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El perdón sombrío… de soledad perfecta.

   Una poesía dormida, uniendo el lejano pasado en un rancio colegio religioso y el ayer de otros años algo más cercanos y más oscuros. Dormitaba en una libreta por mucho tiempo pero, hay fases en nuestras vidas en que la realidad te enerva hasta el punto que dices basta, y dejas de escribir en color rosa y cansando, sacas del baúl tu peor traje. Pido disculpas pues no es lo que suelo hacer público. Casi todo lo que he escrito permanece aún en viejas libretas, a las que acudo cuando necesito recordar de donde vengo y como he llegado hasta… lo que soy.

– Cansado –

Pink Panzer

©Propiedad de Diego

   Estoy cansado de que, por enésima vez, un día cualquiera de tantos otros, unas personas se levanten por la mañana y decidan que es necesario venir a molestarme a mi propia casa y evangelizarme con el salvador camino hacia el señor Jesús y su Cristo mundo. Con su supina estupidez ponen constantemente a prueba mi buena educación, y después de forzarme a decirles que no necesito a su dios salvador, los despido con una clara y directa petición, “les ruego pongan un aviso para nadie de su congregación vuelva por mi casa”… algo que no hacen, porque simplemente no les sale de su santos y confusos evangelios. Lo siento si alguien de los que me lee se siente aludido, incluso ofendido porque cree ciegamente en ese dios que a mí me importa un bledo ¿De verdad alguien piensa que en este país y en este siglo, alguien necesita ser evangelizado y/o reconducido hacia la “salvación”?

Pinker Tank

   Si existe un dios, él tendrá que rogarme a mí para que le perdone por esta mierda de creación humana salida de sus divinas posaderas, pero no, no cuentes con ello. Mi amor por cualquiera de mis perros es infinitamente más grande del que jamás ese minúsculo dios demostrará por tu vida cuando estés en peligro.

Police Panzer War

   Si has de morir, lo harás mordiendo la tierra humedecida por tus lágrimas mientras recitas tus mejores oraciones y esto no será nada nuevo pues, todos los días ocurre lo mismo aunque desvíes la mirada para no verlo, mientras deslizas cuentas de rosario entre tus acomodados dedos. La gente muere entre algodones, y otras lo hacen entre tal brutal violencia que si presenciaras tan solo una de esas muertes, nunca más dormirías tranquilo. Ahora reza, reza tus preciosas oraciones que no servirán absolutamente para nada, mientras otros se arriesgan y lo pierden todo, incluso su vida por intentar arreglar lo que vuestros dioses, con su infinita “sabiduría”, parecen haber construido con el culo.

(JMPA Pink Panzer Yorch – En el cáncer de las religiones.)

SOLEDAD…

Un estado de aislamiento o reclusión, a ratos perfecto para mí…

– Bereshit –

En el principio, cielo negro
y la sotana a ras del suelo
con su cruz de hielo
hombre crucificado
desnudo, torturado
colgado a su cuello
sudando alabanzas
entre sus manos largas
de hombre medio bueno
medio dios y casi padre
entre caricias sin freno.

Allí mismo, en mi alma quiso
dejar caer, tomar, sembrar
el peso de su palabra
y el perdón sombrío
por pecados confesados
ciegos al comienzo
inocentes, confiados
como el beso de un crío
por milagros asombrado
y asqueado, tiempo después
con el roce de sus manos
ensuciando a cristianos
y a mi corazón impío
con el alma a los pies.

Pero hoy impera el presente
dedos negros en su
Frente
amigo y cruz de ceniza

en su bolsa desaparecía
con odioso y agrio sonido
a cremallera nueva
y escena antigua
devoraba su cortina
el duro  plástico negro
y el color de la vida
asomando por su chaleco.

Luna menguante y mueca severa
Una chapa lleva su nombre
Suya era la hora primera…
antes incluso de que él lo supiera.

(JMPA Pink Panzer Korps –  Gears of War, Tears for… friend.)

“Hay quien encarpeta su existencia entre Génesis y Apocalípsis, como una flor aplastada y seca, sin color y sin vida…”

(JMPA Pink Panzer Yorch. Extracto de “Bereshit, la rosa y la espada”. by Yorch.)

tolerancia

De rosas, de jazmines y delirios… Locura.

Haré que te enamores de ti misma… y el amor que te sobre, será
suficiente para mí.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Chanson Rosse – El amor según Pink)

– Regreso a tu piel –

No sabes cuanto he deseado este momento
mis manos perdidas en el desconcierto
de tu íntima piel provocando el incendio
de mis versos engañándose el lamento.

Como una hoja de roble al viento
me entregué a tus manos
te robé el aliento
Amándonos…
Abrasando las agujas del tiempo
Abriéndose paso por tu piel,
la pasión y el aroma fiel
cita a ciegas con el
regreso.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Time to love – El regreso.)

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S.N.A.F.U.

La solidez de una mente se mide navegando entre olas que rompen barcos… El sarcasmo, el humor y la ironía son balsas donde refugiarte cuando todo parece hundirse a tu alrededor.

(JMPA Pink Panzer Korps – Gears of War)

“Soñaré jardines en la arena, llenos de rosas, de jazmines y de Liros prendidos en cada uno de los recuerdos que tu aroma en mí despiertan…”-

(JMPA Pink Panzer Yorch – Chanson Rosse – Delirio de amor)

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El “algoderitmo” de Pink… Código rosa.

