, él me contestaba:

  – Claro, claro, Sophie, no tengo inconveniente. No he aceptado ninguna cita después de la tuya, así que, puedo dedicarte todo el tiempo que necesites-. Me contestó solícito, mientras daba por terminada la primera parte de mi masaje, cubriendo mis pies con una pequeña toalla. Tengo que reconocer que me encontraba en una nube. Sobre aquella camilla había dejado atrás un pesado vagón de tren cargado de malas experiencias y sin embargo, ahora solo tenía tiempo para pensar en un objetivo. Encaminar mi futuro por aquella vía tan clara que se abría ante mí.

Head-Pink-massage

   Estaba cubriendo los pies de Sophie con una toalla caliente cuando, con una vitalidad hasta ese momento desconocida, me dice girando la cabeza hacia mí… – Ahora me toca “media vuelta” ¿verdad?

   – Claro, en un minuto empezamos – Le contesté agradablemente sorprendido.

    – Ya sé que seguramente no está bien lo que te voy a pedir pero, ¿podrías acercarme el móvil que tengo en el bolso?

   Bueno, bueno, aquella sesión de masaje, definitivamente iba a ser inolvidable y por muchos motivos. Tal y como iban los acontecimientos, acepté su ruego al asegurarme que solo sería un momento, pero que para ella era muy importante avisar sin demora a una persona.

   Al mismo tiempo que le acercaba el móvil, ella se dio la vuelta, completamente desnuda y sin el menor rastro de pudor o preocupaciones con las que minutos antes se martirizaba. Tecleaba muy rápido con sus dos manos sobre aquella carísima manzana mordida, mientras yo la cubría con una sábana, desde el ombligo hacia los pies.

   – ¿Y puedo saber quien es el destinatario de tan urgente mensaje? Le pregunté al tiempo que empezaba a repartir un poco de crema y aceite por su cuello, hombros y clavículas, intentando no mover aquellos brazos que sostenían inquietos el móvil, levitando sobre su pecho. Con una intensa y traviesa sonrisa, giró hacia mí la pantalla y pude ver una sesión abierta con un Chat Secreto en Telegram con nuestra amiga “Greta” como destinataria y que empezaba por un revelador “Querida Greta. Un horrible día en el que yo no dejaba de llorar, lo dejaste todo para venir a mi casa a consolarme…” Y volvió a girar el teléfono para seguir escribiendo mientras me decía – Greta es muy especial, ¿verdad, Yorch?-PinkPanzerKorpsinOns

   Terminé el masaje en aquella noche, sin preocuparme de barreras ni límites, dejando libres a mis manos para despertar sensaciones nuevas y reconfortantes  en aquel cuerpo casi de fantasía. Rozando ya las nueve y media de la noche, el timbre de la puerta sonaba por segunda vez en aquella tarde convertida en noche blanca. Era Greta, quien si no. Al entrar, me dio el mismo beso en la comisura de los labios que acostumbraba a darme, pero lo alargó unos segundos más para susurrarme al oído – Tú me salvaste un día, y nunca te lo dije; Gracias Yorch, eres un cielo… ¿puedo ver a Shopie?-    Con otra pregunta más sin contestar en mi cabeza, acompañé a Greta hasta la sala de masajes donde aún estaba Sophie, esperándola con una de mis batas blancas como única vestimenta. Los abrazos siempre buscan su momento y el momento elegido era precisamente aquel. No existe nada semejante a la energía que se libera cuando dos amigas se abrazan como ellas lo hacían. Y yo estaba allí como privilegiado espectador de aquel maravilloso encuentro, en mi casa. Lo mejor de todo, compartiendo frente al mar unas refrescantes cervezas “Estrella Galicia”, aún estaba por llegar…

Próximamente, El Mensaje de Sophie a Greta… Tercera y última parte de su historia, By Pink Panzer in Korps.

Easy to love… Andrea, canción de hielo y fuego.

“Hay almas.
Almas que se necesitan,
que se buscan.
Almas que existen
por otra.
Yo sé que hay almas
que se pertenecen,
que no pueden ser de alguien más.
Tú eres mi alma y yo también te
necesito, también te busco…”

(Leído en la web de Jarhat Pacheco)

   Comenzando el mes de septiembre de este extraño 2015, Andrea tomó su camino hacia el Norte, ese que nunca olvida, el mismo Norte que ella no ha olvidado durante todos estos años de destierro, tan al sur, tan lejos…

Vuelve a tu casa cuando quieras,
Regresa a tu casa cuando lo necesites.

