Archivos

Rescatar la emoción… Rasgar cielos negros.

Rosa Pinker

“Era inmortal, tan aburrida e infinitamente inmortal, que soñaba despierto añorando la muerte…”

(JMPA Pink Panzer Korps – L’amour immortel)

– L’amour immortel –

Cuantos
miles de ocasos debo retroceder
para abarcar con mi mirada
desde el penúltimo atardecer
al primer nacer de mi palabra.

Cuantos los pasos
antes de que me arrastre a la nada
y esa nada, me deje sin nada que perder
perder incluso el miedo de ascender
y rasgar esos cielos negros del alma.

Cuantas las emociones
que hagan de las nubes el llorar
que lamen mi piel como el amar
por todos mis rincones.

Cuantos los golpes
llamando a la puerta de mi alma
rescatando mi emoción de su celda
robando la sal que sus labios consuela
que mece al niño frente al mar en calma

Cuanto el amor
pidiendo el perdón por su rebeldía
llamando a la puerta de mi corazón
loco y sin tiempo, fuego y melancolía
busca rasgando en mis cielos negros
mi libreta de versos,
amor, y
emoción desmedida.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Amor inmortal)

Pinker hand veins

“Por mis venas corre el sabor desnudo de todos tus miedos…”

“Elle, ma plus belle histoire d’amour”

La vida está LLENA de contrastes y si no existen, esa vida se torna VACÍA y poco a poco, deja de ser VIDA.

(JMPA Pink Panzer Yorch – Extracto de “Amor a contraluz”.)

El arte frío… Helarte de miedo.

“Me negué a que volaras con mis alas
porque siempre creí que lo harías con las tuyas.”

(JMPA Pink Panzer Yorch – El amor según Pink)

   Los Pintupi de Australia Occidental tienen 15 palabras para otras tantas y diferentes clases de miedo. Si esto lo hubiera leído en mis años más duros, seguro que hubiera estrenado muchos de esos nombres e incluso, inventado alguno más… con una sonrisa en la boca.

   Siempre he dicho y repetido que el miedo no es malo en si mismo y es imperativo diferenciarlo claramente del pánico, su extremo más dañino e irracional

   Recuerdo que “viajando a pie” por un lugar de cuyo nombre no debo acordarme, llegamos hasta el borde de una enorme presa que retenía a nuestra izquierda un inmenso pantano lleno a rebosar por aquel río de aguas casi negras, nuestro “dulce” compañero de viaje por un buen trecho de kilómetros. Por radio recibimos instrucciones de pasar al otro lado pero, por razones de “seguridad”, el paso debería hacerse lo más discretamente posible. Para ello utilizamos una pasarela metálica peatonal, solo útil para personal de mantenimiento de la presa y que discurría colgada al vacío, por el costado derecho de la presa, ese costado derecho sin agua y sí con muchos metros de caída libre hacia el infierno.

   Mochila, radios, chaleco antifragmentación, casco, munición, fusil… sobre nuestras botas llevábamos fácilmente unos 25 kilogramos de equipamiento (algunos con algún kilo más debido a una fuerte adicción a las latas de sardinas en aceite…). La pasarela no podía ser más sencilla y ofrecer un aspecto más endeble. Para complicarlo más, el suelo era de reja en cuadradillo de unos 3×3 centímetros que dejaban ver perfectamente el abismo de más de cien metros que se abría bajo nuestros pies.

Pasarela

No puedo poner una foto pero el suelo de la pasarela era idéntico al que muestro en la imagen.

   Decidimos separarnos unos metros para repartir el peso e ir comprobando como respondía la pasarela a medida que le íbamos sumando “soldaditos” a su estructura. El caso es que todo iba bien y en este “bien” incluyo los crujidos y bamboleos de la pasarela que aceptamos como normales, hasta que un poco antes de llegar a la mitad del recorrido, colgados en el costado de aquella maldita presa, nuestro compañero que identificaré por su alias, “el Piraña” (sí, las latas de sardinas eran las suyas…) entró en pánico absoluto cuando tuvo un pequeño enganchón entre un tirante de sujeción y su fusil de asalto que por un instante le hizo perder el equilibrio… y la razón.

