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Entre la nada… Tiempo de solitud.

Lo único que se necesita para que el mal prospere, es que las buenas personas no hagan nada… y el mal, ávido de almas esclavas, se crece entre la nada.

(Uniendo una idea de Edmund Burke y… Pink Panzer Korps)

Enfermo de amor.

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© Pink Panzer Korps

   En una lejana ocasión, siendo alumno de cierta academia militar, una carta llegó para congelar de golpe el presente y futuro de uno de mis más cercanos compañeros de pelotón.

   Perdidos en las alturas de los Pirineos y en la cuarta noche de maniobras, Roger, mi amigo y compañero de tienda de campaña, no regresó a dormir. Horas antes ya sabía que algo no iba nada bien. Esa misma tarde, los encargados de la estafeta repartieron el correo y él fue uno de los pocos “afortunados” que recibió el habitual sobre blanco lleno de sellos y matasellos con su nombre escrito a mano. Aún siento nostalgia por aquella forma tan bella de comunicarnos y es algo que sigo practicando en ocasiones especiales.

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© Pink Panzer Korps

   A Roger ya no lo vi en la cena. Extrañado y preocupado, me quedé por fuera de la tienda esperándole, mientras el frío empezaba a congelarme los pies dentro de mis buenas botas de Infantería de Marina.
Mentir, un verbo que no se conjuga nada bien dentro del ejército. Mentimos en el recuento de retreta, peor aún, en una arriesgada cadena de favores, dos compañeros me cubrieron en el engaño y salí del campamento a cara o cruz, con la sola intuición de haber pasado una parte de nuestro pequeño tiempo de descanso al borde mismo de dos atardeceres, fotografiando juntos un pequeño lago alimentado por el deshielo de la nieve que se acumulaba en la cara norte de la montaña. Una hora antes de la media noche me puse en marcha hacia el lago pero, lo que a la luz del día no era más que un paseo de media hora, por la noche y bajo la tenue luz de una luna aún creciente, el camino me llevo algo más de una hora. Parte del tiempo lo invertí en dejar marcas en puntos complicados para poder regresar sin equivocarme entre sendas y pedregales… ya saben ese bonito refrán que sentencia que para un gato, todas las noches son pardas… o algo así.

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© Pink Panzer Korps.

   Por fortuna para los cuatro implicados en aquella nocturna locura, Roger estaba allí y no le culpo. Si algún lugar merecía ser el altar para sus lágrimas, aquella maldita roca en el culo del mundo era una seria candidata al puesto de honor. Desde aquel mirador natural podíamos ver el lago, como una inmensa hoja de acero reflejando la cortante luz de la luna, un hipnotizante espectáculo que calmaría a cualquier corazón herido. Sí, sin duda aquel era el mejor altar disponible en cientos de kilómetros a la redonda.

   No hubo palabras. Me acerqué rompiendo el silencio que nos rodeaba tropezando con mis botas en el pedregal que dormía bajo mis pies. Él rebuscó al instante en el bolsillo izquierdo de su pantalón y me entregó un papel de carta fuertemente arrugado. Allí mismo, con mis dieciocho años y él con veinte, una lluvia de realidad nos golpearía a los dos llorando por una novia que se quedaba con cinco años de vida comprimida en un sobre.

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   De acuerdo, nada es para siempre y el amor fue un trozo de hielo entre sus cuatro manos. Frío y escurridizo en la distancia, alguien se olvidó de la lealtad que su pareja se merecía después de acompañarse durante más de un lustro. El caso es que solo quedaba un jodido y miserable mes y medio, cuarenta y cinco días para terminar nuestro primer año de academia pero su novia decidió zanjar la relación con una Epístola a los Romanos...

   Ayudado por la vacilante llama de mi Zippo, conseguí leer aquella docena de líneas de pulcra, cursiva y casi perfecta caligrafía. Doce, solo doce renglones bien alineados para decirle a mi amigo que… ya no le quería, que la distancia lo enfriaba todo, que el ejército no era el futuro que ella deseaba… y un escueto y quirúrgico “lo siento” tallado en tinta de hielo negro como única despedida al final de la carta.

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© Pink Panzer Korps.