And & Die

The winter is coming… Kill the little girl and let the woman be born.

Only Pure Pink Panzer Soul.

El masajista fiel… La decisión de Sophie.

   Massage Toalla aceitesSu amiga Greta se lo había recomendado en incontables ocasiones pero Sophie, una experta creadora de campañas publicitarias, también era una especialista en pergeñar todo tipo de escusas creíbles e increíbles, para evitar enfrentarse a sus miedos y algunos retos aún sin alcanzar. No era el mejor momento vital para Sophie. Saliendo adelante sola, después de que su pareja la abandonara con una simple carta de despedida, confiar en otro hombre no figuraba en su lista de sus prioridades.

   Greta es una deportista de élite. Muchas, muchas horas, en interminables días de entrenamientos en solitario remando a bordo de su K1, la han convertido en una fiel clienta de mis manos. El masaje en el deporte es como afinar un buen piano. La tensión justa, ni mas ni menos, en todas y cada una de sus cuerdas transformarán en sublimes las notas más modestas. Greta era en aquellos días y aún sigue siendo, una perfecta sinfonía de músculos persiguiendo la gloria y aceptando, cuando llega, también la derrota.

   Allí estaba yo, segundos después de pulsar el timbre de su puerta, acordándome de Greta, a punto de salir disparada, escaleras abajo, leyendo como una tonta hasta siete veces seguidas el letrero de la puerta, “Pink Panzer Korps. Masajista Deportivo”… Y de pronto, sin el sonido delator de sus pasos, la puerta de su galaxia se abrió ante mi nave espacial, flotando en el descansillo sin luz, sin palabras, casi tartamudeando torpemente mi nombre, con la mirada clavada en sus pies descalzos…


Greta me había llamado la semana pasada para reservar una buena hora para su amiga. Ayer mismo, el Telegram de Greta atronaba mi teléfono con sus mensajes. Me aseguró que aunque tuviera que llevarla a rastras, se ocuparía personalmente de que Sophie acudiera a la cita. Cualquiera que viera los brazos y espalda de Greta, no tendrían dudas de su compromiso.

   Pink Panzer manus bnFaltaban unos minutos para las siete de la tarde cuando, de forma muy breve, casi como un quejido, el timbre de mi puerta anunció su tímida presencia. Me gusta la gente puntual y para mi, eso ya es un buen comienzo. Abrí la puerta y allí estaba Sophie, como una joven estudiante de bachillerato, a punto de hacer novillos en su clase de latín. Tras unos instantes de desconcierto, las presentaciones rompieron el suficiente hielo para que nuestros pies no resbalaran por el pasillo, camino de la sala de masaje. Los primeros veinte minutos los dedicamos a charlar plácidamente sobre su salud, dolencias, costumbres, hábitos en el trabajo… Conocer a tu cliente es tan importante como tu propia habilidad y técnica para el masaje. Sophie se fue relajando, ganando confianza en si misma y algo menos en su masajista. Tras un par de consejos básicos, la dejé a solas, para que se preparara para la sesión que, por razones obvias, se hace con la menor cantidad de ropa puesta. Esta fue su primera gran decisión del día…

   Cuando conseguí levantar la mirada, él ya me estaba cogiendo suavemente mi mano derecha. “Buenas tardes, soy George, tu masajista”. Creo que ya intuía que yo estaba a punto de echar a correr. Si no fuera por su mano sujetando la mía, ya estaría volando escaleras abajo, con el corazón en la garganta. Su voz me sonó excesivamente bien. Lo achaco a la excelente acústica del descansillo, muy perecida a la de mi ducha, en mis domésticas sesiones de húmedo Karaoke. El caso es que cuando me quise dar cuenta, estaba tranquilamente sentada frente a él, hablando de mis cosas, mis dolores y a punto de confesarle mis penas más profundas.

