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Algún día… Luchando contra el monstruo.

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Algún día

Cómo estar seguro

a dos pasos del infierno

y no darte cuenta

que soy tuyo,

inmenso, casi eterno.

Pasión, dolor agudo

de vibrantes cuerdas

violines furiosos

cortando mis venas.

Adoración, dolor mudo

de miedo congelado

de amor equivocado

uniendo reo y muro.

Emoción, el amor suyo.

Sin dueño, el amor mío.

Amor salvaje, impío

me rompe, muero, huyo.

Cómo estar seguro

a dos pasos del infierno

y no darme cuenta

que fui tuyo,

lejano, tal vez;

casi eterno, lo juro;

Pero…

¿Si todo esto fuera un sueño,

y las llamas que me abrasan,

de dioses, tan solo fueran

promesas vestidas de engaño?

 

Algún día, para estar seguro,

romperé la urna de mi sueño

donde sueño que aún dudo…

¿ Podré algún día, al fin ser tuyo ?

Curvas

 “Aquel que lucha contra monstruos debe ser muy cuidadoso para evitar convertirse él mismo en un monstruo”.

(Nietzsche)

No hay otro camino… Salir ardiendo.

Craying child

Si no sale ardiendo de lo más profundo de ti, a pesar de todo, no lo hagas. 

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón, de tu mente, de tu boca, de tus entrañas; no lo hagas.

Si lo haces por dinero o por fama, no lo hagas. 

Si lo haces para llevarte mujeres a la cama, no lo hagas. 

Si te cansa solo pensar en hacerlo, no lo hagas. 

Si estás intentando escribir como cualquier otro, olvídalo. 

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, espera pacientemente. Pero si nunca llega a rugir, haz otra cosa. 

Si primero tienes que leerlo a tu esposa, o a tu novia, o a tu novio, o a tus padres, o a cualquiera; no estás preparado. No seas

pesado y aburrido y pretencioso. No te consumas en el amor propio; no lo hagas. 

A no ser de que salga de tu alma como un cohete, no lo hagas. 

A no ser que el sol que hay dentro de ti esté quemando tus tripas, no lo hagas. 

Cuando sea verdaderamente el momento, si has sido elegido, sucederá por sí solo. Y seguirá sucediendo hasta que mueras. O hasta que muera en ti. No hay otro camino. Y nunca lo hubo.

(Charles Bukowski)

Bird Rain

   En la vida siempre te encuentras lagunas de tiempo donde remar tranquilo, con la calma que da el saber que, hagas lo que hagas, siempre llegarás a la orilla.

   Llevo semanas en el mismo embarcadero, saliendo cada mañana y regresando con los remos llagando mis manos. Regresando, siempre regresando como un gorrión bajo la lluvia, indefenso pero no rendido, callado pero no enmudecido, capaz de llegar a las puertas del infierno y salir ardiendo.

   En el fondo de sea lo que sea lo que yo tenga por alma, por las noches pienso en que conseguiré vencer a este caprichoso destino, ese cabrón que deambula sin remos por la misma laguna, en un bote de color negro eterno. Así es y así está sucediendo. Solo un camino y un solo embarcadero…

Barca solitaria

La poesía está en el alma y en ocasiones el alma se resiste a ser generosa.

Rafael Mulero Valenzuela (El nudo de las estrellas)

El club de los 27… vender el alma al diablo.

   Así se llama el selecto club al que muy posiblemente no quieras pertenecer o simplemente, ya sea demasiado tarde para presentar tu solicitud de inscripción.
   ¿Requisitos? Por supuesto, tendrás que cumplir el principal y más importante de todos, te tienes que morir a los 27 años.
   Efectivamente, así es como se denomina a un grupo de músicos que comparten una singularidad: haber muerto a los 27 años. No obstante, esta no es la única premisa que deben cumplir los miembros del selecto Club 27, ya que para ingresar en él, su fallecimiento tuvo que deberse a un exceso de drogas o alcohol, de ambas cosas (lo más habitual), por un suicidio… o que la muerte se vea envuelta en alguna historia poco clara, truculenta… misteriosa.  
   Sus seis miembros más célebres, empezando por el que se considera el primero, son  Robert Johnson importantísimo cantante de blues famoso por vender su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Misisipi); Jim Morrison, de la banda The Doors; Kurt Cobain, de Nirvana; Brian Jones, de los Rolling Stones; Janis Joplin; y Jimi Hendrix.

   Aparte de que tuvieron una indiscutible incidencia en la historia de la música, todos estos artistas se vieron inmersos en el mundo de las drogas (Crack, LSD, heroína, cocaína…), que les arrastró hacia un negro final.

   Recientemente, la trágica muerte de una de las voces blancas más potentes de los últimos tiempos, la célebre Amy Winehouse, ha creado un nuevo halo de misterio alrededor de este selecto y macabro club que, con la rebelde Amy, ya tiene siete integrantes… ¿te apuntas?
¿Conoces con qué pálida y desenfrenada emoción
llega la muerte en una hora extraña?

El vuelo de mi imaginación… La voz del dios diablo.

Es bueno no poder odiar, pues amarga el
corazón y te destruye la vida…

¿Tu verdad? No, la Verdad
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.

(A. Machado)

 Itzhak Perlman, Tartini Devil’s trill Part 1

   Una noche soñé que hacía un trato con el Diablo por mi alma. Todo vino a mi mandato; el insólito sirviente anticipaba cada uno de mis deseos. Me asaltó de pronto la idea de prestarle mi violín y ver lo que podía hacer con él. Pero qué enorme fue mi asombro cuando le oí tocar con habilidad consumada una sonata de tan exquisita belleza que sobrepasaba el más audaz vuelo de mi imaginación. Me sentí arrebatado, transportado, encantado; mi aliento se suspendió; y desperté. Tomando el violín, procuré retener los sonidos que había escuchado. Pero fue en vano. La pieza que compuse entonces, la Sonata del Diablo, aunque la mejor que jamás haya escrito, ¡qué lejos está de la que oí en mi sueño!”
(“El trino del diablo”, de Tartini, S. XVII)

El diablo te enseñará a tocar el
violín, mientras tu dios espera
que aprendas solo.
(JMPA Pink Panzer) 

Cicatrices del destino… Si me quedo un poco más…

Si me quedo aquí un poco más.. ¿escucharías los latidos de mi corazón?

Rod Stewart  
(I don’t wanna talk about it)
 Puedo decir, por tus ojos,
que probablemente
 has llorado por siempre
y las estrellas en el cielo
no significan nada para ti,
son un espejo.
No quiero hablar de eso,
me rompiste el corazón.
Si me quedo aquí un poco más.
si me quedo aquí,
¿querrás escuchar a mi corazón? 
 

“A veces, la señal que esperamos del destino, no es más que otra cicatriz en el alma.”
(JMPA Pink Panzer)