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Que harías por mí… El milagro de la ternura.

   
   La reflexión llegó en aquella curva, con la rodilla casi rozando el frío asfalto, notando en las manos cada centímetro recorrido por las ruedas que, frenéticas luchaban por mantenerse agarradas a la carretera…

 

   Pero la gran “naranja mecánica” no me defrauda, manteniendo firme el trazo que solo con mi mente le insinúo, dibujando curvas y acariciando formas que me recuerdan los senderos de tu cuerpo.
   Regreso con el rumbo fijo en nuestra casa, acelerando mi pulso mientras la rueda delantera despega en el aire y me arranca una sonrisa pensando en tus consejos, regalándome la música del motor rugiendo, el sabor de tus besos que me siguen queriendo…

   Todo lo haría por ti y se que no habría nada que no hicieras por mí, nada que el milagro de la ternura no pueda conseguir..

   Me quito el casco, las botas y el cuero negro que en el frío de la mañana me protegían.
  Ahora estás tú, inspirando con tus curvas las poesías que escribo. Poesías que te entrego, beso a beso, en tu vientre claro y profundo, océano perfecto de armonía, inmerso en el violín de tu cuerpo.

(JMPA Pink Panzer)

Menos tu vientre

Menos tu vientre,

todo es confuso.

Menos tu vientre,

todo es futuro fugaz,

pasado baldío,turbio.

Menos tu vientre,

todo es oculto.

Menos tu vientre,

todo inseguro,

todo postrero,

polvo sin mundo.

Menos tu vientre,

todo es oscuro.

Menos tu vientre claro y profundo.

(Miguel Hernandez)

 

La leyenda del uno por ciento… Live Free, Ride Free.

   En 1947la celebración del 4 de julio cayó en fin de semana. Durante aquel “weekend” en la ciudad de Hollister, California, igual que se hacía en otras muchas ciudades de Estados Unidos, se organizó una fiesta motera, con diversas carreras y espectáculos. La reunión-motera atrajo a muchos más participantes (más de cuatro mil) de los que la organización esperaba (no pensaban ni de lejos llegar a mil “invitados”), lo que supuso algo de ruido y jolgorio en la ciudad, pero nada que los múltiples bares y locales de comidas, copas y alojamiento no pudiesen asumir con mucha alegría para sus cajas registradoras.

   La leyenda empieza justo aquí. Un fotógrafo apuntó su objetivo a un “bandarra” cocido a base de cervezas y otras “hiervas”. Barney Peterson (así se llamaba el fotógrafo) entregó su reportaje al periódico Crónica de San Francisco para el que trabajaba y esta foto de la izquierda fue publicada poco después por Life Magazine y ya se armó el follón!!!.
  Catalogar a todos los moteros como borrachos pendencieros por una simple foto ayudada por una crónica exagerada de los hechos de Hollister fue coser y cantar para la prensa sensacionalista.
  La AMA (American Motorcycle Association), en aquellos tiempos algo así como el OPUS de las buenas costumbres Moteras y Americanas (hoy son otra cosa) dio a entender a la prensa del país que aquellos motociclistas representan (de forma claramente despectiva) el 1%  (uno por ciento) del total de los motociclistas norteamericanos.
   Así crearon, sin pretenderlo, la leyenda y Grupo Motero de los One Percenter. En aquel fin de semana, de entre más de 4.000 asistentes, solo se detuvo y encarcelaron a unos 50 de ellos. Solo hubo cerca de 60 heridos de los que 3 fueron de gravedad… nada del otro mundo.
    En un principio, los encarcelados, como gesto de oposición a la AMA, a las leyes y sus gobiernos decidieron crear y usar un parche con el nombre de su recién (y encarcelado) grupo… ONE PERCENTER. 

    Más tarde se extendió su uso a todos los que estuvieron aquel fin de semana y luego ya se convirtió en santo y seña universal… para los que se sienten como “Outlaws”, los fuera de la ley. 

   Esta fiesta-incidente motero fue la inspiración para una película clásica del motociclismo llamada “The Wild One – (Salvaje)” donde Marlon Brando personificó a “Johnny”, el líder de los BozzeFighters (Te real Wild ones) MC. En honor a la verdad, hay que resaltar que este motoclub aún en activo, no pertenece al movimiento 1% y promueve la coexistencia, amistad y buen rollito en general.
   
   Hay muchas historias de coches pero es indudable que las motos son otra cosa, tienen alma y ésta se une a la de su dueño cada vez que giras el contacto y pones en marcha su vibrante corazón… ese “uno por ciento” salvaje que vive dentro de cada motero de verdad.

“Es inútil hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.”

Cambiando el destino…conoce todos mis secretos.

“A menudo encontramos

nuestro destino por

los caminos que

tomamos para

evitarlo.”

(Jean de LA FONTAINE)

Destino libre
Libre, destino inquieto
que buscas sorprenderme.
 Desafiando tu equilibrio
sobre dos marcas negras
se deslizan mis palabras
revelando tu secreto.
(JMPA Pink Panzer) 
 
 
The night is the hardest time to be alive and 4 am knows all my secrets. 
La noche es el momento más difícil para estar vivo y a las 4 de la madrugada, conoce todos mis secretos

(Poppy Z. Brite)

Vladimir… el mundo en MOTO.