   El aroma de aquellos aceites tropicales era sumamente agradable. En la sala, muy amplia pero acogedora, predominaba el blanco en las toallas y sábanas. Un ligero y sorprendente tono rosado se extendía por las paredes, cuadros y en la madera teñida de algunos muebles. El suelo era de madera noble, de amplios listones de roble sobre los que destacaban sus pies descalzos…

     El protocolo con mis clientes siempre es el mismo, aunque en el caso de Sophie, siendo su primer masaje, me esforcé en hacerla sentir como en su casa y para eso no hay nada mejor que empezar por su música preferida; ¿Mi elección? Yiruma. (información cortesía de Greta, naturellement…). Desnudarse ante un extraño no es fácil y yo soy el primero en entenderlo. ” Aquí le dejo todo lo que necesita. A la derecha tiene un armario con perchas para su ropa. Yo la espero, no hay prisa. Cuando se sienta cómoda, me avisa y comenzamos…”

   Llegó el momento. Soy un manojo de nervios. Él espera tras la puerta. Se que escucha mi corazón acelerado mano+derecha+David+de+Miguel+%C3%81ngelgolpeando contra el estampado de mi blusa. Me acuerdo otra vez de Greta e imagino mis manos alrededor de su cuello… Reflexiono; Soy una mujer adulta, con una buena profesión, tomo decisiones importantes cada día, mi trabajo se puede ver en revistas y televisión y aquí estoy, con el bolso aún sin colgar en la percha de ese precioso armario rosa pálido…

   Tomo aire y empiezo a desvestirme, con rapidez, para no pensar. En apenas lo que dura un spot en la radio, ya estoy en braguita y sujetador, el conjunto más bonito que tenía, mi favorito y de inmediato me sentí como una completa boba. A donde iba yo, “super-sexy”, como si de una cita de amor se tratase. El tiempo se detiene para mí, con una aromática toalla blanca estrujada contra mi pecho, recordando sola, otra vez sola, incapaz de desnudarme, dudando y pensando que así como estoy, ya es suficiente… Cuando más indecisa estaba, por el hilo musical empezaron a caer, como reconfortantes copos de nieve, las notas claras, inconfundibles, de un piano muy familiar… River Flows in you.!!! No podía creérmelo…!!! Y un río de energía se liberó dentro de mí. El conjunto de Woman Secret voló hacia el armario y mi última y crítica decisión, boca arriba o boca abajo, la tomé de un salto, al mismo tiempo que, desde mis labios escapaba como un disparo, un sonoro “ya estoy lista”…

   Sophie se tomó su tiempo. Yo sabía que lo necesitaba y Yiruma también. Dos discos en el cargadMassage en futuras mamásor de Cd,s me daban la seguridad de haber acertado con el ambiente musical. Si la banda sonora puede arruinar o llevar a la gloria a una buena película, en una sesión de masaje relajante se convierte en una decisión de vital importancia. Reconfortar cuerpo y mente son, al mismo tiempo, el objetivo único e inseparable que existe para un masajista. Quien olvida esta norma, o no es masajista o no merece serlo.   “Ya estoy lista” escuché tras la puerta, con una entonación claramente más fuerte y decidida. Siete pasos mas tarde, mis manos se posaban, como gotas de lluvia sobre su espléndida madurez…

   Desnuda si, pero boca abajo. Mis reservas de valentía no daban para más. Como una niña pequeña, escondida bajo aquella bendita sábana, me sentía protegida, nada malo me podía pasar.

   Solo sé que no lo vi llegar. La puerta se cerró tras él y a pesar de que mis cinco sentidos estaban en alerta máxima, sus manos me sorprendieron sutilmente descubriendo mi espalda, dejando la sábana recogida sobre mis nalgas, o eso creo, pues un relámpago recorrió mil caminos por mi piel, al sentir sus dedos rozarme la nuca.

   Por el hueco de la cómoda camilla, mis ojos solo acertaban a ver su pantalón, de blanco inmaculado, dejando asomar sus tobillos y nuevamente, sus pies desnudos, impecablemente limpios, pedicura perfecta, sin vello que los afease. Tenía claro que, al terminar, le pediría el teléfono de quién cuidaba de sus pies con tanto esmero, si conseguía acordarme, claro.

   Pronto sus manos empezaron a desarmar mis recelos. Mis ojos se cerraban concentrándome en el recorrido de sus dedos. Me olvidé de mis piernas, dejé de cerrarlas como una posesa defendiendo “mi tesoro”. Literalmente dejaron de existir mientras mi espalda era la dueña de aquel universo de sensaciones nuevas.