Ella es arte, puro arte embelleciendo todo cuanto sus dedos rozan, en las paredes más grises de mi alma.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Ella in love)

Styletto Rosa

mind-544404_12801573919540   El diván que me imaginaba en la sala de espera es en realidad, una incómoda silla del maldito Ikea. Sobre ella, mi metafórico y vapuleado culo contesta a este engreído maestro de la psicoterapia que, en vano pretende hurgar entre las entrañas de esos horrores que puede, y solo digo que puede, no me dejen dormir. Y aquí estoy, con el móvil compartiendo mi virtual modo silencio en plena terapia con este barrigudo que sabe de la gravedad de la vida la milésima parte de lo que yo intuyo sobre los líos que mantiene con Mario, su musculoso secretario… Vale, puede que yo haya averiguado algo más sobre su vida siendo como soy, un simple pero atento espectador dentro de la jaula Sheriff Pink.pngde oro de su agobiante despacho. El detalle de esas miradas mientras le entrega mi dossier, o la forma con la que le prepara el café, depositando la cantidad justa de azúcar y su mirada furtiva buscando la aprobación del doctor mientras toma la cucharilla entre sus dedos y con sumo esmero mezcla el blanco sobre el negro, dejando expuestas a noventa grados sus agridulces nalgas prietas vibrando con el tintineo del erecto metal golpeando la receptiva porcelana… Vale, se me ha ido la pinza del tema principal; regreso. Es descaradamente obvio. Que sí, que están liados, lo sé, y no habría ningún problema si no fuera porque uno de ellos mantiene sobre la mesa de su despacho la foto enmarcada y en carísima plata de una mujer con dos preciosos querubines de ensortijado pelo dorado, casualmente idéntico al pelo rubio “Bisbal Style” de mi, evidentemente pasado de peso doctor Santist… perdón, no puedo decir su nombre.

Chica pies techo.jpg    Me abrasan las ganas de conectar el despertador y que este tipo se despierte de golpe de su engaño, que su mujer le reviente los huevos de una buena y puntiaguda patada con sus Styletto de 600 euros y que, con el escroto amoratado y su vida entera metida en un dossier, contrate a cualquiera de sus colegas que lucen orgullosos sus sonrisas en la orla de su promoción.

    No hay ganas de seguir fingiendo y le mando a la mierda… y lo hago desde el precioso y educado silencio que reina en mi cabeza. Él no lo sabe, pero lo intuye a través del brillo de mis ojos mientras le miento en todo lo que puedo y quiere oír desde mi sensual boca. Sí, he dicho sensual boca. Me divierte ponerle nervioso mientras le cuento como suenan las balas silbando a un metro escaso de mi cabeza. Le miro fijamente taladrando sus acomodados ojos mientras humedezco mis labios como si el espíritu de Marilyn Monroe me hubiera poseído. Sé que le pongo nervioso porque su Parker no para de hacer click-clack bajo el repetitivo impulso de su peludo dedo pulgar, escondiendo y enseñando lúbricamente su pequeña y húmeda puntita azul.

homeless man by eveonahart    Malditos ojos. El nerviosismo instalado en sus pupilas me hace adivinar su pasado como los dos nulos espectadores de la vida que son, una vida aprendida entre el silencio de cripta y biblioteca de cualquier Universidad sin alma… bueno, cualquiera no, porque este señor es el tercero de su promoción según su descolorida orla de La Complutense de Madrid…

    Con este detalle académico llega el momento de la primera lección y ya os lo digo yo, si es que aún no lo sabéis pero, en este complicado mundo hay profesiones que, si no eres un buen observador, no vuelves a casa.

    Ya dije antes que no tenía ganas de seguir fingiendo. Por eso me divierto intercalando insultos entre sus grandilocuentes palabras de loquero de lujo. Él no me escucha pero yo le insulto en binario perfecto; mientras él se empeña en marcarme “unos” terapéuticos yo le intercalo hermosos “ceros” energéticos, descontando segundo a segundo la energía que malgasto en los cincuenta minutos de cada sesión… en grupos de 8 bits.Yorch Stop Pain Series

    Llegados a este punto previo al final del relato de los hechos, mis más agudos lectores se estarán preguntando el motivo por el cual yo conozco la marca de zapatos de la esposa de mi querido y apreciado doctor. Si no os habéis dado cuenta del detalle, ya os digo yo que, en más de una ocasión y con vuestra capacidad de observación… no volveríais a casa.

    El caso es que en mi séptima sesión, entrando con prisas pero no ciego en su despacho, a mano derecha y entre su ampuloso escritorio de nogal y un elegante tresillo tapizado en cuero negro, una gran bolsa de papel con una conocida marca de zapatos esperaba su momento escénico, reposando sobre aquella moqueta gris verdoso que yo tanto aborrecía.

– Bonitos zapatos, Mario… hasta el próximo día. – le dije al secretario mientras me encaminaba hacia la salida.
– ¿Perdón? – me dice extrañado cruzando su mirada con la mía y señalando con sus poderosos y trabajados índices a sus enormes zuecos de inmaculado verde hospital.
– Discúlpeme, Mario. Era una broma. Cosas mías. Por algo me habrán enviado a ver al doctor, ¿verdad?
– Hasta su próxima cita, señor Pink, – me contestó con media sonrisa y arqueo de ceja incluido.

CAM00392~01    Y ya me conocen, me encanta el café, el buen café negro entre mis labios mientras mi mente anuda pistas y ata cabos… Sin perder tiempo, encontré cruzando la calle, una preciosa pastelería de esas modernas y franquiciadas frente al consultorio y que me ofrecía la atalaya perfecta para mi acecho. Tres cafés y un brioche al estilo francés me costó la espera. A las ocho de la tarde entraba por el portal una elegante señora de trabajada melena de mechas rubias, enfundada en un traje chaqueta gris listado y con una llamativa y madura juventud reflejada en su rostro. Aquí fue cuando pedí el tercer café. A los veinte minutos sale mi doctor acompañado por aquella belleza sonriente que llevaba colgada de su brazo izquierdo, la “misteriosa” bolsa blanca con el inconfundible logotipo rojo sangre que combinaba de forma extraordinaria con el dorado de la manzana mordida de su mano y el blanco de sus dientes. Y yo, con el último sorbo de mi terriblemente frío café, reflexionaba pensando en que no era ella la que había mordido la manzana. Con la cafeína retorciéndose como un gato herido en mis arterias, decidí que ella merecía quedarse disfrutando del paraíso de su opulenta existencia, solo por aguantar a semejante cretino comiendo en su depilada cesta.