   Todos teníamos miedo y tomamos nuestras precauciones para dejarlo atrás y superar aquel imponente obstáculo, casi prueba de valor en un concurso de la televisión pero… el pánico es irracional, te pone en peligro a ti e incluso a los que más quieres o respetas.

   El Piraña fue pasto de un brutal ataque de pánico que le hizo arrodillarse y meter los dedos de sus manos por los agujeros del suelo, aferrándose a la pasarela como la cría de un chimpancé a la barriga de su madre.

   Una pasarela estrecha por la que dos personas se cruzarían con muchísima dificultad y a v_img9un montón de metros de altura, un grupo de soldados que querían pasar desapercibidos y un compañero agarrado como una garrapata al enrejado y con el cerebro bloqueado como un Iphone robado… Y reaccionas, casi de forma automática antes de que el pánico de uno se convierta en un problema grave para el grupo. Mientras yo le soltaba los cierres rápidos de la mochila, correaje y el fusil, Fabio, el compañero que marchaba por delante de nosotros, regresó para aplicarse a fondo en sacarle los dedos del enrejado. Entre los dos colocamos a Piraña a mis hombros y arranqué a paso rápido notando como el suelo cedía bajo nuestro peso. A mi espalda, mi buen amigo Trucho recogía del suelo todo el equipo de nuestro amigo… Llegamos al final; fin de la historia y comienzo de la siguiente. Las cosas suceden así de rápido y tal cual, se van.

Pinker Nube Tag 2

    A los cuatro días regresamos al pantano en un todo terreno, el Piraña y tres compañeros más. Nuestro amigo se hizo la pasarela diez veces, dos de ellas, ida y vuelta, completamente solo. La reflexión y conclusión de toda esta historia es que, cuando te juegas la vida, no te puedes permitir el lujo de que tu cerebro sea un enemigo más en tu contra.

   Me he decidido a publicar esta historia (completamente inventada, por supuesto) porque estos últimos días, charlando con mis estupendas amigas poetas Estrella e Yvonne, intercambiábamos ideas, versos, vivencias  sobre el miedo y sus diferentes formas de manifestarse en nuestras vidas… Mi experiencia no es ni más ni menos valiosa que la de todas y todos vosotros. Es solo eso, experiencia, y por eso puedo decir que a lo largo de nuestras vidas siempre llega un miedo más grande que el anterior, más fuerte e intenso que reduce a la categoría de anécdota graciosa muchos otros miedos pasados y sufridos de niños, de adolescentes, de mayores… de ayer mismo.

“Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, no te faltará nada.”
― Cicerón ―

Posdata de Pink, Palabra de Panzer:
El Piraña. Iría al fin del mundo con él de compañero. Su alias solo se debía a sus facciones muy parecidas a las del chaval que salía en la serie de televisión “Verano Azul” (que viejo me hace esta reseña…). Ningún otro parecido. Un tipo fuerte, serio y entrenado que nunca pensó verse involucrado en una situación límite provocada por él mismo y que, como no puede ser de otra manera… ha surgido de mi maquiavélica imaginación.

Pink Panzer Korps distturbed

Conservo… Dernière danse.

Rosa sobre piano.jpeg

– Conservo –

Vuelo, hay días que vuelo
vuelo lejos, sin remedio
distancia, tiempo, vuelo
y aún así, amor, te tengo
con mi alma a ras del suelo.

Conservo, cada palabra
cada huella de tus dedos
sellando mis silencios
en este agrio nuevo cielo.

Conservo, por el tiempo
por el nadie que se duele
por el todo que le siente
llegar su último aliento.

¿Bailamos?
Te dije hace ya muchos años
y en sueños me clavaste
con tus ojos castaños…

Ella, el deseo, la ausencia
suyo el pulso, la vibración

Una llega, la otra inquieta
corre, vuela hacia la puerta…
de par en par abierta
de mi corazón.

(JMPA Pink Panzer Yorch in Love)

Conservo –
Volo, ci sono giorni in cui vola
via, senza distanza di rimedio,
tempo, volo
e anche allora, amore, ti ho
con la mia anima a livello del suolo.
Continuo, ogni parola
ogni impronta digitale delle tue dita che
sigilla i miei silenzi
in questo nuovo cielo aspro.
Continuo, per il tempo
per chi non fa male
a tutto ciò che sente per lui il
suo ultimo respiro.
Balliamo?
Te l’ho detto molti anni fa
e nei sogni mi hai inchiodato
con i tuoi occhi marroni …
Lei , il desiderio, l’assenza di lui
il polso, la vibrazione
Uno arriva, l’altra
corsa irrequieta , vola verso la porta …
spalancata
del mio cuore.

