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Su cuerpo me habla… piernas extraordinarias.

“Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente.”

(Miguel Hernández)

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  Entre mis caderas, pulsando sus muslos de acero y seda, sus piernas extraordinarias me hablan de amor. Mi mente abierta al torrente de mis sentimientos, persigue delirante germinar en esas semillas de sensaciones nuevas que con violencia se despiertan en mi interior. Acordes de guerra, piel de tambores resuenan al albor de mis sienes, mientras violines rosas tensan sus cuerdas dejándose arañar por dos arcos sin miedo a las flechas.

   No hay traje para este viaje que pueda contener este destino de quejidos sin dolor ni tormento. La velocidad me arrastra bajo tus letras secretas y tus notas en deseo sostenidas entre tus manos traviesas, rompen con tus uñas, las siete costuras de mis lamentos.

   Entre mis muslos, pulsando sus caderas de cerezo y ginebra, sus piernassolo un cuerpo interminables, me hablan de ese placer, mucho antes de nacer el primer desvelo, el hambre, el llanto o la duda. Nada existe cuando sus piernas te rodean, cuando constriñen tus  riñones con el peso de todas tus guerras y todo desaparece, porque solo ELLA existe, solo ella me arranca el corazón y me concede el milagro de observarlo palpitar como un loco sin cura, ensangrentando la mesilla con versos de negro, rosa y azul de locura intenso. Y sigue apretando, como fiera a su presa, y me pide el alma y se la lleva con mi aliento al paraíso de su vientre perfecto y ardiente, mientras la furia de la pasión se me derrama en  mil fuentes y diez mil senderos de luz guían mis ojos hasta los suyos donde vivo y muero, cada día en que su cuerpo me habla… incluso en la distancia de esta noche que dura ya cien días.

   Manos de agua humedeciendo la madera de mis imperfecciones, doblando sin romperme los huesos de la ira, apaciguando el volcán en guardia de mis estériles deseos de venganza… Manos que a otras manos enseñan el poder de las caricias, dulce agonía de mis silencios que rompo, casi en la inconsciencia, pidiendo clemencia entre sus piernas extraordinarias.

(JMPA Pink Panzer Korps Piernas Extraordinarias…)

“Doscientos veintidós días de luz
Serán deseados por una noche,
Un instante para la obra del poeta
Hasta que ya no quede nada que decir…”
(Texto de Sleeping sun – Nightwish)

Entre los pliegues de tu jardín, cada flor es perfecta.

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(JMPA Pink Panzer Korps in love)

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