    Y regresé a mi hotel, con mis miedos envasados al vacío dentro de mi cabeza y los acordes de “1999” entrando para calmar mis neuronas a través de los auriculares de mi viejo Nokia. Un día más, y un día menos de suplicio, esperando que pronto se acabe esta prueba de resistencia que, obviamente voy ganando, aunque el cretino piense que a su despacho, llegaron los restos de un hombre derrotado. FIN.

(JMPA Pink Panzer Korps. – Gears of War)

“Putas ganas de seguir el show
ni de continuar mintiendo
y en un travelling algo veloz
sale un “fin” en negro…”

(Parte de la excepcional letra de la canción 1999 del grupo español Love of Lesbian)

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Love of Lesbian: Uno de mis grupos insustituibles en mi pasado musical en español. Dime que música escuchas y te diré por qué extraña razón aún sigue palpitando tu cansado corazón.

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Conservo… Dernière danse.

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– Conservo –

Vuelo, hay días que vuelo
vuelo lejos, sin remedio
distancia, tiempo, vuelo
y aún así, amor, te tengo
con mi alma a ras del suelo.

Conservo, cada palabra
cada huella de tus dedos
sellando mis silencios
en este agrio nuevo cielo.

Conservo, por el tiempo
por el nadie que se duele
por el todo que le siente
llegar su último aliento.

¿Bailamos?
Te dije hace ya muchos años
y en sueños me clavaste
con tus ojos castaños…

Ella, el deseo, la ausencia
suyo el pulso, la vibración

Una llega, la otra inquieta
corre, vuela hacia la puerta…
de par en par abierta
de mi corazón.

(JMPA Pink Panzer Yorch in Love)

Conservo –
Volo, ci sono giorni in cui vola
via, senza distanza di rimedio,
tempo, volo
e anche allora, amore, ti ho
con la mia anima a livello del suolo.
Continuo, ogni parola
ogni impronta digitale delle tue dita che
sigilla i miei silenzi
in questo nuovo cielo aspro.
Continuo, per il tempo
per chi non fa male
a tutto ciò che sente per lui il
suo ultimo respiro.
Balliamo?
Te l’ho detto molti anni fa
e nei sogni mi hai inchiodato
con i tuoi occhi marroni …
Lei , il desiderio, l’assenza di lui
il polso, la vibrazione
Uno arriva, l’altra
corsa irrequieta , vola verso la porta …
spalancata
del mio cuore.

(Grazie mille, caro amico Almerighi, per la tua preziosa traduzione)

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    Hace muchos años que, la parte más Panzer del ciudadano Pink, aprendía duramente a controlar sus miedos, el miedo, ese miedo irracional y paralizante que cierra el paso a la razón, y lo controlaba hasta casi hacerlo desaparecer por completo de su cerebro… menos cuando sus manos regresaban después de muchos meses sin ELLA, y regresaban al miedo del contacto de su piel, miedo a no ser el mismo, a su mirada de mujer perfecta, directa hacia él, hacia sus cansados ojos y la arena de sus pestañas rosas…

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    Recuerdo que, en cierta ocasión y en algún lugar que no puedo nombrar, montamos nuestro campamento en las inmediaciones de un cementerio. Puestos a elegir la mejor zona para instalar las tiendas de campaña, un gran amigo mío y yo nos fuimos sin vacilar al resguardo de la tapia del camposanto, que, para más Inri, en algunos puntos estaba semiderruida…
Se perfectamente lo que están pensando y sí, mi amigo y yo dormimos aquellas tres noches como dos benditos lirones, pegaditos al muro rezumante de historias pasadas, al resguardo de aquel terrible viento frío de la noche y de espaldas a un buen número ruidos, quejidos y crujidos y, claro, también a espaldas de los muertos que, si no me engaño mucho, dormían tan plácidamente como yo.

    En otra tierra más complaciente, dos adolescentes, hace muchos muchos años, dejaban sus miedos atrás y posaban sus manos, por primera vez, el uno en la piel del otro, llenos de excitante curiosidad y electrizante respeto, creando las letras de un poema de amor eterno. Aún hoy en día, ese miedo es el que vuelve a mis manos, cada vez que regreso a casa.

“Diez los poemas
de amor eterno
cada vez que
nos amamos…”

“…Et dans le bruit, je cours et j’ai peur
Est-ce mon tour?
Vient la douleur…
Dans tout Paris, je m’abandonne
Et je m’envole, vole, vole, vole, vole
Que d’espérance…
Sur ce chemin en ton absence
J’ai beau trimer, sans toi ma vie n’est qu’un décor
qui brille, vide de sens…”

“…Y en el ruido, corro y me da miedo
¿Es este mi momento?
Viene el dolor
en todo París, yo me abandono
y vuelo, vuelo, vuelo, vuelo
Sin esperanza
en este camino en tu ausencia
Aunque trabajé duro, sin ti mi vida no es nada más
que un brillante decorado, vacío de sentido…”

“Los miedos son como una bola de barro girando en el torno. Solo necesitas tus manos para moldearlo y la firme voluntad de mancharte las manos…”

(JMPA Pink Panzer Korps)

Un sol sin ocaso… Ojos en llamas.

Adora solem qui non facit occasum.