(Grazie mille, caro amico Almerighi, per la tua preziosa traduzione)

f2084736.jpg

    Hace muchos años que, la parte más Panzer del ciudadano Pink, aprendía duramente a controlar sus miedos, el miedo, ese miedo irracional y paralizante que cierra el paso a la razón, y lo controlaba hasta casi hacerlo desaparecer por completo de su cerebro… menos cuando sus manos regresaban después de muchos meses sin ELLA, y regresaban al miedo del contacto de su piel, miedo a no ser el mismo, a su mirada de mujer perfecta, directa hacia él, hacia sus cansados ojos y la arena de sus pestañas rosas…

photo_2019-01-23_13-44-56.jpg

    Recuerdo que, en cierta ocasión y en algún lugar que no puedo nombrar, montamos nuestro campamento en las inmediaciones de un cementerio. Puestos a elegir la mejor zona para instalar las tiendas de campaña, un gran amigo mío y yo nos fuimos sin vacilar al resguardo de la tapia del camposanto, que, para más Inri, en algunos puntos estaba semiderruida…
Se perfectamente lo que están pensando y sí, mi amigo y yo dormimos aquellas tres noches como dos benditos lirones, pegaditos al muro rezumante de historias pasadas, al resguardo de aquel terrible viento frío de la noche y de espaldas a un buen número ruidos, quejidos y crujidos y, claro, también a espaldas de los muertos que, si no me engaño mucho, dormían tan plácidamente como yo.

    En otra tierra más complaciente, dos adolescentes, hace muchos muchos años, dejaban sus miedos atrás y posaban sus manos, por primera vez, el uno en la piel del otro, llenos de excitante curiosidad y electrizante respeto, creando las letras de un poema de amor eterno. Aún hoy en día, ese miedo es el que vuelve a mis manos, cada vez que regreso a casa.

“Diez los poemas
de amor eterno
cada vez que
nos amamos…”

“…Et dans le bruit, je cours et j’ai peur
Est-ce mon tour?
Vient la douleur…
Dans tout Paris, je m’abandonne
Et je m’envole, vole, vole, vole, vole
Que d’espérance…
Sur ce chemin en ton absence
J’ai beau trimer, sans toi ma vie n’est qu’un décor
qui brille, vide de sens…”

“…Y en el ruido, corro y me da miedo
¿Es este mi momento?
Viene el dolor
en todo París, yo me abandono
y vuelo, vuelo, vuelo, vuelo
Sin esperanza
en este camino en tu ausencia
Aunque trabajé duro, sin ti mi vida no es nada más
que un brillante decorado, vacío de sentido…”

“Los miedos son como una bola de barro girando en el torno. Solo necesitas tus manos para moldearlo y la firme voluntad de mancharte las manos…”

(JMPA Pink Panzer Korps)

Tus últimos versos… Las Flores del mal.

Elige bien tus últimos versos, ellos se quedarán para explicar como llegaste y si te fuiste en paz.

(JMPA By Pink Panzer Yorch)

EinsteinRelGeneral

Cinco Preguntas de Rebeldía

Un rebelde duerme

lejos de su casa

¿Vivirás esta tarde?

Y despierta, para no marcharse

con cualquier corazón robado.

Un alma rebelde escribe

con tinta rosa diluida en lágrimas

¿Escribirás esta tarde?

Y arruga el papel, para no contestarse

para no tener miedo

por el suelo que nunca ha de pisarse.

Un rebelde camina

con sus pies descalzos

¿Llegarás esta tarde?

La izquierda es el amor

la derecha, es la huella del arte

mis pisadas sobre la arena

como flores prohibidas, despreciadas

por el tiempo implacable,

en la orilla, por el mar borradas.

Un rebelde se revuelve

y un monstruo, en su lucha,

muerde el abismo en su almohada.

¿Morirás esta tarde?

Un rebelde guarda sus sueños

bajo el sudor de su espalda

y luego el mundo enmudece

y luego… luego la nada.

¿Estarás a mi lado mañana?