   No voy a engañar a nadie. A mis dieciocho años yo no era ningún experto psicólogo capaz de reconducir aquella situación. Yo escribía poesías desde los diez años. En aquellos momentos tenía decenas de libretas llenas de versos hablando del amor, del desamor, de mil cosas que en aquella condenada noche no me servían para nada. Recurrí al más crudo y básico de los chantajes. Ya habría tiempo más adelante para la poesía …

– Roger, amigo, no te quiero agobiar más de lo que ya estás pero nos estamos jugando la expulsión de la academia, tú, yo, Paco (nuestro jefe de pelotón que mintió “sin novedad” en el recuento nocturno) y el cabo de la patrulla de guardia al que le deberé favores hasta el final del curso. Lo de tu novia ahora mismo no se puede arreglar pero no dejes que todo nuestro esfuerzo de este año se vaya a la mierda. Somos cuatro compañeros que tendremos muchos problemas si nos descubren… Venga, Roger, vámonos al campamento y hablemos en la tienda, hasta el amanecer si eso es lo que necesitas, o me callaré como una piedra si lo que quieres es silencio, pero, hazme caso esta vez y regresa conmigo o nos vamos a cubrir de mierda hasta las cejas…

Pink, -me dijo Roger arrancando a llorar- ¿Cuando escribes tus poesías, deja de dolerte el corazón?

   Roger lloraba, casi balbuceaba con cada sílaba pronunciada y aquella voz quebrantada me llegaba como un puñal adueñándose de mi estómago. Su pregunta guardaba muchas más vivencias compartidas de las que sus pocas palabras dejaban intuir. Roger y Pink llegaron aquella noche agotados a su tienda. Rozando ya con nuestras cabezas el frío del amanecer, aún tuve tiempo de coger mi libreta y mi inseparable Franbel Nº4 para escribir todo lo que aquella larga noche se merecía no terminar entre la nada.
¿Cuando escribes tus poesías, deja de dolerte el corazón? Me duele si no escribo lo que ahora mismo me haces sentir… escribo para no ser ese papel en blanco que no encuentra su historia, escribo para no olvidar ni ser parte del olvido.

-Enfermo de amor-

El amor, de pasión entreverado
en el andén miraba extrañado
fugaz, nuestro vagón desenfrenado
enfermo de tiempo, de horas saturado.

Corazón en soledad abandonado
ya no siente, en dolor cicatrizado
se muere sin olvidar el pasado
esperando el cáliz de su abrazo.

Dos de dos, ayer un río agotado
y hoy, dos de dos, eres luz y luna
en roca y abismo trasformado.

(JMPA Pink Panzer Korps 1981 recordando a dos de dos)

Pink Pearl eraser.jpg    Aclaración de PinkPanzerYorch: A pesar de ser la intérprete femenina del vídeo (Lara Fabian) la que llevó a esta canción a lo más alto con su inolvidable versión, en mi traducción y por respeto al texto original, el que narra la historia es un hombre. Primero porque fue un hombre (Serge Lama) el principal escritor de la historia (su propia vivencia personal) y primer interprete de la misma. En segundo lugar, porque fue en su voz cuando la escuché por primera vez a mis trece o catorce años, en un alucinante disco en francés que mi hermana mayor usaba para sus clases… y en tercer lugar y como me viene sucediendo desde el principio de mis tiempos, aquella noche en Los Pirineos, mi cerebro unió piezas, ató cabos y la canción regresó a mi memoria para intentar ayudarme a comprender a un corazón terriblemente enfermo de amor. Aquella noche murió un amor, nació una poesía y se forjó una indestructible amistad, aún viva en su ausencia.

“Je suis Malade”
Letra de “Je suis Malade” Traducción libre “poetizada” by Pink Panzer Yorch –

“He dejado de soñar, he dejado de fumar, ya ni siquiera tengo un pasado.
Soy feo sin ti, estoy sucio sin ti, como un huérfano desamparado.
Ya no tengo ganas de vivir mi vida, mi vida se detiene cuando tú te vas.

Ya no tengo más vida, e incluso mi cama es como una estación de tren cuando tú te vas.
Estoy enfermo, completamente enfermo, como cuando mi madre solía salir por la noche y me dejaba solo con mi desesperación.
Estoy enfermo, completamente enfermo, no se sabe cuándo llegas, no se sabe a dónde te vas… y van a ser dos años ya, que todo poco te importa.