(“Adora a un sol sin ocaso”)

“La ciudad era inmensa
un dragón con garras de acero
ocultándome tus huellas
entre aleros de tejados
calles polvorientas,
y muros de adobe
cansancio y miedo…”

(Pink Panzer Korps – Pink Gears of War)

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  Amanecía en mi mano izquierda cuando aún la penumbra habitaba en el guante de mi mano derecha. La mente vuela acelerada por breves instantes mientras nos detenemos a la entrada del pueblo. Salgo con el pie izquierdo solo por llevar la contraria a todos esos dementes que creen en dioses, la suerte traicionera y otras idioteces por el estilo.

   El suelo reseco de la calle saluda a mi bota con una explosión de polvo que la cubre por completo y pienso, de nuevo… hago recuento de las cicatrices que adornan mi cuerpo y pienso, de nuevo… quizás va siendo hora de ir más despacio… y me voy haciendo viejo para tanto gato negro.

   Pie izquierdo. Llevo años repitiendo el mismo ritual y sigo vivo, señal de que las supersticiones no se cumplen o puede que los que creen en ellas se metan algo más fuerte que el polvo que ahora cubre mis botas.

Mientras avanzamos con mil ojos puestos en el suelo que pisas, en las ventanas que sin ojos te vigilan y en los ojos de los que en la misma calle te escudriñan, en el mismo segundo de nuestras opuestas existencias, en ese intenso y crucial instante todos buscamos, nos buscamos, intentamos leernos mutuamente de qué maldita pasta están moldeadas nuestras almas, averiguar de que color es el miedo y si existe algo más allá de la huellas de nuestros pies en esta tierra, tierra sedienta de todos y de nadie.
   Con el paso del tiempo aprendes a mirar a los ojos, mantener la mirada y encontrar allí sumergidas todas las respuestas, antes incluso del primer parpadeo, porque en ocasiones, y solo en ocasiones, alguien habrá que esté dispuesto a explicar que el destino te estaba esperando entre el polvo de una calle cualquiera, en un pueblo perdido entre la nada y el amanecer más solitario.
(Pink Panzer Korps – Pink Gears of War)

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Propiedad de Pink Panzer Korps The Pinker Hole

De pequeño, cuando saltaba una enorme verja de hierro intentando escaparme del colegio de monjas de mis hermanas, uno de los barrotes acabados en punta de flecha se me clavó en lo más profundo de mi muslo izquierdo… allí se acabó mi carrera de escapista.  Cincuenta años después, la cicatriz aún se puede ver marcando mi piel y, por supuesto, mi memoria. Otras muchas cicatrices llegaron con el paso de los años pero aquella la recuerdo con especial “cariño”. Recuerdo que, mucho tiempo después, mi madre, que tuvo que ir a buscarme al colegio con su enfermo corazón en un puño, me comentaba que lo que más le asombró es que su hijo, a pesar de estar durante minutos ensartado en aquella lanza hasta que lo rescataron con una escalera, no había soltado ni una sola lágrima, ni un quejido, ni siquiera en el hospital…

 

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Propiedad de Pink Panzer Korps. Un mes después…

   Una de las últimas y más “curiosas” de mis queridas cicatrices me exigió más de un mes de curas continuadas. El sanitario tenía de recortar (sí, recortar…) con unas tijeras el tejido muerto para favorecer la regeneración del músculo y que cerrara por si sola. Podía aplicarme anestesia pero lo mejor era a pelo, sin ella, para que yo pudiera indicarle donde dolía más y donde menos y cortar, cortar carne como el que se corta las uñas… y así fue, sin anestesia, como en los viejos tiempos, porque los viejos rockeros y la mala yerba nunca mueren.
   Cicatrices, dolor, el color del miedo dibujando estelas en tu piel y en la mía, reflejo de los caminos que quizás no deberías haber tomado o fronteras que jamás tendrías que haber cruzado.

– Mi causa –

Tomo tu causa de sosiego certero,
Rugiendo, rimando versos pendenciero,
Impuesto a modo de extravío ligero,
Antes del amor, más amor prefiero.
Nombra tu nombre al borde primero,
Al filo mismo, del placer que venero
en tu cuerpo, de un poema pasajero…

(Pink Panzer Yorch – Rescatando comentarios…)

He aprendido que los ojos no cambian. Sin importar lo viejo o golpeado que estés, tus ojos permanecen iguales.

— Eloise Dyson  –.

Entre la nada… Tiempo de solitud.

Lo único que se necesita para que el mal prospere, es que las buenas personas no hagan nada… y el mal, ávido de almas esclavas, se crece entre la nada.

(Uniendo una idea de Edmund Burke y… Pink Panzer Korps)

Enfermo de amor.

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© Pink Panzer Korps

   En una lejana ocasión, siendo alumno de cierta academia militar, una carta llegó para congelar de golpe el presente y futuro de uno de mis más cercanos compañeros de pelotón.

   Perdidos en las alturas de los Pirineos y en la cuarta noche de maniobras, Roger, mi amigo y compañero de tienda de campaña, no regresó a dormir. Horas antes ya sabía que algo no iba nada bien. Esa misma tarde, los encargados de la estafeta repartieron el correo y él fue uno de los pocos “afortunados” que recibió el habitual sobre blanco lleno de sellos y matasellos con su nombre escrito a mano. Aún siento nostalgia por aquella forma tan bella de comunicarnos y es algo que sigo practicando en ocasiones especiales.

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© Pink Panzer Korps

   A Roger ya no lo vi en la cena. Extrañado y preocupado, me quedé por fuera de la tienda esperándole, mientras el frío empezaba a congelarme los pies dentro de mis buenas botas de Infantería de Marina.
Mentir, un verbo que no se conjuga nada bien dentro del ejército. Mentimos en el recuento de retreta, peor aún, en una arriesgada cadena de favores, dos compañeros me cubrieron en el engaño y salí del campamento a cara o cruz, con la sola intuición de haber pasado una parte de nuestro pequeño tiempo de descanso al borde mismo de dos atardeceres, fotografiando juntos un pequeño lago alimentado por el deshielo de la nieve que se acumulaba en la cara norte de la montaña. Una hora antes de la media noche me puse en marcha hacia el lago pero, lo que a la luz del día no era más que un paseo de media hora, por la noche y bajo la tenue luz de una luna aún creciente, el camino me llevo algo más de una hora. Parte del tiempo lo invertí en dejar marcas en puntos complicados para poder regresar sin equivocarme entre sendas y pedregales… ya saben ese bonito refrán que sentencia que para un gato, todas las noches son pardas… o algo así.

