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Private investigations… Hirviendo la sangre.

“Es un misterio para mí, comienza el juego
Por el precio habitual, más gastos
Información confidencial, está en un diario
Esta es mi investigación, no es asunto público

Voy a examinar los informes, removiendo la suciedad
Encuentras de todo en este tipo de trabajo
Alevosía y traición, siempre hay una excusa
Y cuando hallo la causa todavía no puedo hacerme a la idea

Y ¿Qué has logrado al final del día?
¿Qué has conseguido llevarte?
Una botella de whisky y un nuevo montón de mentiras
Persianas en la ventana y un dolor detrás de los ojos

Pavor por la vida, sin compensación
Investigaciones privadas”

(Dire Straits – Private Investigations – Love over gold)

   Sobre la mesa de la cocina, tan solo vestida con la insolente desnudez de su belleza, la imagen perfecta de una diosa celta resaltaba en el mágico blanco y negro de la cocina, donde, con el fuego de la leña crepitando furiosa, ella me pedía con ojos de hechicera, “céname despacio”…  

Ella bonita como el arte

 De aquella cálida medianoche inmensamente cautivadora, de aquella noche eterna, recuerdo sus labios, húmedos y brillantes, sin necesidad de conservantes ni colorantes. Rojos, con una pizca de rosa natural y aroma de cayena también. Labios casi reventando por el fuerte relleno de pasión que siempre añadimos a nuestras recetas y con la sangre hirviendo, a punto de estallar arterias y nublar doce sentidos con los dedos enredados. Si a estas alturas aun no lo veis, os diré que labios eran seis, en mayor o menor medida, porque la naturaleza es así de caprichosa, cuando se ve por el amor sorprendida, no crea cualquier cosa. De aquella tórrida noche recuerdo que la sangre hervía y besaba sus labios, excitado como la primera noche del primer día. Labios que hablan, que besan, que acogen y abrazan mi carne torturada, tensa como un tambor de guerra ansioso de entrar batalla. De aquella noche, solo recuerdo que la sangre hervía… y me hacía sentir, como una piedra más de su muralla.

(By Pink Panzer Yorch)