Como a una roca, como a un pecado, estoy pegado a ti.
Estoy cansado, estoy agotado de fingir felicidad cuando están ahí.
Bebo todas las noches, y todos los whisky para mí tienen el mismo sabor, y todos los barcos llevan tu bandera, no sé a dónde más ir, en todas partes tú estás.
Estoy enfermo, completamente enfermo, derramo mi sangre sobre tu cuerpo y soy como un ave muerta cuando tú duermes.

Estoy enfermo, completamente enfermo, me has privado de mis cantos, has vaciado todas mis palabras, sin embargo yo tenía talento antes de conocerte.
Este amor me está matando, si esto continúa, moriré solo, sin compañía, cerca de mi radio como un niño idiota escuchando mi propia voz que cantará:
Estoy enfermo, completamente enfermo, como cuando mi madre solía salir por la noche y me dejaba solo con mi desesperación.
Estoy enfermo, eso es, estoy enfermo, me has privado de mis cantos, has vaciado todas mis palabras, y tengo el corazón completamente enfermo rodeado de barricadas… te oigo… estoy enfermo…”

«El amigo se ha de poseer en el corazón y el corazón nunca está ausente».

(Cartas de Séneca a Lucilio, Carta XXXIX)

Nota de Pink, palabra de Panzer: La palabra “Solitud” en el diccionario de la RAE.

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Entonces sucederá… L’au revoir…

“Cuida tu carácter. No les des lengua a tus pensamientos, ni actuación a tus ideas descabelladas.
Sé amistoso, pero por ningún motivo vulgar.
Los amigos que tienes, aférralos a tu alma con zunchos de acero.
Evita meterte en grescas, pero si estás en una, haz que tu adversario se cuide de ti.
Ofrécele a todos tu oído, pero a pocos tu voz.
Y sobre todo, sé sincero contigo mismo.
Entonces sucederá, como la noche al día, que no serás falso con nadie.”

(William Shakespeare en Hammlet)

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Imagen propiedad de Pink Panzer Korps

   Como casi siempre, en medio de una animada charla delante de un buen café y con nuestras motos aparcadas a pocos metros de nuestra mesa como únicos testigos, alguien me preguntaba el porqué de la música que escucho cuando escribo. Es obvio que esta persona me conoce muy bien y mi respuesta necesitó de varias tazas más de buen café.

  Retrocedo hasta el Festival de Cannes, mes de mayo de este demoledor año 2016. La tortue rouge (La tortuga roja) no es la película más aclamada del festival, sin embargo, su director, Michaël Dudok de Wit, se llevó el Premio Especial del Un Certain Regard, un premio para los que no optan a la palma de oro pero que fue creado para reconocer el talento joven y fomentar obras innovadoras y atrevidas. Este director se llevó un Oscar por un corto de animación, Father and Daughter, que me dejó fascinado por su difícil sencillez comprimiendo dos vidas en menos de diez minutos. Este corto hizo que me aprendiera de memoria su nombre… una muesca más en mi portátil.

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   La película también es de animación, excepcional animación para mi gusto y lo más sorprendente, sin un solo dialogo entre sus protagonistas. Y aquí es donde, a mi buen amigo y “brother in arms” le doy mi respuesta, acompañada por el último sorbo de café. La música que escucho, que me apasiona, no es otra que esa que es capaz de hablarme, de sugerirme palabras hermosas y conseguir que en mi cerebro, cientos de millones de sinapsis en pleno delirio agudo, hagan que mi mundo sea más grande en un universo cada vez menos importante para mi.

   De toda la banda sonora, elegí para vosotros la pieza del vídeo, donde una vez más, una voz de mujer me cautiva enredándose con cuerdas y metales de una exquisita melodía. De su compositor, Laurent Perez del Mar, solo os puedo decir que inunda mis horas muertas con sus trabajos desde hace algunos años y me hace feliz ver su firma en esta película. Unos auriculares para escuchar con un mínimo de calidad sonora son algo más que obligatorio… ¿y la película? Simplemente hermosa. Concederle una oportunidad para que os conquiste. Creo que pronto llegará a España, y así os ahorráis un viaje a Francia.

Imagina Silencios

Escucha mi música.
Cierra los ojos.
Imagina que estás solo.
Imagina que lo has perdido todo.
Que las notas te avasallan
que las voces te arañan
que tu piel te abandona
que tu alma no perdona.
Cierra los ojos.
Imagina que lloras,
que lloras solo
y solo hay silencios
volviéndote loco
haciéndote compañía
mientras llega la calma.