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© Pink Panzer Korps.

   Por fortuna para los cuatro implicados en aquella nocturna locura, Roger estaba allí y no le culpo. Si algún lugar merecía ser el altar para sus lágrimas, aquella maldita roca en el culo del mundo era una seria candidata al puesto de honor. Desde aquel mirador natural podíamos ver el lago, como una inmensa hoja de acero reflejando la cortante luz de la luna, un hipnotizante espectáculo que calmaría a cualquier corazón herido. Sí, sin duda aquel era el mejor altar disponible en cientos de kilómetros a la redonda.

   No hubo palabras. Me acerqué rompiendo el silencio que nos rodeaba tropezando con mis botas en el pedregal que dormía bajo mis pies. Él rebuscó al instante en el bolsillo izquierdo de su pantalón y me entregó un papel de carta fuertemente arrugado. Allí mismo, con mis dieciocho años y él con veinte, una lluvia de realidad nos golpearía a los dos llorando por una novia que se quedaba con cinco años de vida comprimida en un sobre.

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   De acuerdo, nada es para siempre y el amor fue un trozo de hielo entre sus cuatro manos. Frío y escurridizo en la distancia, alguien se olvidó de la lealtad que su pareja se merecía después de acompañarse durante más de un lustro. El caso es que solo quedaba un jodido y miserable mes y medio, cuarenta y cinco días para terminar nuestro primer año de academia pero su novia decidió zanjar la relación con una Epístola a los Romanos...

   Ayudado por la vacilante llama de mi Zippo, conseguí leer aquella docena de líneas de pulcra, cursiva y casi perfecta caligrafía. Doce, solo doce renglones bien alineados para decirle a mi amigo que… ya no le quería, que la distancia lo enfriaba todo, que el ejército no era el futuro que ella deseaba… y un escueto y quirúrgico “lo siento” tallado en tinta de hielo negro como única despedida al final de la carta.

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© Pink Panzer Korps.

   No voy a engañar a nadie. A mis dieciocho años yo no era ningún experto psicólogo capaz de reconducir aquella situación. Yo escribía poesías desde los diez años. En aquellos momentos tenía decenas de libretas llenas de versos hablando del amor, del desamor, de mil cosas que en aquella condenada noche no me servían para nada. Recurrí al más crudo y básico de los chantajes. Ya habría tiempo más adelante para la poesía …

– Roger, amigo, no te quiero agobiar más de lo que ya estás pero nos estamos jugando la expulsión de la academia, tú, yo, Paco (nuestro jefe de pelotón que mintió “sin novedad” en el recuento nocturno) y el cabo de la patrulla de guardia al que le deberé favores hasta el final del curso. Lo de tu novia ahora mismo no se puede arreglar pero no dejes que todo nuestro esfuerzo de este año se vaya a la mierda. Somos cuatro compañeros que tendremos muchos problemas si nos descubren… Venga, Roger, vámonos al campamento y hablemos en la tienda, hasta el amanecer si eso es lo que necesitas, o me callaré como una piedra si lo que quieres es silencio, pero, hazme caso esta vez y regresa conmigo o nos vamos a cubrir de mierda hasta las cejas…

Pink, -me dijo Roger arrancando a llorar- ¿Cuando escribes tus poesías, deja de dolerte el corazón?

   Roger lloraba, casi balbuceaba con cada sílaba pronunciada y aquella voz quebrantada me llegaba como un puñal adueñándose de mi estómago. Su pregunta guardaba muchas más vivencias compartidas de las que sus pocas palabras dejaban intuir. Roger y Pink llegaron aquella noche agotados a su tienda. Rozando ya con nuestras cabezas el frío del amanecer, aún tuve tiempo de coger mi libreta y mi inseparable Franbel Nº4 para escribir todo lo que aquella larga noche se merecía no terminar entre la nada.
¿Cuando escribes tus poesías, deja de dolerte el corazón? Me duele si no escribo lo que ahora mismo me haces sentir… escribo para no ser ese papel en blanco que no encuentra su historia, escribo para no olvidar ni ser parte del olvido.

-Enfermo de amor-

El amor, de pasión entreverado
en el andén miraba extrañado
fugaz, nuestro vagón desenfrenado
enfermo de tiempo, de horas saturado.

Corazón en soledad abandonado
ya no siente, en dolor cicatrizado
se muere sin olvidar el pasado
esperando el cáliz de su abrazo.

Dos de dos, ayer un río agotado
y hoy, dos de dos, eres luz y luna
en roca y abismo trasformado.

(JMPA Pink Panzer Korps 1981 recordando a dos de dos)

Pink Pearl eraser.jpg    Aclaración de PinkPanzerYorch: A pesar de ser la intérprete femenina del vídeo (Lara Fabian) la que llevó a esta canción a lo más alto con su inolvidable versión, en mi traducción y por respeto al texto original, el que narra la historia es un hombre. Primero porque fue un hombre (Serge Lama) el principal escritor de la historia (su propia vivencia personal) y primer interprete de la misma. En segundo lugar, porque fue en su voz cuando la escuché por primera vez a mis trece o catorce años, en un alucinante disco en francés que mi hermana mayor usaba para sus clases… y en tercer lugar y como me viene sucediendo desde el principio de mis tiempos, aquella noche en Los Pirineos, mi cerebro unió piezas, ató cabos y la canción regresó a mi memoria para intentar ayudarme a comprender a un corazón terriblemente enfermo de amor. Aquella noche murió un amor, nació una poesía y se forjó una indestructible amistad, aún viva en su ausencia.