   Por breves momentos, en medio de aquella tormenta eléctrica, abría los ojos y veía aquellos pies descalzos bailando a mi alrededor y me sentía en paz, una paz que alguien me robó con una carta y de la que no había disfrutado en mucho tiempo. Masaje intenso una vez, caricia a la siguiente. Me costaba distinguirlos pues sus dos manos parecían no seguir el mismo patrón. Ya no quería que se detuviera… Y el piano de Yiruma envolviéndolo todo, era simplemente perfecto.

   Sophie tenía cuarenta y tres años cuando llegó a mi casa. Sumamente tímida de palabra y sinVientre gotas blanco y negro embargo, en cuanto alzaba los ojos, su mirada te cautivaba como un agujero negro atrayendo cualquier luz a su alcance. Amante del deporte como su amiga Greta, mantenía una bellísima y cuidada figura. Como masajista, cientos de cuerpos pasan necesariamente por mis manos y siempre debes de mostrar el máximo respeto por el pudor ante la desnudez de tu cliente. Una prueba de fuego que, en algunos casos, puede significar que tu cliente, no regrese nunca más.

   Cuando entré en la habitación, ella estaba boca abajo, graciosamente enroscada en la sábana que le entregué para que se cubriera. Tan solo asomaban la punta de sus pies por un extremo y por el lado opuesto su abundante cabello rubio claro natural, recogido en una cola de caballo que caía sobre su cara, ocultando su mejilla izquierda. Normalmente, mis masajes empiezan en posición decúbito supino (recostado sobre su espalda) y la segunda parte se dedica a la zona dorsal (espalda), más relajante y adecuada para finalizar un masaje de cuerpo entero. A Sophie no le dije nada. No era el momento de complicarle aún más aquella tarde de julio. Dejé que ella eligiera como empezar su masaje y me adapté a su decisión final. Mas adelante, ya habría tiempo para cambiar.

   Retiré lentamente la sábana, descubriendo su espalda hasta el final de su zona lumbar. Tomé un pocManos espaldao de crema, templándola en mis manos y pude sentir como su espalda se estremecía en nuestro primer contacto. Nuca, cuello, escalenos, trapecios, dorsales, lumbares, hombros, brazos, manos… Dos horas por delante te permiten no dejar nada atrás, ni en manos del azar. Dedicar el tiempo necesario a la mente y al cuerpo de tu cliente es un regalo para los sentidos, de ambos, pues si no trasmites amor, cariño y ternura a través de tus manos, solo serás una máquina. Y tu cliente, necesita personas y no máquinas para tomar sus decisiones

   “Gracias Greta, gracias”. Me lo repetía mentalmente mientras dejaba que mis brazos, levitando completamente en sus manos, fueran suyos por unos minutos. Finalmente, se aplicó con los dedos de mis manos, uno por uno y regresó de nuevo a mi espalda y lumbares por unos minutos más para luego detenerse lentamente, aún con sus cálidas manos sin dejar de tocar mi espalda. Recuerdo sus palabras en aquel crucial momento. “Sophie, ahora debes de ayudarme a seguir. Soy tu masajista y debo saber donde están los límites, tus límites, para que no te sientas violenta conmigo. Los glúteos y otras partes del cuerpo son músculos al fin y al cabo, pero podemos saltarnos ese capítulo e ir directamente con las piernas”.   Si, es verdad, palabra por palabra lo recuerdo todo, pero creo que mi decisión ya estaba tomada, incluso antes de quitarme la ropa.

   Sophie pronto abandonó cualquier atisbo de resistencia. De forma deliberada, alargué aquella primera fase del masaje para darle tiempo a su mente de liberarse de sus cargas, quizás debería decir penas, profundamente marcadas en su voz, cuando la escuchaba en nuestra entrevista.