(JMPA Pink Panzer in love)

L’au revoir… A veces no es lo que cuentas,
sino como lo cuentas…

(JMPA Pink Panzer Korps)

Ábreme las letras… sangrando versos.

Odio y amo. Por qué hago esto, podrías preguntarte. Lo ignoro, pero así me siento y me torturo.

Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris.
Nescio: sed fieri sentio et excrucior
.

 – Catulo –

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Conversemos

Se puede conversar
sin articular
una sola palabra.
Conversemos pues,
ahora que me lees
ahora que me tienes
en tus ojos cautivo.
Solo necesitamos
jugar con las miradas
tal vez tocarnos ,
quizás besarnos, complacernos la piel
desnudando los abrazos
creados en la distancia.
Conversar, si,
con el silencio justo
para escucharnos
suspirar, latir
respirar, gemir…
Lo sé, amor, lo intuyo
el deseo despierta, fluye
es un río de aguas traviesas
un Guadiana en tu ombligo
dispuesto a morir
si yo se lo pido…
Y ahora sientes miedo,
la urgencia de huir,
apartar tus ojos del
horizonte de mis versos,
pero sigues aquí
en mi cárcel sin llaves
invitada y prisionera
leyendo aún este torrente
de letras que buscan desembocar en ti,
letras que derribar quieren
débiles ya tus defensas…

Entonces, si quieres
si estás segura,
libera tu alma y ven,
ven a mi.
Acomódate en mis brazos
y conversa conmigo.

(JMPA Pink Panzer)

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Quiero que el sueño me venza, con el aroma de tu éxtasis disperso en mi…
Olvidarme de memorias perdidas, de inocencias quebradas.
Quiero que el sueño me venza…
Quiero que el sueño…

(JMPA Pink Panzer…dreams)

 

Abrazo y recompensa… Nostalgia por la ausencia.

A ella le gusta la poesía, a él le gusta la Mar…

(Dedicado a dos amigos…)

Cat on Sea

“Vuelvo y pido perdón por la tardanza,

se debe a que hice muchos borradores;

me quedan dos o tres viejos rencores

y sólo una confianza.

Reparto mi experiencia a domicilio

y cada abrazo es una recompensa;

pero me queda, y no siento vergüenza,

nostalgia del exilio

(Poema Quiero creer que estoy volviendo)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo.

   La nostalgia ayuda a mantener vivos los recuerdos tras una pérdida, una ausencia…

   Aquella noche fue especial. Las horas desaparecieron como por arte de magia. Una cena exquisita y una sobremesa llena de historias, confesiones y corazones abiertos mientras, sigilosa como una sombra, un alma surcaba la estancia, apenas rozando el suelo sobre sus cuatro alfombras voladoras…

    Sea & sea

Silencio y Nostalgia

Abrazos sobre hombros de cristal

por fuerza reprimidos

 en siete almas doloridas

indefensas al paso del tiempo.

El tiempo, comprimido en cuatro gotas de silencio

y la compañía, su compañía, apenas contenida

sigilosa y empapada de paciencia

tan suya, tan humana, casi divina.

Llueve ahora la nostalgia

buscando cruzar miradas

con él alerta en su atalaya.

Llueve ahora la nostalgia

añorando su presencia

añorando aquella esencia

encerrada en su mirada.

(JMPA Pink Panzer)

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   “A menudo, todavía soñaba con él y revivía sus prolongadas e íntimas conversaciones, y también sus profundos silencios. Hay veces que dos hombres, ante la certidumbre de la muerte, no necesitan más que el silencio; ese silencio rabioso, impotente, inconfundible en su fracaso. Es el silencio de la esperanza.”

(Rafael Mulero Valenzuela – “El nudo de las estrellas”)

Pinker’s soul… Arena, Black & Rose.

Minsk Rose Bering 7

How deep is our Love

Love on blood,
blood of mad
on eyes inyected.

Pinker’s soul
my soul, so fast
soul imperfect.

Bring me back
for once more
my distance love
so far neglected.