(JMPA Pink Panzer Yorch)

Belleza sin condiciones

“Pero el silencio es cierto.

Por eso escribo.

Estoy sola y escribo.

No, no estoy sola.

Hay alguien aquí que tiembla.”

(Alejandra Pizarnik)

Algún día… Luchando contra el monstruo.

Captura de pantalla de 2015-04-04 18_59_55

Algún día

Cómo estar seguro

a dos pasos del infierno

y no darte cuenta

que soy tuyo,

inmenso, casi eterno.

Pasión, dolor agudo

de vibrantes cuerdas

violines furiosos

cortando mis venas.

Adoración, dolor mudo

de miedo congelado

de amor equivocado

uniendo reo y muro.

Emoción, el amor suyo.

Sin dueño, el amor mío.

Amor salvaje, impío

me rompe, muero, huyo.

Cómo estar seguro

a dos pasos del infierno

y no darme cuenta

que fui tuyo,

lejano, tal vez;

casi eterno, lo juro;

Pero…

¿Si todo esto fuera un sueño,

y las llamas que me abrasan,

de dioses, tan solo fueran

promesas vestidas de engaño?

 

Algún día, para estar seguro,

romperé la urna de mi sueño

donde sueño que aún dudo…

¿ Podré algún día, al fin ser tuyo ?

Curvas

 “Aquel que lucha contra monstruos debe ser muy cuidadoso para evitar convertirse él mismo en un monstruo”.

(Nietzsche)

Miedo a caer… El juego perfecto…

Perfecto
Su muslo era firme
el tablero perfecto
en trama y urdimbre,
mi juego predilecto.
(JMPA Pink Panzer) 

 
 
En mi propio país, me encuentro
en una tierra lejana.
Soy fuerte pero no tengo la fuerza o el poder.
Gano todo, aún siendo un perdedor
Al romper el día, digo buenas noches
Cuando me acuesto tengo un gran miedo a caer…

(François Villon)

 …·:·…

El Contrapeso… Teoría de los cojones moteros.

– Yo he procurado escribir como se habla aunque, claro, no sé hasta que punto lo habré conseguido. A mí me cuelgan el sambenito de los tacos, pero injustamente. Por ejemplo, en la conversación no suelo decir tacos, y en todo caso creo que estoy por debajo de la media española, soy uno de los españoles menos mal hablados que hay. Sin embargo, en algunos libros, si creo que el personaje lo requiere tengo que hacérselos decir, claro, naturalmente. Porque los tacos tienen que estar en su sitio.”
(Camilo Jose Cela)
 
Real  Academia  Española Diccionario de la Lengua Española
Contrapeso.

  1.  m. Peso que se pone a la parte contraria de otro para que queden en equilibrio.
  2. m. Cosa que se considera y estima suficiente para equilibrar o moderar otra que prepondera y excede.
  3. m. Añadidura que se echa para completar el peso de carne, del pescado, etc.
  4. m. balancín (‖ palo largo de los volatineros).
  5. m. Moneda o cizalla que en las fábricas de moneda se refundía, pesaba y acuñaba de nuevo.
  6. m. Dícese de los cojones moteros o de acero. Esferas de consistencia adaptativa al nivel de riesgo asumido por el motero “per se” o inducido por otros moteros.
       Estos señores de la RAE, seguro que no han hablado del tema con algún motero… Claramente falta una sexta entrada en esta definición.
     Aquí tenemos un ejemplo de, posiblemente, el mejor contrapeso del mundo (como el lema de una cerveza muy conocida …). 
Observen la oportuna ventilación en la axila derecha…

             – Hobbies: Andar en moto
             – Intereses: Andar en moto
             – Que hace para divertirse: Andar en moto…
Creo que queda claro…¿verdad?