   Llegó el momento de continuar con mi protocolo de masaje. De forma habitual, los glúteos son para mí un grupo de músculos, nada más. Massage Aceite aroma espaldaEn muchísimos deportes son muy castigados, siendo fuente de diversas molestias, incluso reflejándose su dolor en la espalda. Hace muchos años que dejé de ver culos, para centrarme en ser un buen profesional; Glúteos y punto. Lo mismo ocurre con lesiones o contracturas de abductores, que requieren masajes específicos que incluyen llegar con tus manos a su ingle correspondiente, línea fronteriza con esas tierras de sal y fuego que no se deben traspasar. Lo realmente difícil es convencer a tu cliente de que eres un profesional, y esas fronteras son sagradas para ti.   “Sophie, ahora debes de ayudarme a seguir…”. Mis palabras estaban medidas al milímetro y si eres mujer, tú que ahora me estás leyendo, sabrás muy bien el por qué de mi preocupación. Ella, que hasta ese momento mantenía oculta su cara en el hueco de mi camilla, se giró hacía mí, elevando ligeramente el cuerpo sobre sus brazos. Lo que me dijo me sorprendió como nunca antes me había ocurrido con ninguno de mis clientes. Y no me sorprendió por su decisión, pues se trataba de un simple desenlace a cara o cruz que obviamente yo esperaba. No, y siete veces NO. Sophie era mucho más que la cara o cruz de un cuerpo perfecto. Su mente, acostumbrada al estrés de su exigente trabajo, supo encontrar la solución perfecta, incluso cuando mas indefensa y desnuda se encontraba. No fue su decisión, que de por si ya era la opción que menos me esperaba, al contrario, fueron las palabras que eligió para decírmelo, abrumadoramente inesperadas, sinceras y directas, sin el más leve tartamudeo o vacilación. La decisión de Sophie ya estaba tomada y cambió mi vida, la suya y la de muchas personas más…

∼ (JMPA Pink Panzer Yorch . julio de un año del que no puedo acordarme) ∼

∼∼∼

 Pink Panzer Yorch  Mil gracias a VERÓNICA, por seguir mi blog y ofrecerme con ello la oportunidad de visitar el suyo, y leer su entrada “Cuídese mucho”, dándome la inspiración para este cóctel de vivencias reales mezcladas con este maravilloso océano de Blogs de amigos, a veces tan personales e íntimos, que llegan para quedarse para siempre en mi alma. Gracias por seguirme, a todas y todos.

   Por descontado, cuento con el permiso de sus protagonistas, con nombres casi irreales y que solo ellas sabrán descifrar en esta historia que, por supuesto, les pertenece mucho más que a mí.

   Que un hombre te abandone a través de una mísera carta, empieza a ser demasiado vulgar y merece su castigo… Y hasta aquí puedo contar, por ahora. Tal vez más adelante me anime a terminar esta historia, con vuestra ayuda, la de sus protagonistas, la de mis lectores, este Océano de Bloggers en el que me pierdo muchas horas, de muchas noches, de tantos días.

   Por supuesto, cualquier parecido con mi realidad, será vuestra pura coincidencia. Nombres y lugares se han cambiado, y mi lista de clientes, tan solo es un secreto más, fruto de mi disparatada imaginación.

(JMPA Pink Panzer)

Doce años, Cien palabras… Canción para Lia.

LIA   ∼

   Doce años de LIA con mayúsculas. Llegó la primera, casi sin querer, y casi sin querer, nos vimos envueltos en un tremendo “lío” auspiciado por nuestra hija Andrea. Y allí estábamos en el coche, camino del aeropuerto, con una pequeña pincher de tres meses dentro de un bolso, cuatro horas antes de coger nuestro avión a casa. Y como era niña, le llamamos Lía.

   Nuestra casa fue pronto, muy pronto la suya. Obediente, inteligente y tolerante, incluso estando ya muy enferma. Sus últimos cinco años fueron muy duros para ella, esforzándose por vivir, siempre a nuestro lado.

   Ciega, casi sin poder caminar, desahuciada dos veces por el veterinario y dos veces regresando a casa con nosotros, llorando, incapaces de romper lo que nos unía con una fría inyección. Aprendió a moverse por la casa dentro de aquella oscuridad imposible de explicársela. Aprendió a caminar de nuevo por el parque, colgando de correas como una marioneta… y luego con una sola correa… y luego ella sola, de nuevo, nuestra Lía saliendo adelante.

  Enseñó a sus “hermanos” modales y tolerancia, repartió cariño incluso al quien no se lo esperaba y se nos fue, un 14 de Julio de este convulso 2015,  con nuestras lágrimas como última muestra de respeto y amor. Quiero pensar que con nosotros ella fue feliz. Nuestra familia lo fue, disfrutando de su compañía.

A hundred words

“A hundred words to talk of death?
At once too much and not enough.
My plans beyond that final breath
are currently a little rough.

The dying thing comes on so slow:
reluctance to get out of bed
is magnified each day and so
transmuted into dead.

I dream of dying all alone,
nobody there to watch me pass
nothing remains for me to own,
no breath remains to fog the glass.

And when I do put down my pen
my memories will fly like birds.
When I am done, when I am dead,
and finished with my hundred words.”