“Je suis Malade”
Letra de “Je suis Malade” Traducción libre “poetizada” by Pink Panzer Yorch –

“He dejado de soñar, he dejado de fumar, ya ni siquiera tengo un pasado.
Soy feo sin ti, estoy sucio sin ti, como un huérfano desamparado.
Ya no tengo ganas de vivir mi vida, mi vida se detiene cuando tú te vas.

Ya no tengo más vida, e incluso mi cama es como una estación de tren cuando tú te vas.
Estoy enfermo, completamente enfermo, como cuando mi madre solía salir por la noche y me dejaba solo con mi desesperación.
Estoy enfermo, completamente enfermo, no se sabe cuándo llegas, no se sabe a dónde te vas… y van a ser dos años ya, que todo poco te importa.

Como a una roca, como a un pecado, estoy pegado a ti.
Estoy cansado, estoy agotado de fingir felicidad cuando están ahí.
Bebo todas las noches, y todos los whisky para mí tienen el mismo sabor, y todos los barcos llevan tu bandera, no sé a dónde más ir, en todas partes tú estás.
Estoy enfermo, completamente enfermo, derramo mi sangre sobre tu cuerpo y soy como un ave muerta cuando tú duermes.

Estoy enfermo, completamente enfermo, me has privado de mis cantos, has vaciado todas mis palabras, sin embargo yo tenía talento antes de conocerte.
Este amor me está matando, si esto continúa, moriré solo, sin compañía, cerca de mi radio como un niño idiota escuchando mi propia voz que cantará:
Estoy enfermo, completamente enfermo, como cuando mi madre solía salir por la noche y me dejaba solo con mi desesperación.
Estoy enfermo, eso es, estoy enfermo, me has privado de mis cantos, has vaciado todas mis palabras, y tengo el corazón completamente enfermo rodeado de barricadas… te oigo… estoy enfermo…”

«El amigo se ha de poseer en el corazón y el corazón nunca está ausente».

(Cartas de Séneca a Lucilio, Carta XXXIX)

Nota de Pink, palabra de Panzer: La palabra “Solitud” en el diccionario de la RAE.

Detente amor… Solsticio de Pink. 

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“Mi búsqueda del amor se detuvo eternamente, por admirarte un solo instante…”

(JMPA Pink Panzer Yorch in Love)

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Imagen propiedad de Pink Panzer Yorch

Solsticio de Pink

Quiero que leas esta poesía
como leías la vez primera
aquella libreta envejecida

que a tus dedos sorprendía
sobre el piano de mi vida…

Toda una vida, poesía
perfumando mis días
arañando a escondidas
el muro que contenía
todo el amor, mi vida.

Quiero que me leas, poesía
como lo harías el primer día
desnudo de armas y artificios
tus ojos clavados en mis versos
con tu nombre en mi boca moriría
y si freno al sol, si borro el tiempo
  a dos almas en mi propio solsticio
del universo y del olvido salvaría.

Quiero que me leas y me digas
si en mi alma, al final del día
aún encuentras… tu poesía.

(JMPA Pink Panzer Yorch in Love)

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   Ya casi he olvidado lo durísimo que ha sido este año que se acaba y cada vez que reflexiono… abandono, lo dejo para otro momento, quizás porque sé que las próximas cuatro estaciones no serán de Vivaldi y volverán a no dejarme pensar, aplazando mi reflexión para cuando el sol se detenga, en el primer Solsticio de Pink.

FELICES FIESTAS PARA TODOS LOS CREYENTES Y TAMBIÉN LOS QUE COMO YO, NO CREEN EN DIOS PERO APROVECHAN ESTOS DÍAS DE VACACIONES PARA HACER EL BIEN… QUE NO HEMOS HECHO EN TODO ESTE AÑO. Y CON TRES PUNTOS SUSPENSIVOS AQUÍ LO DEJO HASTA ENERO…

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Oír con los ojos es una de las agudezas del amor. (William Shakespeare).

El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día.

(Paulo Coelho)

Mariprosa… el vuelo de Pink.

“Cuenta la leyenda que en el Reino de Korps, un barquero cruzaba palabras al otro lado del río. Durante el viaje, ebrias de amor, las palabras se unían para crear otras nuevas, extrañas, nunca pronunciadas, que nacían al rozar la orilla…”

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Je vole (Vuelo)

Mes chers parents je pars,
Je vous aime mais je pars.
Vous n’aurez plus d’enfants, ce soir.
Je m’enfuis pas je vole,
Comprenez bien je vole.
Sans fumée sans alcool je vole, je vole.

Queridos padres, me voy
Los amo, pero me voy
No tendrán sus hijos más al anochecer
No huyo, vuelo
Comprendan que vuelo
Sin fumar, sin alcohol

No Huyo, Vuelo…

    Con diecisiete años y después de 22 horas de viaje en tren, me enfrenté al primer granSILENCIO_amigos.jpg reto de mi vida. Éramos 13.000 aspirantes para rompernos los huesos peleando durante, tres largos días de pruebas por apenas 900 plazas en aquella fría Academia Militar, academia que muchos años después, para vergüenza de mucho General metido a político sin honor, perdería su lema escrito durante años por los alumnos en la falda del monte Constampla.

  El primer día, en la prueba de resistencia, mientras adelantaba en la pista de atletismo a jovenzuelos como yo que ya iban prácticamente al borde de la asfixia camino de la lejana meta, me di cuenta que aquel reto estaba allí esperándome y era alcanzable. Llegué el primero de mi tanda dando gracias a la buena genética de mis padres, maldiciendo a los curas por tanto tortazo sin sentido y agradeciendo a los mismos malditos curas que, observando mis aptitudes desde pequeño, las explotaran para convertirme durante tres cursos en un revienta trofeos en los campeonatos de atletismo entre los colegios de mi región… Aquella experiencia previa hizo que las durísimas pruebas físicas de selección fueran para mi casi una diversión. Gran parte de los aspirantes (aspirinos nos llamaban) se marcharon para su casa al final de aquel día.