La chispa de la vida… Historias de El Portillo…

   La chispa de la vida… La foto es real, sin trucos ni efectos… la vida misma tal cual ocurrió frente a mi vaso de café con hielo.
   Una vez más, nuestras motos nos llevaron, casi con los ojos cerrados, a los pies del abuelo Teide, nuestra cita semanal con las curvas, la adrenalina y El Portillo.
      Nada más verlas y con los reflejos propios de un Motero Shaolin (el monje Shaolin de toda la vida pero con moto), desenfundé mi Galaxy-S y disparé sin miramientos…!!! Tach, tach, tach… una tras otra cada vez más cerca, hasta que los pequeños y alados amantes se sintieron tan acosados por aquel extraño paparazzi con pantalón y botas de cuero que… se fueron volando. ¡¡¡Por todos los diablos motorizados, que difícil tiene que ser volar así de juntitos sin soltarse y sobre todo, “sin sacarla” …!!!
“La chispa de la vida” by Pink Panzer Korps.
“(…) Mejor no amarse
mirándose en espejos complacidos,
deshaciendo
esa gran unidad en juegos vanos;
mejor no amarse
con alas, por el aire,
como las mariposas o las nubes,
flotantes. Busca pesos,
los más hondos, en ti, que ellos te arrastren
a ese gran centro donde yo te espero.
Amor total, quererse como masas”.

“El enemigo es el miedo,

la armadura es

el amor”

Mueble inquietante… dormir menos, vivir más.

  “La cama es un mueble inquietante, el nido de las pesadillas, el último reducto o madriguera del animal que somos. En íntimo refrote con ese cachivache pasamos la mayor parte de nuestra vida, ahí sudamos y enfermamos y sanamos y soñamos y engendramos, y en ese barco varado de metal o de tablas nos morimos. Porque, en efecto, lo más probable es que muramos dentro de una cama, tal vez incluso dentro de nuestra propia cama, en ese maldito mueble tomado por los ácaros que frecuentamos más que ningún otro lugar del planeta y en el ahora ensayamos, cada noche, la oscuridad del fin. Sólo pensar en esto, desde luego, te hace cobrar antipatía a los colchones.”

(Fragmento del libro “La hija del caníbal” de Rosa Montero)

No Quiero Dormir
Si dormir es perder
casi morir
sin apenas darme cuenta.
Ya no quiero dormir
si dormir es perder
casi fingir
que el tiempo no cuenta.
 
Amor,
ya no quiero dormir
y si de amor muero
en mi desvelo
con mis ojos en tu cielo
decidir puedo
que estrella seguir…
Una luz
que me ciegue
que me llene
y tu inmortal
elixir me entregue
para llenar
estas horas
eternas
de poesías nuevas.
(JMPA Pink Panzer) 

 


“Los hombres nunca saben
cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía”.
(Efraín Huerta)

Lo que soy en tu memoria… La voz robada.


” Yo quisiera morir sólo un momento
para ver lo que soy en tu memoria,
conocer tu versión de nuestra historia
y saber en qué piedra me sustento.

Sólo el paso levísimo de un cuento.
Tan sólo contemplar la trayectoria
desde mi muerte a ti. Y qué victoria
detener tu tormenta. Tu tormento.

Morirme de verdad nunca podría.
Si perdiera la voz la robaría:
con mi piel, con mis puños, con mis huellas

a gritos me llamaras, te llamara
y al borde de la muerte te esperara
para subir contigo a las estrellas ”
(Julia Uceda)

“Encarga tu ataúd antes de tomar esta curva !!!”
 ∼
Vivencias en moto.
  Nos deslizábamos sobre la alfombra mágica de nuestras dos ruedas. Noche nubosa y tan cerrada, que ni luna ni estrellas encontraron su hogar en aquel firmamento.
  La luz de la moto se abría paso entre el negro horizonte del asfalto, iluminando fugaces los árboles que veloces dejábamos atrás.
   Olmos, castaños se alejaban en cada recta y en cada curva… menos en aquel túnel que parecía estar esperándonos, como si fuéramos viejos conocidos.
   El instinto frenó nuestra marcha y entramos tan despacio que pudimos sentir el alma de aquel lugar que nos absorbía. Sentimos también el aire frío que casi hacía daño respirarlo y el sonido de motor, grave, profundo y pulsante resonando metro a metro en su bóveda tapizada de humedades.
   Sin embargo, el ruido del motor fue incapaz, ni aún con la ayuda y protección de nuestros cascos, de enmascarar aquellos agudos gritos de dolor que, sin saber de donde venían, nos acompañaron durante todo el recorrido, dentro del vientre de aquel interminable túnel…
(JMPA Pink Panzer).

“La memoria es como un grito desesperado. No existe si no hay nadie para escucharlo.”

(By JMPA Pink Panzer)