(By Pink Panzer Yorch)

Pink Panzer Yorch lost in Beach

   Con el paso del tiempo, mi lista de deseos se ha ido reduciendo, cayendo muchos de ellos lentamente de mi calendario, como los finos granos de un reloj de arena. Muchas cosas son las que se han borrado y ahora veo claramente aquellas que en verdad me hacen feliz. Son pocas y se que a muchos de los que me rodean les parecen banales, simples nimiedades pero así son las costuras de mi alma, cuando la encuentro, y no, no hay ropa que le sirva.

   Hundir mis pies en la orilla del mar, desnudo de cargas y preocupaciones, sabiendo que ella sigue siendo Ella, inseparable compañera incluso en la distancia. Después de tantos inviernos juntos, tormentas superadas y otras aún por llegar, un cálido verano invencible se asienta en nuestro interior.

    Nuestra vida nunca ha sido convencional.

Nada se pierde, cuando todo son recuerdos. El tiempo huye; nosotros no.

(JMPA Pink Panzer)

“En la profundidad del invierno, finalmente aprendí que dentro de mi yace un verano invencible”

(Albert Camus)

Pinker nude beack

“Atención, más allá de este punto, usted puede encontrarse con poetas desnudos…”

El infierno blanco… Time to die.

   Aviso. Nombres y situaciones pueden no coincidir con mi realidad. Cualquier coincidencia es fruto de la desquiciada memoria del autor y/o de la simple casualidad dentro de esta historia.

— Pink Panzer presenta… “El infierno Blanco, Time to die”. —

-. ¡No seas pelmazo, Günter! Que no está el horno para bollos… hazme el favor y ¡Mea en la botella de una puta vez!.

Que noooo, que no puedo, de verdad, ¡¡¡me da mucha vergüenzaaaa, que no me saleee…!!!

-. ¡¡Günter, por San Patrás bendito, que ya no somos unos críos y nos lo hemos visto todo en las duchas del Spa!!. Mira, hacemos una cosa; paro el coche, pongo un poco de música con mi teléfono, te concentras y ¡¡¡MEAS EN LA BOTELLA, ES UNA ORDEN!!!

– Hacemos otra cosa, Pink; Tú paras el coche, salgo un momentito y meo tranquilamente, sin presiones, ¿Ok?

   En algún lugar perdido del noreste de Europa, un vehículo todo Bering7tout terrainterreno con dos españoles a bordo, va camino de la base dormitorio muy cerca ya de las diez de la noche. Fuera del todo terreno no había nada especial a lo que no nos hubiéramos enfrentado en otras ocasiones. Un crudo día de invierno con una temperatura de 25º grados bajo cero y una moderada ventisca de unos 30 kms/h con rachas fuertes de 40 kms/h.

   Circulábamos lentos pero estábamos tranquilos. Depósito de combustible a tres cuartos de capacidad, enlace radio con la base funcionando y el GPS visualizando la señal de los satélites erráticamente, pero dando la posición, que era lo primordial. El parte meteorológico nos dice que la ventisca permanecerá estable, y lo más importante, seguirá nevando pero levemente.

   En estas situaciones, la experiencia cobra más valor que los simples conocimientos académicos. Habitualmente, yo llevaba en el coche las botellas vacías del agua de las comidas. No es lo normal pero en “determinadas ocasiones”, lo más cómodo y racional es orinar dentro del coche en una de esas botellas. ¡Meas, cierras con el tapón y listo, se acabó el problema!. Bering7

   El padre de Günter, alemán de nacimiento, se quedó a vivir en Tenerife, prendado de un “bellezón” canario de veintidós años. De semejante combinación salió un rubio de un metro noventa de estatura y más cabezón que una mula militar. Al final, la vejiga de mi compañero superó el tamaño de su cerebro y tomó el control de la situación como si de un personaje de The Walking Dead se tratase.

   Tengo que resaltar que, con -25 grados y un viento con rachas puntuales superando los 40 kms/h la sensación térmica se acerca peligrosamente a los -40/-45 grados. Con esa temperatura, la piel humana sin protección se congela en minutos, o en pocos segundos, dependiendo de otros factores, como la humedad. Salir del todo terreno era un atrevimiento pero Günter tenía que mear fuera, y no se podía razonar con él.

   Dentro del coche se soltó la cremallera del pantalón térmico, se puso el gorro polar, la capucha del chaquetón y un poco de crema protectora en la cara. Le di la vuelta al coche para orientarlo de forma que la ventisca no entrara por su puerta al abrirla y le dije de forma clara, escueta y concisa:

-. Ok. Sales. Te pones donde yo te vea, en la zona iluminada por el coche, meas y regresas como un rayo.