   Pink october beyoneQue enorme contraste ver en aquella primera noche a muchos de los que dormían en mi barracón, cabizbajos, desilusionados, preparando su maleta antes de irse a dormir. Todas las pruebas físicas eran eliminatorias. Si no superabas una, te ibas a casa, sin más explicaciones, sin segundas oportunidades. Una carrera de resistencia, otra de velocidad (mi disciplina en el colegio), saltos, flexiones, lanzamientos, cuerdas, natación con salto de trampolín incluido, reflejos, equilibrio… Algunos participantes nunca conseguiré entender que demonios hacían allí y si en alguna ocasión habían jugado a algo que les hiciera sudar, aunque solo fuera un poco. Sin embargo, otros era buenos, muy buenos, tanto como algunos contra los que había perdido o ganado por los pelos en competiciones escolares pero entonces ¿de donde diablos salía aquel desconocido sentimiento que me hacía sentir tan mal con su derrota?
   El segundo y tercer día fueron más tranquilos. Allí ya quedaba mucha menos gente, siempre con el bolígrafo en la mano y el dni entre los dientes, de una sala para otra, rellenando cuestionarios psicotécnicos y exprimiendo las neuronas en varios exámenes de idiomas y conocimientos de todo tipo.No te hagas pedazos.jpg
   Veintidós horas casi eternas de regreso a casa sin ni siquiera saber el resultado de nuestro esfuerzo. Allí estaba yo, un verano de 1981 en la Alameda de mi ciudad, sentado en nuestro banco de piedra contándole a Ella mis cinco días de aventura cuando, a la carrera y casi sin resuello, un compañero de aventura me dice que, de los diez amigos que nos presentábamos de nuestra academia preparatoria, siete “estábamos dentro”, y yo era uno de ellos.
    La vida nos dio un vuelco. Todo y nada cambiaba a la vez. Apenas un mes y medio era el tiempo que nuestro amor tenía para rearmar sus defensas y afrontar años de duras ausencias que solo en nuestras cartas encontrarían motivos para el consuelo.
   Años de decisiones que, desde el primer día, me llevaron de cabeza al cuerpo de Ingenieros de nuestro maltratado Ejército de Tierra… pero eso, eso ya es otra historia.
(JMPA Pink Panzer Korps)
Geraldine Rojas y Pablo Veron - Una emocion

Necesito amor, danzar contigo cada noche. Te necesito amor, con el corazón en tus manos o en manos de la imaginación…
(JMPA Pink Panzer in love)

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La relatividad… Viento rebelde…

“Cuando cortejas a una bella muchacha, una hora parece un segundo. Pero si te sientas sobre carbón al rojo vivo, un segundo parecerá una hora.
Eso es relatividad”.

(Albert Einstein)

   Si no fuera por maxresdefault.jpgla divina palabra de Don Miguel de Cervantes, muchas historias como esta lo tendrían muy difícil para, simplemente arrancar…
   Dicho esto y finalizada la sección de agradecimientos, les diré que, en algún lugar que no era La Mancha y de cuyo nombre no puedo ni debo acordarme, seis hombrecillos vestidos de verde camuflaje intentaban hacer su trabajo bajo condiciones tan adversas como cambiantes.

   En aquella ocasión y por azares del “destino”, dejé de acariciar bombas para incorporarme a un equipo de transmisiones, especializado en el tendido de líneas telefónicas de comunicación. La línea entre el puesto de mando de “Jefecillos A” y el puesto que mandaba menos en “Jefecillos B” se había cortado en tres ocasiones y siempre en el mismo punto. El cable cruzaba obligatoriamente una estrecha carretera asfaltada que, a su vez, atravesaba un enorme y frondoso bosque que flanqueaba una pequeña población de medianías ya abandonada. Las dos primeras veces, fue el tráfico rodado, sobre todo camiones de transporte pesado los que nos reventaron la línea. La tercera vez nos jugamos el tipo y escalando unos árboles cercanos, conseguimos un tendido aéreo que nos duró funcionando exactamente dos días y medio. Una plataforma transportando una de nuestras máquinas retroescavadoras mandó a freír buñuelos nuestra obra.

Café contigo.jpg   Plano en mano y con la firme convicción de que encontraríamos una alternativa/solución a los problemas con la línea de los coj….es, observo que, unos cuatrocientos metros más arriba de donde el cable cruzaba la carretera, el mapa marcaba lo que parecía ser una posible escapatoria. Una pequeña vaguada con un antiguo colector de aguas “varias”, casi todo a cielo abierto que salía del pueblo cercano y cruzaba la maldita carretera.

   Dicho y hecho, recogemos en el parque de transmisiones el material necesario, radios, cable, baterías y unas buenas bolsas de comida en la cocina para no tener que volver al campamento para almorzar. Cargamos el Land Rover y en compañía de cuatro soldados salimos zumbando a ritmo de samba, gentileza mi amigo y compañero…vamos a llamarle  John. Volábamos por en medio del bosque con su ya clásico “Carlos Sainz Style” (ojo barro, se cierra, arrasssss), mientras los demás intentábamos mantener a duras penas el culo pegado al asiento durante algo menos de media hora de viaje, hasta llegar al punto donde el cable cruzaba el asfalto. Allí dejamos el vehículo con dos soldados a su cargo y el resto de “la peña”, con una pesada bobina de 250 metros de cable telefónico y el resto del equipo, tiramos monte arriba. 