(Neil Gaiman)

Cien palabras para hablar de la muerte?
A la vez son demasiadas y no las suficientes.”

Fotos LIA con Ñandú

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Una noche yo seré… Queriendo SER.

 Yorch Stop the Pain

QUERIENDO SER

Seré esa silla en el rincón

donde tu ropa descansa

añorando tu piel.

En cada una de tus noches,

seré fiel guardián

vigilando el cauce

desbordado de tu sueños.

Seré esa caja de cartón

donde guardas inquietos

entre tus cartas de amor

miles de abrazos eternos.

Seré tu encaje favorito

bordado de olvido

y amor compartido en tu pecho dormido.

Seré la voz que te llama

en cada despertar

el que cierra el círculo

de una vida entera aún sin explorar.

Encrucijada de almas

queriendo SER…

una silla, un guardián,

a veces amante, siempre tu amigo.

Seré la hoguera

donde memoria y pasado

calientan al fuego

sus manos cansadas,

mientras arden los recuerdos,

los que arden y duelen

como sal en las heridas,

                          como fuego en las entrañas

que sentir, ya no quieren.

Seré viento frío, barco de papel

bajo la lluvia temprana

                           que anuncia la galerna.

Seré Galicia cuando la quieras

y lava ardiente cuanto la llores

por el dolor que no cesa

por los afectos

que fingen sus pasos

pero nunca regresan

a tu corazón,

                …a tus brazos.

(JMPA Pink Panzer)

Acepto tu verdad

Los días se vuelven pequeños…

Por mi hermana mayor

Los días se vuelven demasiado pequeños, las horas se lloran y los minutos que antes no valoraba, ahora vuelan sin darnos tregua.

Dejaremos hoy que las palabras se vayan, con nuestros buenos recuerdos fundiéndose juntos en el alma… mientras dure la luz, mientras no se apague tu llama.

(JMPA Pink Panzer para mi hermana Teresa)

Desnuda eres hermosa como un verso… Roca tallada.

“No es fácil notar la textura del cariño en mi piel, cuando estoy cubierto por la miel de sus caricias
(Del libro “Báilame el agua”)

Jugar desnudos… privilegio de la infancia

Poemas afrodisíacos
Desnudo eres hermoso como una lágrima de luna,
desnudo eres azul y te confundes con la noche.
Desnudo te pareces a una roca tallada por la mano
de un dios concupiscente.
Todo es en ti belleza,
y yo que no puedo dejar de nombrarte,
yo que al juntar mis párpados te veo aparecer
y me encegueces,
yo que guardo tu imagen prendida en mi retina
incandescente,
yo que te esperé siempre,
yo que te llamo desde las nubes del cielo o del infierno…
¡Asáltame esta noche!
atraviesa los puentes de mi anhelo,
derriba las cancelas de mi sexo,
rómpeme el corazón en mil fragmentos
¡Llámame puta y noche, y misterio!,
llámame amor, dime que sí
y estarás muerto:
no se rinde la araña cuando atrapa a la mosca
en su seno;
no se rinde en tu sangre mi veneno
vamos dime que sí, mi amor.
Desnudo eres hermoso como un verso,
desnudo eres mi aliento.

(Poemas Afrodisíacos, de Alejandra Menassa de Lucía

Roca Tallada
Desnudo soy
mar rompiente
roca tallada
en vilo enervada
por tu sol hirviente.
Desnudo estoy
dulce, complaciente
soy roca tallada en fuente
por el deseo tatuada
acostumbrada a tu vientre.
(JMPA Pink Panzer para Ella)
 

 No coloques tus sueños en manos de otros, pues, solo les darás el poder de destruirlos.

Lluviosa tarde de domingo… En tu castillo.

“Ahora tan solo eres alguien a quien solía conocer”
“Mucha gente deseosa de alcanzar la
inmortalidad no sabe qué hacer
en una tarde lluviosa
de domingo”

(Anónimo)

    Una serie de televisión que nos une en el sofá, bien calentitos bajo nuestra manta, es Castle. Las aventuras de un famoso escritor y una competente y guapa inspectora de policía, todo un placer para nosotros que nos hace compartir sonrisas y caricias, en una tarde lluviosa de domingo.
La vida se pierde poco a poco, como el agua por
las grietas de una jarra quebrantada.
(JMPA Pink Panzer)