– Vale, vale, no te preocupes… de verdad, Pink, ni que fuera la primera vez…!!!

   Nada más salir, la fuerza de la ventisca le arrancó la capucha al muy lechón, por no ajustar los velcros del cuello, pero reaccionó rápido, solucionando la papeleta a pesar de llevar los guantes puestos.ECONOCHRIST - 1994

   Las luces iluminan a mi amigo en la cuneta que, después de pelearse unos largos segundos con el conjunto bragueta calzoncillo, me muestra la clásica nubecilla que forma el agua caliente cuando se congela al instante. Después de varios “nube-chorritos” más, veo lo que pensaba que no podía estar sucediendo. ¡¡No, no, noooo..!! Günter, que era un chico muy limpio, estaba sacudiendo alegremente su aparato arriba, abajo, izquierdas y derechas varias… ¡¡como si fuera un obispo bendiciendo palmas en el día de ramos!!.

   Le di cortes de luces y lo saqué de su “embobamiento” con repetidos toques de claxon.

-. ¿Pero que coño te dije? Serás bruto…!!! ¿a que esperabas? ¿a que un pingüino te trajera una toallita?

– Vale, vale, vale… tampoco ha sido para tanto. Venga Pink, ya está. Ya podemos seguir…

Mujer craneo regazo   A los pocos kilómetros empiezo a notar que Günter se mueve en el asiento y se le nota visiblemente incómodo. Hablo con él y me comenta una cierta picazón en su “aparato”. En cuanto él mencionó el picor, yo ya sabía que la habíamos cagado y tocaba ponerse serios. Paré el coche en mitad del camino y le dije muy enfadado:

-. No admito discusiones. ¡Saca ahora mismo la “chorra” que quiero ver como está.!

   Günter, con los ojos como platos no dijo ni “mu”. En el fondo sabía que había metido la pata hasta la ingle y entre algunos “uyuyuis y ays” de dolor, asomó su herramienta por la bragueta. Con el flexo de leer los planos, enfoque hacia la zona y ya vimos un prepucio a punto de gritarme, ¡auxilio, sálvame!. Con un color rojo irritado tirando gradualmente a un violeta /azul oscuro en el extremo, el futuro no pintaba nada bien para aquel pobre pellejo. Al momento cogí la radio…

-. Bering-7 a Base. 7.0 OK. 7.1 Herido leve con signos de congelación. Cambiamos ruta hacia Hospital Campaña…

   Con el conocimiento y permiso de nuestra base, cojo el plano y el TresGPS y trazo la ruta más corta, aprovechando algunos caminos ya conocidos para acortar tiempos y llegar cuanto antes a la carretera general que nos llevaría al hospital.

   Nos costó más de una hora apartando barro y nieve hasta que vimos las primeras luces de los coches circulando por la carretera. Una vez que accedimos a esta vía y ya circulando mucho más rápido, en apenas quince minutos nos plantamos ante la puerta del Hospital de Campaña. Una mezcla de hospital real y grandes tiendas militares adosadas a la estructura del edificio. Aquella era la tercera vez que lo visitaba y conocía muy bien a donde ir.

   La teniente Hanndorf (Erika para los amigos), una joven doctora y alemana de pura cepa, era novata en el hospital y ya se sabe lo que les ocurre a los novatos con la guardias. Así pues, no me resultó extrañó encontrarla otra vez, camino de las doce de la noche al mando del equipo de urgencias. Como ya sabían que llegábamos y también el motivo de la urgencia, solo nos quedaba explicar “donde” estaba la congelación. Para evitarle el lógico cachondeo que se iba a formar, aproveché la confianza que me daba el haber compartido más de un café con la Doctora Erika y le solté al oído en un chapurreado alemán… “im penis ist”.

   La teniente Hanndorf reaccionó de la mejor manera imaginable. Con perfecta cara de póker, hizo pasar solo a Günter a la sala de curas y despidió a los sanitarios en un buen inglés, diciendo que ya les llamaría en caso necesario.

   Después de ayudar a mi compañero a quitarse la ropa , me retiré a la salita de espera, separada simplemente por una puerta verde de dos hojas. Al parecer, después de la oportuna evaluación de daños, tocaba aplicar unos apósitos especiales para quemaduras… y ahí empezó el desastre.