 A veces pretendo ser normal.jpg  Poco más de una hora y media nos llevó localizar y limpiar la entrada escondida entre la maleza de lo que parecía un antiguo pero sólido paso subterráneo, con una composición mixta de grandes losas de piedra y cemento claramente envejecido. Aquí haré un breve paréntesis en el relato. Nuestro ejército, yo lo he vivido, ha sido vapuleado por opiniones, muchas veces hirientes, sin ni siquiera reconocer que solo éramos unos ciudadanos más, cumpliendo con la Ley. Una Ley, para mi injusta, que obligaba a ir a la “mili” a unos chavales sumamente cabreados que nos echaban la culpa de todo y con los que teníamos que trabajar a diario. Todos soñábamos con un ejército profesional, pero eso estaba en manos de los de siempre, los políticos. Dicho esto, entenderán nuestros motivos para entrar en aquel colector de aguas. Aquellos chavales tenían que volver a sus casas y a nosotros nos pagaban por aquel trabajo. Cierro paréntesis.

 snoopy-pink-panzer-yorch-gravatar  Con las linternas de cabeza, botas de pocero y cascos de protección, empezamos tendiendo el cable de la bobina entre nosotros dos, y así nos fuimos adentrando con mucha precaución hasta el punto en que apenas conseguíamos vernos el uno al otro. A los 10 minutos mas o menos, antes de la primera marca de 20 metros en el cable, el túnel gira a la izquierda y dejamos de ver la luz de la entrada. La espalda ya nos duele por la posición semiagachada a la que nos obliga la poca altura disponible y empieza a oler un poco mal… Les parecerá raro pero el ir asustando ratas de vez en cuando era sumamente tranquilizador, pues nos indicaba que no había problemas para respirar el poco aire disponible.

  
Debo aclarar que, el motivo por el que el trazado del túnel vaya en zigzag solo se debe a la
intención de los ingenieros de frenar la velocidad del agua dentro de la estructura en pendiente. A pesar de saberlo, no nos hizo ni la más mínima gracia aquella total oscuridad… Ya llevábamos más de 15 minutos gateando allí dentro y cada cinco, con un pequeño teléfono portátil, nos comunicábamos con los dos soldados del exterior, usando la misma bobina de cable que estábamos arrastrando. -“Todo bien, chicos, continuamos”. En cuanto desconecté el teléfono, escucho a John decirme con un tono preocupante…

– Yorch, se que me vas a matar pero ¡¡¡ya no aguanto más…!!!

– ¿Pero que coño estás diciendo, John? En mi cabeza, acostumbrado a tener todo bajo control, buscaba una solución a la mierda de acertijo de mi compañero, agachados como dos “Cuasimodos” en aquella jodida cloaca. ¿John con un ataque de pánico? ¿Agotado? me preguntaba yo al borde del pasmo…

– ¡Diosss mío, por mi santa madre, Yorch, lo siento, tío, ¡¡no aguanto más!!

   Aún resonaba el eco de sus últimas palabras cuando escucho con lógico estupor, un inconfundible bemol sostenido con toques finales de corcheas y semicorcheas interpretando un agónico “FuuUUuuUUffffrrrrbbfloprrr”… Pensé que iba a morir…!!! Las pocas ratas que aún estaban allí con nosotros, salieron del túnel a la carrera para vomitar a gusto… batí el récord mundial de apnea dentro de un colector con el agua por las rodillas (aún permanece imbatido) pero no me sirvió de nada porque, o respiras o te mueres… La nube tóxica era tan densa, que se podía ver flotar como la imagen de un fantasma atravesando la luz de nuestras linternas y lo juro por Snoopy que deseé con todas mis ateas fuerzas que aquel espectro fuera el mismísimo Ángel del Infierno y pinchado en su guadaña, me llevara muy lejos de allí. Afortunadamente yo no llevaba la pistola porque, si la llevo, a John le hago aquel día siete agujeros más en su culo cantor…

   Las tragedias, normalmente, no se dEntropia.jpgeben a un solo factor. Esta que hoy les relato no iba a ser una excepción. El potaje de la cena del día anterior sumado a que John siempre comía como si no hubiera un mañana, más una salida mañanera zumbando al trabajo sin pasar antes por su habitual visita al señor Roca letrina y la guinda del pastel, veinte minutos agachado comprimiendo los “bajos fondos” y activando el consecuente e incontenible tsunami de gas metano aderezado con múltiples y malignas partículas de carácter aromático…

   Llegamos al final del colector, claro que sí, porque de lo contrario, no les estaría contando esta historia. Algo más de 100 metros en tres zigzag con un pequeño sifón a medio recorrido y conseguimos sacar el cable por el otro lado de la carretera. La Ruta del Metano. Así la bautizamos y reflejamos en los planos. Aún nos reímos al recordarlo.
   Reír, sonreír; no hay mejor medicina contra las almas rotas, incluso en los peores momentos.

(JMPA Pink Panzer Korps)

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Hilos de contrastes… y los de Calambur.

 

No pienses en otras cosas, que las tienes en el mar, o las ves llegar furiosas, o las ves mansas llegar.

(Autor anónimo – Llaves y claves perdidas en el mar Pinkomán.)

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Cuenta la leyenda que en el reino de Korps, un joven cura cometió una locura. Detenido y esposado, confesó estar de amor enfermo y por el amor de una hermosa doncella, firmó con la vida el pacto que todo lo cura, perder su alma sin dejar huella.

(JMPA Pink Panzer Korps)

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En su vuelo silencioso, rozó con sus alas los pies de mi cama…

(Fotografía propiedad de ©Pink Panzer Korps)

ConTrasteS

Que fuertes los contrastes, viendo mis dedos en armas jugar ahora con cuerdas y con trastes. La melodía brota de mi interior en pos de tu sonrisa y todo encaja y con cuerda trenzada por tus propios cabellos , atas mi alma a la brillante armadura de tu clave y tu verso.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Curuxan Calambur Words)