  Las motos son una de mis grandes pasiones y se me nota. No lo puedo ocultar y disfruto compartiendo con los amigos sus secretos, sus técnicas y aventuras.
  Hoy he tenido el placer de encontrarme con Vladimir A. Yarets, un bieloruso nacido hace más de 70 años en Minsk  y que lleva desde mayo del año 2000 viajando por TODO el mundo y EN MOTO.
   Su motocicleta estaba sola, aparcada en el cruce de Robaina con calle Castillo, frente a la cafetería Tip Top. Una BMW F-650 muy castigada por los kilómetros y con dos enormes maletas adosadas a los laterales, unas maletas rígidas incluyendo sus ruedas, idénticas a las que utilizaríamos para cualquier viaje de vacaciones… pero sin moto. El anclaje, sin embargo, no era chapucero. Estaba bien resuelto y con un aspecto aparentemente sólido. Un baúl de 47 litros, una bolsa sobre-depósito y un par de mochilas por los laterales completaban el “equipamiento”.
   Colgando de la moto, absolutamente llena de pegatinas de multitud de lugares, mostraba un mapamundi con toda su ruta y recortes de periódicos con reseñas de sus hazañas. Mientras yo estaba “flipando” con los detalles de su moto y su recorrido dibujado en el plano, llegó el señor Vladimir, un hombre con el que el buen rollo motero nos salió en cuestión de segundos… unos segundos que me dejaron aún más perplejo…!!!
   Sordomudo. El supermotero de Minsk es sordomudo, lo que hace su viaje aún más alucinante. Como buenamente pude me comuniqué con él mientras Pury le dejaba unos euritos en su “casco de donaciones” para ayudarle con los gastos.
  Que gozada poder compartir unos minutos con esta persona con la que sin decir ni media palabra, conecté desde el primer momento, solo con hacerle el gesto de coger el manillar, haciéndole ver que yo, un principiante de los viajes sobre dos ruedas, era también un enamorado de las motos.
   Nos echamos unas risas, unas fotos y arrancó su BMW (a la primera, sin fallos) para perderse después entre el tráfico de Santa Cruz…
   Le seguiré la pista desde su web. No puedo hacer más… difícil reto es superarle. 
   De todas formas, que buena manera de terminar el día.

“Lo mejor y lo mas bonito de esta vida no puede ni verse ni tocarse, debe sentirse con el corazón”

Ahora eres libre… todo está bien.

   Prisas, presión, desgaste, estrés… Respuestas erróneas, malas contestaciones, enfoque equivocado… Mal rollo en general. Espera, párate. Cierra los ojos, es solo un momento. Despeja todos los ruidos, ya no oyes nada.
Respira, pero no sientas la respiración. Tienes que sentir al aire.

Una vez, dos veces, tres… no lleves ahora la cuenta, ahora va solo, es fácil, va solo.
No hay luz. No hay ruidos. No hay sonidos. Solamente estás sintiendo al aire, de forma automática, que te renueva.

    Ahora te ves ahí, sin nadie. Sientes la tibia caricia del sol en la cara, tenue, fugaz, como cuando te toca un velo de seda.
Y ahora percibes también la brisa, suave, en los párpados y labios. Y el
olor, ese olor… es especial, parecido al jazmín, mezclado con algo puro y nuevo.
Ahora oyes un sonido. Ah, sí, pájaros. Ahora otro. Es un golpe seco. “Clonck”. No sabes que es. ¿Qué puede ser?… ¡Ah!, sí, ahora lo sabes. Es la primera. Eso es, así suena la primera marcha. Tienes la carretera delante, es preciosa, gris oscura entre un lago infinito de verde y rojo. Serpentea, tiene curvas, sube y baja. Te gusta y asientes levemente con una media sonrisa.
Empiezas a moverte. Solo un leve zumbido, con un siseo. Es el motor, va blandito, es agradable. Y la brisa se torna aire, remolonea en tus orejas haciéndote cosquillas. “Clonck”. Ahora vas en segunda, el aire pasa más rápido. Primera curva, piensas en el movimiento que vas a
hacer, se acerca, la enfocas. Apoyas peso en el puño, en la estribera, inclinas a izquierdas, notas la inercia, descuelgas tu cuerpo, notas la carretera cerca, ahora se acaba la curva, otra vez vertical, bien.
“Clonck”. Tercera. El aire. El ruido del aire. Te sueltas de manos. Abres los brazos. Es lo más parecido a sentirse libre. Te olvidaste de respirar. Te olvidaste del sol. Te olvidaste del olor. Te olvidaste del aire. Solo tú, y la carretera en medio de un gran lago verde y rojo. Sí, eso es. Eres libre. Ahora eres libre. Ahora eres feliz. Ahora todo encaja, todo está bien.

(cuando un motero acude a consulta del psicólogo, le ponen esto…o algo parecido.) 

 ∼

He venido para ver… Invisible amor.

  Después de un sábado disfrutando de nuestra afición por las motos, acabamos nuestra ruta a las puertas de una chocolatería de Tacoronte para reponer fuerzas. Una casa antigua con un sencillo patio trasero, el silencio suficiente para escuchar el borboteo de una fuente acompañada por ancianas mesas y sillas que parecían venir del mismísimo rastro madrileño…
  El caso es que, aún enfermo de esta incorregible curiosidad que me aqueja, mientras mis amigos iban saliendo del local, yo me quedé observando la fuente, las enredaderas, las mesas… y una de aquellas mesas me llamó la atención pues, camuflado entre las hojas pintadas de su tablero, guardaba un pequeño tesoro… 
Adiós, dulces amantes invisibles,
Siento no haber dormido en vuestros brazos.
Vine por esos besos solamente;
Guardad los labios por si vuelvo.
(Luis Cernuda –  He venido para ver)
 
 ∼

Si no vuelvo

Deberás cerrar los ojos para verme

intuir mis márgenes

cruzar mis límites

guiar mis pasos si no vuelvo a tu lado

Deberás cerrar mis ojos, retenerme

ciego en tu cercado

tejiendo intensos

todos los besos y todos los abrazos.

(JMPA Pink Panzer)
 

 ∼