¡¡¡Nein, nein, neeeeeeein…!!! Los gritos de la teniente me hicieron saltar de la silla.

¡¡¡ Setzen Sie Ihren Arsch auf dem Bodem, schon !!! Entré abriendo de golpe las puertas de la sala de curas, y esto fue lo segundo que le escuché a la muy cabreada teniente, que traducido al español viene a ser un imperativo “¡¡¡pon tu culo en el suelo, ya…!!!

   El aparato de Günter bien podría pasar por el cuello de un diplodocus en Parque Jurásico. Yo lo vi en reposo en los baños turcos del Spa pero no es lo mismo… Allí estaba él, sentado en el suelo con todo al aire y con una más que apreciable erección… de tamaño digamos sin exagerar, descomunal.

   Cuando te ves envuelto en una situación de tensión o estrés, lo más natural es que tu idioma nativo salga a relucir. A mí me ha pasado y Erika, era evidente, estaba notablemente alterada…

Gott, Ihr seid ein verwöhnter, mit dem Gehim eines Esels… Dijo la teniente mientras el frío del suelo en el culo de mi amigo le hacía bajar la hinchazón… “!!!Dios, es un mocoso con el cerebro de un burro…!!!” y no pude mas que darle toda la razón a la teniente, mientras para mis adentros pensaba en broma que de burro tenía algún atributo más a parte del cerebro.

   mi-primera-ereccionLa erección de Günter, ya pasó a tener repercusión (léase cachondeo) “global” en el Hospital y campamentos limítrofes. Semejante estiramiento del pobre pellejo, le causó tales daños que se hizo aconsejable, por prescripción facultativa, pasarlo a quirófano y hacerle una circuncisión “de campaña” convenientemente sedado, of course, no fuera que se pusiera firmes otra vez.

-. Pink, no lo pude evitar. Te lo juro, vaya cagada, lo siento mucho compañero… Cuando sentí sus manitas haciéndome las curas, algo se disparó dentro de mí y perdí el control…!!! Me confesaba Günter, ya operado, en la tranquilidad de su habitación del hospital.

   Günter ya no volvió conmigo. Del hospital lo mandaron directamente al calorcito de su casa, eso sí, después de pasar juntos prácticamente las 24 horas del día, siete días a la semana durante cinco meses en aquel infierno blanco.

   Eché de menos sus clases de alemán, su paciencia conmigo en sus clases de alemán, las risas en el coche conmigo intentando hablar alemán…Cruz mikko_luntiala 15326045430

   A mí aún me quedaba un mes comiendo barro y nieve y me asignaron otro compañero. Te adaptas. Cuesta mucho, pero las risas siempre vuelven.

   ¿Alguien a visto a un español hablar alemán con un perfecto “asento” canario/chicharrero? Pues yo sí…  y también he visto atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de las puertas de Tannhäuser… All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die. 

(JMPA Pink Panzer Yorch).

(La última cita, es obvio que no es mía, extraída de la excepcional película de Riddley Scott, Blade Runner)

Dedicado a todos los que mueren lejos de su hogar, entre un mar de críticas desinformadas y la dolorosa incomprensión de una parte de su propio pueblo.

Doce años, Cien palabras… Canción para Lia.

LIA   ∼

   Doce años de LIA con mayúsculas. Llegó la primera, casi sin querer, y casi sin querer, nos vimos envueltos en un tremendo “lío” auspiciado por nuestra hija Andrea. Y allí estábamos en el coche, camino del aeropuerto, con una pequeña pincher de tres meses dentro de un bolso, cuatro horas antes de coger nuestro avión a casa. Y como era niña, le llamamos Lía.

   Nuestra casa fue pronto, muy pronto la suya. Obediente, inteligente y tolerante, incluso estando ya muy enferma. Sus últimos cinco años fueron muy duros para ella, esforzándose por vivir, siempre a nuestro lado.

   Ciega, casi sin poder caminar, desahuciada dos veces por el veterinario y dos veces regresando a casa con nosotros, llorando, incapaces de romper lo que nos unía con una fría inyección. Aprendió a moverse por la casa dentro de aquella oscuridad imposible de explicársela. Aprendió a caminar de nuevo por el parque, colgando de correas como una marioneta… y luego con una sola correa… y luego ella sola, de nuevo, nuestra Lía saliendo adelante.

  Enseñó a sus “hermanos” modales y tolerancia, repartió cariño incluso al quien no se lo esperaba y se nos fue, un 14 de Julio de este convulso 2015,  con nuestras lágrimas como última muestra de respeto y amor. Quiero pensar que con nosotros ella fue feliz. Nuestra familia lo fue, disfrutando de su compañía.

A hundred words

“A hundred words to talk of death?
At once too much and not enough.
My plans beyond that final breath
are currently a little rough.

The dying thing comes on so slow:
reluctance to get out of bed
is magnified each day and so
transmuted into dead.

I dream of dying all alone,
nobody there to watch me pass
nothing remains for me to own,
no breath remains to fog the glass.

And when I do put down my pen
my memories will fly like birds.
When I am done, when I am dead,
and finished with my hundred words.”

(Neil Gaiman)

Cien palabras para hablar de la muerte?
A la vez son demasiadas y no las suficientes.”

Fotos LIA con Ñandú

MINOLTA DIGITAL CAMERA

El RITUAL del café. Cerrando puertas.

Apenas un poeta... otro ladrillo en el muro.
Cerrando Puertas
Llueve tras mis ventanas
empapando los recuerdos
que llaman a mi puerta.
 (JMPA Pink Panzer)
 …·:·…
.

.

Un sabio dijo:

Lo que no se pueda arreglar tomando un café, no tiene arreglo.
(Leído en tuitter: @seanthorthon)
.
.
.
 
.

El ritual del café, cobra su importancia por la intensidad del momento que lo rodea, por las personas que lo hacen especial, disfrutando del aroma de su compañía.
(JMPA Pink Panzer) 
 …·:·…

De penas, de amores, de imposibles… Órbita encarcelada.

   Parece que estas letras saltan al vacío, abandonan la tierra librándose de la órbita que las encarcelaAhora son tuyas y esperan el brillo de tu respuesta, como un cometa cortando el firmamento, mientras cierras los ojos pidiendo un deseo.
(JMPA Pink Panzer) 
Decía Lorca:
«Se comprende, viendo el paisaje de Galicia, el carácter triste de sus habitantes y su música, que dice de penas, de amores, de imposibles»

Perdiendo a un ser querido… Guardian del silencio.

Silente
El silencio es mi guardián
Guardián de mi universo
mi universo en silencio.
(JMPA Pink Panzer)

Autor de la escultura: Kris Kuksi


Quizás pienses que No quiero hablar,
 que guardo silencio sobre lo que pasamos juntos.
Aunque me duele recordar lo perdido,
  ya lo he asumido, eso es historia, 
 agua pasada, sin grano ni molino.
 Aquellos días, jugué todas mis cartas,
 días de sol despreocupados, disfrutando de la compañía. 
Y tú lo hiciste también, tus bazas jugaste para ganar,
rompiendo sobre la mesa, copas y corazones. 
 No hay nada más que decir, aseguraste con voz marcial,
y el tono cortante como el acero de tus espadas. 
 No hay más ases que jugar, gritaste con enfado, y tenías razón,
 nada quedó en pie que por si mismo se sostenga en el presente,
apenas un esbozo sin la ayuda de la nostalgia.
 En todas las guerras, el ganador se lo lleva todo,
  impone su ley, la del más fuerte
 y el perdedor se hace pequeño ante la victoria
  esa palabra amarga, hermana de la derrota que duele como la deshonra. Ese es su destino.
 
 
Entre juegos, como niños, Estuve en tus manos
 
Pensando que pertenecía a ese lugar, me dejé llevar por el roce de yerba.
 
Creí que tendría sentido compartir el tiempo,
el sentirnos protegidos, construyéndome un muro
 
 
Construyéndome un hogar.
 
Transcurrieron los días Pensando que sería fuerte aquí,
 
Pero fui una tonta, una vez más
 
jugando según las reglas que me impusieron.
 
 
Los dioses tirarán los dados, dibujando insolentes, los caminos de nuestra suerte.
 
Sus mentes, frías como el hielo apenas dejan un lugar para la compasión y alguien por aquí, porque los dioses de la fortuna así lo han decidido,
 
 alguien perderá a un ser querido…
(Letra de The winner takes it all y JMPA-Pink Panzer… en silencio)

 

 

 (The winner takes it all -ABBA- & Pink Panzer)

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